Crisis en los comedores: “No me da la cara para salir y decirle a un compañero que no queda más comida en la olla”
Referentes de comedores y ollas populares acamparon frente a la sede Rosario de la Gobernación para mostrar su tarea comunitaria. Cuentan que los hombres que pierden en empleo van a pedir comida “con vergüenza”. “Nunca he visto todo esto que está pasando”, dijo una cocinera de Las Flores.
- Ciudad
- Ago 31, 2026
Los integrantes de comedores y ollas populares organizados en la Corriente Clasista y Combativa (CCC) acamparon este lunes en la plaza San Martín de Rosario, frente a la sede local de la Gobernación santafesina, para “mostrar el trabajo que hacen silenciosamente las compañeras en los barrios cada vez que pueden, porque el problema que tenemos no es falta de manos, sino falta de insumos”, dijo el coordinador, Eduardo Del Monte. Reina, referente de un comedor del barrio Las Flores con 30 años de tareas comunitarias, afirmó a Conclusión que “en todos los años que yo tengo en el comedor, nunca he visto todo esto que está pasando”, y pidió al Gobierno nacional que “se ponga la mano en el corazón y empiece a largar trabajo”.
Con ollas en las que se preparaban guisos, otras con aceite hirviendo que freían tortas fritas, las mujeres de la CCC que a diario sostienen merenderos y comedores populares mostraron su tarea diaria en un lugar visible: el centro de Rosario.
El acampe, explicó Del Monte, busca mostrar las carencias que sufren los más carenciados. “El gobierno de (Javier) Milei ha quitado los alimentos que venían de Nación, apenas subió. La provincia los sostuvo, pero de forma insuficiente”, explicó el coordinador de la CCC en la provincia.
Dijo que las posibilidades de brindar un plato de comida en los comedores “se ha ido degradando, porque no han aumentado desde hace muchos meses” quienes retiran alimentos. “Ellos han dicho que no van a aumentar de acá a fin de año, y por lo tanto nos genera una situación muy difícil, porque cada vez hay más gente que se anota en las ollas, familias enteras que vienen y que no le puedo decir que no, y muchas veces se acaba, la olla llega al fondo y todavía hay gente desesperada”, abundó.
Falta trabajo
“El agravante que tenemos -siguió Del Monte- es que el Gobierno de Milei ha cortado el programa Volver al Trabajo, que le permitía a la gente cobrar aunque sea 78 mil pesos, con los cuales muchas de las cocineras tenían una pequeña retribución a su trabajo, o con lo cual pagaban la cuenta de almacén”. El dirigente destacó que “no hay en la provincia ni en la Nación un programa para la gente que se queda sin laburo”.
Reina, del comedor de Las Flores, también puso el acento en la necesidad de que las familias accedan a un empleo que les provea ingresos para satisfacer, al menos en parte, sus necesidades materiales. “Yo digo que lo que queremos es trabajo”, dijo.
“Encima le sacan a la familia lo que venían cobrando, esos 78 mil pesos, que para algo les servía. Obvio que con eso no comés, ni una hora puede durar esa plata. Entonces, lo que nosotros queremos es trabajo”, agregó la mujer, para señalar que “el Gobierno dice que somos vagos, pero nosotros siempre trabajamos y cumplimos desde acá, que no nos meta a todos en la misma bolsa”.
La militante comunitaria hizo un pedido: “El Gobierno, si está viendo, que se ponga la mano en el corazón y que empiece a largar trabajo para la gente, porque esto viene cada vez peor”.
Del despido al comedor
La referente barrial de Las Flores explicó que “están despidiendo muchísima gente en los trabajos y vienen los hombres y te dicen ‘me quedé sin trabajo’, con una vergüenza vienen a pedir la comida”. Reina aseguró que “es algo que en todos los años que yo tengo comedor nunca he visto todo esto que está pasando”. Y lleva tres décadas realizando tareas comunitarias.
María Elena, cocinera de unas de las ollas de la CCC en Villa Gobernador Gálvez, explicó que en la ciudad ubicada al sur de Rosario “pasa lo mismo, porque ahí tenemos los gran frigoríficos, que es Paladini y el Swift y tampoco hay trabajo”.
“También estamos en la lucha, ahí en Villa Gobernador Gálvez, así que por eso ahora hay más gente que viene en cada comedor. Como ya dijo el coordinador, casi 70 ollas tenemos de todos lados, pero no da abasto”, sostuvo la cocinera.
–¿Y cómo hacen para sostenerla? ¿Qué es lo que te pasa a vos cuando viene alguien y te pide un plato de comida, y la olla no tenés más nada?
–Y, le decimos ‘mirá, tenemos que salir a la lucha, tenemos que salir a la calle, porque si no, no tenemos nada, porque si no quedamos en nuestra casa no vamos a lograr nada’”.




