Trump dice que solo “seminegocia” con Irán mientras mantiene la presión sobre el estrecho de Ormuz
El presidente estadounidense dejó abierta la puerta a un endurecimiento económico en vez de una nueva ofensiva militar. Mantiene contactos indirectos con Irán y Oman para destrabar la apertura del paso marítimo a la vez que Teherán reclama garantías antes de volver a negociar.
- Internacionales
- Ago 10, 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que con Irán solo se está “seminegociando” y sostuvo que por ahora prefiere aumentar la presión económica antes que ordenar otro ataque militar.
En diálogo con Axios, el mandatario dijo que el país persa atraviesa una situación económica “muy mala” y dejó claro que Washington aún evalúa sus próximos pasos.
La principal discusión gira en torno a un acuerdo interino para reabrir y ordenar el tráfico en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
Según el reporte, Estados Unidos, Irán y Omán trabajan en un esquema temporal de 60 días para canalizar el paso marítimo, mientras continúan las conversaciones sobre un arreglo más amplio.
Del lado iraní, el canciller Seyed Abbas Araghchi afirmó que no hay negociaciones activas con Washington y advirtió que cualquier reanudación dependerá de que Estados Unidos deje de incumplir compromisos previos.
También señaló que Irán y Omán están cerca de acordar una ruta temporal para el tráfico marítimo en Ormuz.
En paralelo, el Parlamento iraní avanzó con una iniciativa para “asegurar la seguridad y el progreso sustancial” del estrecho y del golfo, una señal de que Teherán intenta consolidar mayor control político y naval sobre la zona.
El plan fue aprobado sin oposición en comisión y luego presentado formalmente al Legislativo.
Las conversaciones, sin embargo, siguen expuestas a una fuerte desconfianza. Axios informó que Trump había frenado antes una ofensiva militar para dar tiempo a la diplomacia, aunque dejó abierta la posibilidad de ataques si no hay avances.
Además, la Casa Blanca busca que Irán acepte una solución que incluya el cese de hostilidades y la reapertura segura de Ormuz.
En este contexto, el principal escollo sigue siendo político: Irán reclama levantar presiones, obtener garantías y evitar nuevas acciones militares, mientras Estados Unidos insiste en una salida que reduzca el riesgo sobre el tráfico marítimo y limite la capacidad regional de Teherán.

