La industria del calzado planifica una marcha nacional por despidos, cierre de empresas e importaciones en el sector
En menos de un mes, dos firmas de peso en la provincia de Buenos Aires tuvieron que cerrar y dejaron a cientos de trabajadores en la calle. Según un informe reciente, ya son más de 8.000 los puestos de trabajo perdidos desde que comenzó la gestión libertaria.
- Gremiales
- Sep 11, 2026
Dueños de empresas de calzado, uno de los sectores más golpeados por la caída del consumo y el modelo aperturista de Javier Milei, anunciaron una marcha nacional para manifestar su rechazo a las políticas del Gobierno.
En menos de un mes, dos empresas de peso en la provincia de Buenos Aires tuvieron que cerrar y dejaron a cientos de trabajadores en la calle. Según un informe reciente, ya son más de 8.000 los puestos de trabajo perdidos desde que comenzó la gestión libertaria.
Un grupo de fabricantes y empresarios de la industria del calzado preparan una «gran marcha nacional» para protestar contra las políticas libertarias, con fecha tentativa para el 22 de octubre. Ya son más de 280 productores y empresarios que se plegaron a las protestas.
¿Cuándo y dónde será la marcha?
«Todavía estamos trabajando y conversando para definir el lugar, pero la movilización se va a realizar porque ya no se puede soportar», dijo Lito Albano, dueño de la fábrica y los locales de Luna Chiara.
Los despidos en el sector coinciden con los recurrentes anuncios de cierre de empresas en distintos puntos del país, como el cese de las actividades de las plantas de Dass, en Eldorado, Misiones, o las de Coopershoes o Will Der, en Las Flores, Buenos Aires.
«Ya realizamos dos manifestaciones en el corazón del calzado y tuvimos una convocatoria muy importante. Ahora estamos trabajando para que la movilización del 24 de septiembre sea todavía más grande», agregó Albano, quien deseó que se realice en la Plaza de Mayo.
Ventas en caída e importaciones
El fabricante describió un escenario crítico para la industria y afirmó que las ventas «cayeron estrepitosamente». Según explicó, los productores locales hacen esfuerzos para sostener sus precios y enfrentar la competencia de los artículos importados que llegan cada vez más gracias a la desregulación de Milei.
«Uno trata de mantener los precios porque lo que viene de afuera llega altamente subsidiado. La ganancia es mínima y no alcanza para pagar los gastos de un local o de una fábrica: alquileres, sueldos, servicios e impuestos. Es imposible competir de esta manera», señaló.

