MARTES, 15 DE SEPT.

El Canal de Panamá recorta el tránsito de buques por la sequía y enciende alertas en el comercio global

La combinación del fenómeno de El Niño y el déficit hídrico redujo los cruces diarios a 32 barcos, con proyecciones de mayor ajuste para el próximo año fiscal. La parálisis logística presiona los costos de fletes y la estabilidad de las cadenas de suministro internacionales.

 

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) comenzó a aplicar este martes una nueva restricción operativa que reduce los tránsitos a 32 buques diarios, frente a un promedio habitual de 36. La medida es la segunda adoptada en el mes de septiembre a causa de la sequía crítica que afecta a los embalses Gatún y Alhajuela, los cuales abastecen de agua dulce tanto a las esclusas de la vía interoceánica como a la mitad de la población del país centroamericano.

Ante un déficit de lluvias del 34 % entre mayo y agosto y la presencia de un fenómeno de El Niño de alta intensidad, Panamá ha declarado el estado de emergencia. Por esta arteria marítima transita entre el 3 % y el 5 % del comercio mundial, conectando cerca de 2.000 puertos en 170 países.

El nuevo esquema operativo limita a 23 los cupos diarios en las esclusas centenarias (panamax), mientras que las esclusas ampliadas (neopanamax) mantienen 9 pasos diarios. Esta medida sucede al primer ajuste aplicado el pasado 4 de septiembre, cuando el flujo total bajó de 36 a 32 buques. En paralelo, la administración fijó el calado máximo permitido en 48 pies (14,63 metros), dos pies por debajo del límite operativo habitual de 50 pies. Tras la entrada en vigor de la norma, se registraron 63 naves en espera para cruzar (61 con reserva y 2 sin ella).

Durante la presentación del presupuesto ante el Parlamento para el año fiscal 2027 (que arranca el 1 de octubre), la administradora de la ACP, Ilya Espino, precisó que se calcula un promedio de 29,5 tránsitos diarios de alto calado. Esto implicará oficialmente 621 tránsitos menos respecto al presupuesto vigente, aunque estimaciones de agencias internacionales indican que la merma podría superar los 700 barcos.

Asimismo, se proyecta un volumen de 457 millones de toneladas de carga, unas 5 millones menos que en el ejercicio fiscal previo. Pese a la menor cantidad de viajes, la ACP prevé ingresos por 5.555 millones de dólares (+6,6 %), sustentados en la consolidación de carga por buque. Por su parte, el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, afirmó que las partidas aprobadas garantizarán un funcionamiento «seguro, eficiente y rentable» pese al contexto hídrico.

 

Presión sobre los fletes y la logística internacional

Los principales usuarios del paso navegable continúan siendo Estados Unidos y China. La reducción del volumen físico transportado ocurre en un escenario global complejo, donde la navegación marítima también enfrenta severos trastornos en el estrecho de Ormuz debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán, las cuales afectan el comercio de petróleo y gas. La coincidencia de atascos en ambos corredores estratégicos eleva los costos del transporte marítimo, prolonga los tiempos de entrega y tensiona la estabilidad logística mundial.

Frente a este cuadro —que evoca la crisis de noviembre de 2023, cuando los cruces cayeron a 22 diarios —, Panamá evalúa medidas estructurales. Entre ellas figuran la construcción de un embalse en el Río Indio (cuyos primeros reasentamientos están previstos para 2027) y el rediseño de concesiones en los puertos de Balboa y Cristóbal tras la rescisión contractual con Panama Ports Company.

 

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