VIERNES, 07 DE AGO.

Senado: el oficialismo aprobó la inviolabilidad de la propiedad privada, pero retiró el capítulo del Manejo del Fuego

En el debate por la inviolabilidad de la propiedad privada, el kirchnerismo y la oposición cuestionaron el paquete impulsado por La Libertad Avanza, mientras el oficialismo defendió los cambios recortados y atribuyó a la discusión una falta de práctica real de la norma constitucional.

Tras largas horas de debate, el oficialismo consiguió media sanción del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, con 37 votos a favor y 33 en contra. Pero fue con un alto costo, ya que antes de la votación tuvo que retirar otro capítulo: el referido a la Ley de Manejo del Fuego.

Así las cosas, solo quedaron de la ley original los cambios en desalojos, expropiaciones y Registro del Inmueble. “Más que celebrar una victoria, evitó una contundente derrota”, describieron en el recinto, tras el “proyecto seccionado”.

El retiro del capítulo referido al Manejo del Fuego no sorprendió demasiado, ya que al caer la noche se sabía que los números ya no le daban al oficialismo para ese capítulo. “Los votos originalmente estaban, pero con el correr de las horas se fueron evaporando”, señalaron versiones internas.

En la votación en general, La Libertad Avanza contó con el acompañamiento de la mayoría de sus aliados: todos los senadores del bloque UCR; los del Pro; los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, y la chubutense Edith Terenzi.

En tanto, se opusieron el interbloque peronista; el bloque Convicción Federal; las senadoras tucumanas Beatríz Ávila y Sandra Mendoza; los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano; la neuquina Julieta Corroza; la salteña Flavia Royón y la cordobesa Alejandra Vigo.

Votación en paticular

Tras la votación en general, se inició la particular: con la eliminación de los capítulos III y IV, el texto se votó por capítulos.

El Capítulo I (expropiaciones) fue aprobado por 37 votos a favor y 33 en contra. El Capítulo II (desalojos, artículos 12 al 23) resultó aprobado por 36 votos a favor, 33 en contra, con una abstención de Edith Terenzi. El Capítulo V (artículos 33 al 46) se aprobó por 37 a 33. El Capítulo VI (artículos 47 y 48) terminó con 37 votos a favor y 33 en contra. Al final, se facultó a la Secretaría Parlamentaria a realizar la renumeración completa.

Antes del inicio de la sesión, el oficialismo anunció que también retiraban la modificación de la Ley de Manejo del Fuego. El día anterior, en la misma línea de cambios, la Ley de Tierras quedó fuera.

El proyecto impulsado por el Gobierno, ideado por el ministro Federico Sturzenegger, tuvo un camino con “cuatro intentos fallidos” de tratamiento y un dictamen que, después de haber sido dictaminado el 20 de mayo, acumuló “18 versiones”.

El debate

Según la discusión en el recinto, el bloque oficialista llegó a la sesión con un revés por la caída anticipada del Capítulo III, que preveía modificaciones a la Ley de Tierras, una propuesta que generó rechazo en la agenda pública y en redes sociales, e incluso con participación de artistas populares.

Durante el debate, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, sostuvo que “nace en el marco de lo que fue el Pacto de Mayo, incorporado finalmente como proyecto” y explicó que la base constitucional está en el artículo 17 de la Constitución. Además, remarcó que “ya tiene bastante tiempo” el dictamen, aunque admitió que “ha habido más de una modificación”.

Para avanzar, la oposición intentó devolver el texto a comisión. La moción no prosperó: el oficialismo con aliados rechazó el pedido por 38 votos contra 31.

En el bloque, las críticas se concentraron en la dirección del paquete. El chaqueño Jorge Capitanich sostuvo que el objetivo del proyecto sería “eliminar los límites de la extranjerización de las tierras” y cuestionó el capítulo del Manejo del Fuego, al que acusó de “violar el Acuerdo de Escazú y todas las leyes”.

A su vez, Alicia Kirchner señaló: “Me pregunto si el Ejecutivo no se dio cuenta que es el cementerio de las instituciones” y denunció que con el retiro “lo que están haciendo es vulnerando hasta el mismo proyecto que presentaron”.

Desde el oficialismo, la neuquina Nadia Márquez describió el alcance del proyecto y puso el foco en acelerar procedimientos vinculados a desalojos. “Esta mujer inició en el 2012 el juicio de desalojo para poder recuperar las tierras que le pertenecen”, dijo al explicar un caso en Neuquén, al tiempo que sostuvo la necesidad de “juicios sumarísimos”.

El senador Fernando Rejal, en tanto, rechazó la iniciativa por falta de transparencia y alertó sobre riesgos vinculados a registros y traspasos: “Facilita la flexibilización de formalidades y registros para el traspaso de titularidad de tierras a capitales extranjeros”, y advirtió que se entregaría “el negocio inmobiliario a quienes quemen bosques”.

