Crecida del Paraná: productores de San Nicolás, Ramallo y San Pedro evacúan ganado ante el avance del agua
El aumento del caudal del río y los pronósticos de una creciente sostenida obligan a los productores de las zonas insulares del norte bonaerense a trasladar miles de animales hacia terrenos más elevados. La emergencia también genera preocupación por el impacto sobre las pasturas y los costos de la actividad ganadera.
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- Oct 16, 2026
Productores agropecuarios de San Nicolás, Ramallo y San Pedro comenzaron a intensificar la evacuación de ganado de las islas del Paraná ante la previsión de que el nivel del río continúe en ascenso durante las próximas semanas. El Instituto Nacional del Agua (INA) advirtió sobre una crecida significativa para la segunda mitad de octubre, mientras que las proyecciones vinculadas al fenómeno El Niño anticipan que la situación podría prolongarse durante los próximos meses.
En ese contexto, los criadores buscan evitar pérdidas y poner a resguardo a los animales antes de que el agua cubra los sectores de alimentación y permanencia habitual. En tanto, en el norte de Santa Fe, un trabajador rural de 70 años murió ahogado mientras arreaba vacas en un campo inundado de Villa Ocampo.
En la zona de islas frente a San Nicolás, Ramallo y San Pedro, los productores ya pusieron en marcha operativos para llevar la hacienda a terrenos más elevados. La tarea podría acelerarse durante la próxima semana, a medida que avance la creciente y se reduzca la superficie disponible para el pastoreo.
Según publicó el diario El Norte, el nivel del Paraná a la altura de San Nicolás podría acercarse a los tres metros hacia fines de octubre. Frente a ese escenario, los productores comenzaron a organizar el traslado de los animales, una operación que demanda tiempo, logística y recursos económicos.
“Estamos haciendo dos o tres viajes por día. La realidad es que en el plazo de 30 días habrá que evacuar a los 5.000 animales que hay en la zona”, explicó el productor Fernando Coronel.
El criador señaló que una parte de la hacienda comenzó a trasladarse hace aproximadamente un mes y medio, pero que las últimas referencias del INA confirmaron la necesidad de avanzar con la evacuación. La prioridad es retirar los animales antes de que el avance del agua complique su alimentación y las tareas de arreo.
En su informe semanal del 14 de octubre, el Instituto Nacional del Agua señaló que el Paraná concentra la mayor preocupación hidrológica para los próximos meses. Aunque el río Uruguay también se mantiene en niveles elevados, comenzó a mostrar una tendencia más favorable.
Los especialistas anticiparon una crecida importante del Paraná durante las últimas dos semanas de octubre, con posibles superaciones de los niveles de alerta y evacuación en distintos puntos de la cuenca.
Para Corrientes y Goya, el organismo estimó una elevada probabilidad de superar el nivel de alerta de evacuación alrededor del 17 de octubre. En La Paz, la previsión ubicó la alerta cerca del 19 y el nivel de evacuación alrededor del 21. Más al sur, Santa Fe y Rosario continuarían registrando aumentos, con posibilidades de aproximarse o superar los niveles de alerta durante la última parte del mes.
Estas proyecciones mantienen en estado de preocupación a las localidades ribereñas y, especialmente, a los productores que dependen de los campos naturales de las islas para alimentar a sus rodeos.
Además del avance inmediato del agua, el sector ganadero observa con inquietud cuánto tiempo permanecerán inundados los campos. Si las aguas no retroceden hasta marzo o abril de 2027, las pasturas podrían no contar con tiempo suficiente para recuperarse antes de la llegada del invierno.
En Corrientes, entidades rurales advirtieron que una retirada tardía del agua podría reducir considerablemente la disponibilidad de forraje y obligar a los productores a incrementar la suplementación alimentaria. La magnitud del impacto dependerá de la evolución de las precipitaciones, los niveles de los ríos y la capacidad de recuperación de los suelos.
A las dificultades productivas se suman los costos de trasladar la hacienda hacia campos alquilados o establecimientos de engorde. El transporte, la alimentación y el manejo de los animales representan gastos adicionales que pueden reducir los márgenes de rentabilidad.
Para los productores con menor capacidad financiera, la falta de terrenos alternativos podría obligarlos a vender animales antes de lo previsto, con consecuencias sobre la planificación de la actividad.
En este contexto, la emergencia hídrica también dejó una víctima fatal en el norte de Santa Fe. Un trabajador rural de 70 años murió ahogado mientras intentaba arrear vacas en un campo inundado de Villa Ocampo, en el departamento General Obligado.
El episodio ocurrió el jueves, poco después del mediodía, en la zona conocida como El Víbora, un área de bañados ubicada a unos 15 kilómetros de la localidad. Según las primeras informaciones, Jorge Eliezer Hardy se encontraba junto a otros trabajadores trasladando animales cuando ingresó en una laguna y desapareció bajo el agua.
Vecinos del lugar y efectivos policiales convocados tras el accidente encontraron poco después el cuerpo sin vida. En el operativo intervinieron el Ministerio Público de la Acusación con sede en Reconquista, personal de la Policía de Investigaciones y Bomberos Voluntarios de Villa Ocampo.
De acuerdo con las primeras actuaciones, los médicos policiales determinaron que la muerte se habría producido por asfixia por inmersión, sin signos de violencia, por lo que no se realizó una autopsia.
El hecho expone los riesgos que enfrentan los trabajadores rurales durante las tareas de traslado de hacienda en zonas anegadas, en un escenario en el que la creciente del Paraná obliga a productores de distintas provincias a mover sus animales para resguardarlos del avance del agua.

