MIéRCOLES, 15 DE JUL.

A 16 años del Matrimonio Igualitario: la ley que cambió para siempre el concepto de familia en Argentina

Después de más de 14 horas de debate, el Senado aprobó la Ley 26.618 y eso representó mucho más que la posibilidad de contraer matrimonio entre personas del mismo sexo. Argentina fue el primer país en América Latina en contar con una norma de este tipo.

 

La madrugada del 15 de julio de 2010 quedó marcada como un momento histórico para la Argentina. Tras más de 14 horas de debate, el Senado aprobó la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario por 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones. Con esa decisión, el país se convirtió en el primero de América Latina y el décimo del mundo en reconocer el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo.

La sanción de la norma implicó una transformación profunda del Código Civil. La legislación dejó de definir al matrimonio como la unión entre un «hombre y una mujer» y adoptó una formulación basada en «los contrayentes», garantizando la igualdad de derechos y obligaciones para todas las parejas, sin distinción por orientación sexual.

Además del acceso al matrimonio, la ley eliminó las diferencias legales que existían entre parejas heterosexuales y homosexuales en cuestiones como la adopción, la filiación, las herencias, las pensiones, la cobertura de salud y otros derechos derivados del vínculo matrimonial.

Un debate que llevó años

La aprobación de la ley fue el resultado de un largo proceso impulsado por organizaciones sociales y de diversidad sexual. Durante la década de 1990 comenzaron a presentarse los primeros proyectos legislativos para reconocer derechos a las parejas del mismo sexo. Luego llegaron las uniones civiles en distintas jurisdicciones y una serie de fallos judiciales que allanaron el camino para el tratamiento del proyecto en el Congreso.

La sesión del Senado fue seguida durante toda la noche por miles de personas que permanecieron frente al Palacio Legislativo a la espera de la votación. Cuando se confirmó la aprobación, los festejos coparon la plaza y Argentina pasó a ser una referencia internacional en materia de ampliación de derechos.

Un punto de partida

Con el paso de los años, la Ley de Matrimonio Igualitario se consolidó como uno de los grandes hitos de la democracia argentina. En 2012, el Congreso dio un nuevo paso con la sanción de la Ley de Identidad de Género, considerada otra norma histórica que amplió el reconocimiento de derechos para el colectivo LGBTIQ+.

La primera boda y una pregunta que quedó para la historia

Quince días después de la sanción de la ley, el 30 de julio de 2010, José Luis Navarro y Miguel Calefato protagonizaron el primer matrimonio igualitario celebrado en la Argentina bajo el nuevo marco legal. La ceremonia tuvo lugar en la ciudad de Frías, en Santiago del Estero, y fue organizada con absoluta discreción para evitar la presencia de los medios.

Antes de la boda ocurrió una escena que con el tiempo se volvió emblemática. Al iniciar el trámite en el Registro Civil, una empleada le preguntó a José Luis cuál era el nombre de su esposa para completar el formulario. «No hay esposa», respondió. Tras unos segundos de sorpresa, la trabajadora comprendió la situación y reformuló el trámite: «Ah, bueno, pongo el nombre del esposo, entonces».

Ese breve intercambio reflejó el cambio cultural que comenzaba a vivir el país y el desafío de adaptar procedimientos y costumbres a una legislación que acababa de consagrar la igualdad de derechos.

Para evitar la exposición pública, la pareja adelantó la ceremonia dos horas respecto del horario previsto y se casó apenas abrió el Registro Civil, acompañada únicamente por el juez y sus testigos. Mientras los medios aguardaban otra boda en Buenos Aires, la primera unión igualitaria de la Argentina ya había quedado oficialmente registrada.

Últimas Noticias