Entidades agropecuarias y frigoríficos rechazaron el proyecto del Gobierno para poner fin a los aportes obligatorios a las cámaras empresarias
Las principales entidades agropecuarias y cámaras frigoríficas cuestionaron un anteproyecto del Ministerio de Desregulación que busca convertir en voluntarios los aportes al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Advirtieron que la iniciativa pondría en riesgo la continuidad del organismo y defendieron su rol estratégico para el desarrollo y la promoción de la carne argentina en el mundo.
- Economía
- Jul 23, 2026
Las entidades que integran el Consejo de Representantes del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) expresaron su rechazo a un anteproyecto elaborado por el Ministerio de Desregulación que propone modificar el esquema de financiamiento del organismo, al transformar en voluntarios los aportes que actualmente realizan productores y frigoríficos. En un documento conjunto manifestaron su «firme respaldo» al Instituto y sostuvieron que cumple un «rol fundamental como herramienta estratégica para el desarrollo y posicionamiento de la cadena bovina argentina».
La iniciativa, impulsada por el equipo del ministro Federico Sturzenegger y que aún no fue enviada al Congreso, modifica la Ley 25.507, que creó el IPCVA en 2001. La propuesta forma parte de la estrategia oficial para revisar organismos financiados mediante contribuciones obligatorias del sector privado.
En ese marco, el artículo 37 del borrador establece que a partir del 1° de octubre de 2027 cesarán las contribuciones obligatorias destinadas al Instituto. Además, dispone que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca dejen de aplicar, percibir, retener o recaudar esos aportes, al tiempo que elimina los convenios y mecanismos administrativos vinculados con el sistema de financiamiento vigente.
La respuesta del sector fue inmediata. Las entidades que integran el Consejo de Representantes del IPCVA difundieron un comunicado conjunto en el que expresaron su «firme respaldo» al organismo y defendieron «su rol fundamental como herramienta estratégica para el desarrollo y posicionamiento de la cadena bovina argentina».
El pronunciamiento lleva la firma de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Coninagro, Federación Agraria Argentina (FAA), el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (CADIF), la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (FIFRA) y la Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA).
Las organizaciones sostuvieron que «desde su creación por Ley 25.507, a impulso del propio sector privado, el IPCVA ha demostrado ser un instrumento eficaz para llevar adelante estudios técnicos, generar información estratégica, y promover la carne vacuna argentina tanto en el mercado interno como en el internacional».
Asimismo, remarcaron que «el IPCVA se financia exclusivamente con aportes privados de los distintos eslabones de la cadena cárnica y no recibe recursos del Tesoro Nacional».
Según la normativa vigente, los productores aportan el equivalente al 0,07% del valor índice de la res vacuna en plaza de faena, mientras que la industria frigorífica contribuye con el 0,03% del mismo valor.
Las entidades insistieron en que «es fundamental mantener el actual esquema de pago obligatorio para sostener el funcionamiento virtuoso del IPCVA, tal como sucede con los institutos de promoción de los principales países productores de carne del mundo, como Australia, Reino Unido, Estados Unidos o Uruguay», y señalaron que varios de esos organismos «además, complementan sus ingresos con fondos estatales».
En el mismo sentido, afirmaron que «los presupuestos que se manejan internacionalmente evidencian que la Argentina, uno de los principales productores y exportadores mundiales de carne vacuna, financia su instituto de promoción muy por debajo de otros países con cadenas cárnicas mucho menos desarrolladas».
Para las entidades, «las propuestas de implementar un arancelamiento voluntario significarían, sin lugar a dudas, la eliminación del IPCVA».
En el tramo final del comunicado, las organizaciones rechazaron «cualquier intento de alteración de las actuales condiciones de funcionamiento del IPCVA que ponga en riesgo la continuidad de su labor técnica e institucional», al considerar que esa tarea «ha sido clave para consolidar acuerdos comerciales, abrir nuevos mercados internacionales, sostener relaciones sanitarias con países compradores y posicionar la marca ‘Carne Argentina’ como un producto premium a nivel global».
Además, advirtieron que «degradar la credibilidad y la capacidad operativa del IPCVA implicaría retroceder en logros construidos con años de trabajo conjunto, inversión privada y esfuerzo sostenido de todo el sector».
Asimismo, las entidades reafirmaron su apoyo al organismo «las entidades y cámaras firmantes ratificamos y sostenemos plenamente la existencia, labor e institucionalidad del IPCVA como un pilar clave para el presente y futuro de la producción y comercialización de la carne vacuna argentina», concluyeron.

