‘Ni Una Menos’ en Argentina: masivas movilizaciones en todo el país contra la violencia de género
Los últimos episodios volvieron a exponer algo más profundo que la brutalidad de un crimen. Entre el desmantelamiento de las políticas de cuidado, la ofensiva antifeminista y la legitimación pública de discursos misóginos, las agresiones machistas encuentran condiciones para expandirse mientras el Estado abandona herramientas para prevenirlas y perseguirlas.
- Conclusión en Buenos Aires
- Jun 3, 2026
En un nuevo aniversario de ‘Ni Una Menos’, mujeres y diversidades marcharon nuevamente este miércoles en todo el país, bajo la consigna «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos», y a once años de la primera movilización originada por el femicidio de Chiara Páez. Además, la convocatoria se realizó en un contexto marcado por el impacto de los crímenes de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia.
En la lectura del documento, las críticas apuntaron directamente al gobierno de Javier Milei, al denunciar el vaciamiento o la eliminación de programas vinculados a la prevención y asistencia de las violencias por motivos de género.
Además, se incluyó reclamar por la implementación de la Educación Sexual Integral, la aplicación plena de la ley de aborto legal y el fortalecimiento de las políticas de salud sexual y reproductiva.
En Capital Federal, si bien el acto central estuvo en la zona del Congreso a la tarde, las primeras personas comenzaron a llegar alrededor de las 15 y, una hora después, ya se podía notar gran cantidad de concurrencia.

En las inmediaciones del Parlamento se pudo ver a varios familiares de víctimas reclamando justicia. También se observaron banderas contra la violencia de género y rostros de las 100 mujeres asesinadas este año, cifra que representa una muerte cada 31 horas. Las consignas exigieron justicia por víctimas de femicidio.
Ejes
-Exigencia de justicia inmediata por los últimos femicidios y el fin de la violencia machista.
-Denuncia contra el desmantelamiento de las políticas públicas y el desfinanciamiento de los programas de protección y asistencia a víctimas de género por parte del Gobierno nacional.
-Repudio generalizado a los discursos de odio.
-Visibilización de la precarización económica que afecta a los hogares liderados por mujeres, incluyendo el reclamo por deudas de cuotas

La jornada se desarrolló al cumplirse once años de la primera marcha de ‘Ni Una Menos’, realizada el 3 de junio de 2015. Aquella movilización masiva se convirtió en un símbolo de la lucha contra la violencia de género y dio origen a uno de los movimientos sociales más importantes de la Argentina reciente.
Desde la organización señalaron que la protesta buscó visibilizar la persistencia de los femicidios y las desapariciones de mujeres y niñas, además de reclamar políticas públicas y respuestas estatales frente a una problemática que continúa vigente. Según organizaciones especializadas, en el país ocurre un femicidio cada 31 horas.
En la antesala de la movilización, referentes de ‘Ni Una Menos’ realizaron una conferencia de prensa para exigir justicia por Agostina Vega, cuyo cuerpo fue encontrado el fin de semana pasado tras varios días de búsqueda. Desde el colectivo remarcaron que su asesinato «no es un caso aislado» y alertaron sobre la continuidad de las violencias machistas.

El crimen de la adolescente cordobesa generó una fuerte conmoción social y reavivó los reclamos. Organizaciones feministas, sindicatos, agrupaciones sociales y organismos de derechos humanos confirmaron su participación en la marcha.
La movilización de este miércoles volvió a poner en agenda los reclamos vinculados a la prevención de las violencias, el acceso a la Justicia y el acompañamiento a víctimas y familiares, en una fecha que continúa siendo un símbolo de lucha, memoria y concientización.

También repudiaron declaraciones de funcionarios que omiteron referirse al asesinato de Agostina como un femicidio y advirtieron que negar esa figura implica desconocer una desigualdad estructural que sigue provocando muertes.
De acuerdo a las referencias compartidas en el documento, entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en Argentina.
CÓRDOBA PRESENTE
En medio de la conmoción por el femicidio de Agostina Vega, miles de cordobeses y organizaciones feministas se movilizaron en el marco del 11° aniversario del Ni Una Menos, en donde no sólo reclamaron justicia por el femicidio de la adolescente, sino que exigieron políticas efectivas por parte del Estado para luchar contra la violencia de género.
La convocatoria tuvo lugar en la intersección de avenida Colón y la calle La Cañada, en el centro de la ciudad de Córdoba. La movilización fue acompañada por protestas simultáneas en varias ciudades del interior de la provincia, como Río Cuarto, Villa María, San Francisco, Villa Carlos Paz, Alta Gracia y Río Tercero.
El Ministerio de Educación de Córdoba dispuso el retiro anticipado de docentes y estudiantes de todos los niveles y modalidades a partir de las 16 para facilitar la participación en la movilización. Esta medida, consensuada con el gremio de la Unión de Educadores y el secretario Luis Franchi, evitó que se computaran inasistencias y permitió a la comunidad educativa sumarse al reclamo.

DATOS ALARMANTES
En el marco del aniversario, la Asociación Civil La Casa del Encuentro difundió un informe elaborado por el Observatorio de Femicidios «Adriana Marisel Zambrano», que revela la magnitud de la problemática en los últimos once años.
De acuerdo con el relevamiento, entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026 se registraron 3.424 víctimas fatales por violencia de género. Del total, 3.073 fueron femicidios de mujeres y niñas, 78 transfemicidios, 4 lesbicidios y 269 femicidios vinculados de varones adultos y niños.
El informe también expone que gran parte de los crímenes ocurrieron en ámbitos cercanos a las víctimas: 978 asesinatos se produjeron en la vivienda de la mujer, mientras que 798 ocurrieron en hogares compartidos con el agresor.
Además, se constató que 436 víctimas habían realizado denuncias previas y que 188 femicidas tenían medidas cautelares de protección vigentes, lo que evidencia las dificultades para prevenir estos hechos aun cuando existían antecedentes de violencia.
Otro dato alarmante es el impacto sobre las infancias: en estos once años, 3.840 hijos e hijas quedaron afectados de manera directa por estos crímenes, convirtiéndose en víctimas colaterales de la violencia de género.