Guillermo Andrada cerró la posición de Convicción Federal con un planteo sobre prioridades sociales: “No se puede ser desregulador para el capital y regulador para el salario. La propiedad privada empieza por el bolsillo del trabajador”. Y le habló al “ministro desregulador” Federico Sturzenegger.

En el tramo final, la votación dejó la media sanción del proyecto de inviolabilidad con modificaciones recortadas respecto de la versión original. Si bien el oficialismo logró el número para avanzar, el retiro del capítulo del Manejo del Fuego marcó el precio de la negociación: una aprobación condicionada por la falta de respaldo en ese tramo.

En el debate por la inviolabilidad de la propiedad privada, el kirchnerismo y la oposición cuestionaron el paquete impulsado por La Libertad Avanza, mientras el oficialismo defendió los cambios recortados y atribuyó a la discusión una falta de práctica real de la norma constitucional.

El senador Guillermo Andrada había indicado previamente: “Entendemos que jurídicamente el salario es propiedad privada. Por lo tanto, si tanto les interesa desregular, que liberen las paritarias, porque los argentinos -si bien 60% son propietarios-, la mayoría que cobra un salario, están regulados por este Gobierno que impide paritarias libres”. Y completó: “Tanto que se llenan la boca con la libertad, si tanto le interesa desregular, que desregulen las paritarias”.

En su alocución, Andrada describió el dictamen de minoría que impulsa la bancada que preside Carolina Moisés (Jujiuy) e integra la senadora Sandra Mendoza (Tucumán), y definió sus ejes como “defender a los más vulnerables, que se respete el debido proceso y dar seguridad jurídica”.

“Muy pocas veces. No dar la discusión sobre uno de los proyectos por los que la gente vino a manifestarse, y encima reprimirlos, es de una cobardía nunca vista”, lanzó.

Avanzada la jornada, Edith Terenzi se manifestó en contra de los capítulos sobre Ley de Manejo del Fuego y desalojos. Sobre el primero, planteó: “¿Realmente vamos a dejar sin protección nuestros ecosistemas?”. Y sostuvo que con la redacción final “quedan únicamente protegidos los bosques nativos”, al tiempo que se preguntó: “Me preocupa que quedan sin protección otros recursos. Hace desaparecer a los bosques implantados, a los humedales y a las áreas naturales protegidas”.

Terenzi agregó que “este capítulo es regresivo” y “va en contra del Acuerdo de Escazú”. En la misma línea, Alejandra Vigo ratificó su rechazo: “De federal no tiene absolutamente nada, es una ley absolutamente innecesaria” y señaló que el proyecto se presentaba como “un caballo de Troya”.

La senadoraVigo señaló que «ese caballo de Troya tenía adentro algo muy peligroso que era la venta de tierras a extranjeros’”, y remarcó que hubo “más de 19 versiones”. También cuestionó la norma del fuego: “Me hubiera gustado tener más posibilidades de debatir lo que plantea la norma sobre el fuego en zonas agrícolas”.

Al cierre, José María Carambia dedicó su intervención al senador Joaquín Benegas Lynch por sus expresiones sobre “los tibios del medio”, y Mayans remarcó que el proyecto tiene “un nombre que no tiene nada que ver con la ley: inviolabilidad de la propiedad privada. Todo mentira”. Además, expresó que hubo “vergüenza de votar” la iniciativa el pasado 16 de julio.

El malestar de Patricia Bullrich 

Ya en la madrugada del viernes, Patricia Bullrich criticó los discursos previos: “fuera de lugar, que retroceden a una Argentina hace 60 años, alejados de lo que le pasa a la gente a diario”. Bullrich sostuvo que “fue fácil quedarse con lo ajeno y no poder recuperar lo propio” y recordó la toma de Guernica de 2020, en el marco de conflictos por tierras.

Sobre desalojos, Bullrich calificó como “calvario judicial” la recuperación de propiedades y afirmó: “Esto lo tiene que cambiar la ley”. Respaldó una tramitación por juicio sumarísimo para dar “certeza” y explicó que se diferencia a intrusos y ocupantes ilegales de quienes incumplen un contrato. Además, remarcó que “la justicia tiene que ser rápida, pero equitativa” y que “se puso una protección adicional para los sujetos vulnerables”.

En expropiaciones, Bullrich indicó que “no se pagan” y sostuvo: “Limitar el poder del Estado sobre las expropiaciones es proteger a los ciudadanos que fueron expropiados y tardaron 18 años aquello que le expropiaron. El peor enemigo ha sido el Estado”.

También defendió el cambio en Manejo del Fuego: “los bosques nativos ‘no se tocan’”, pero cuestionó que exista confusión entre bosque nativo y el daño a la posibilidad de uso del campo: “Castiga por igual si lo incendia el dueño o fue víctima. Pierde porque no puede utilizar su campo. Eso no es justicia, es burocracia y es injusto”.

Finalmente, justificó la modificación de los dictámenes: “se discute, porque hay democracia” y cerró: “Por eso decidimos retirar el capítulo de Tierras”.

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