Inundaciones en Chaco: hay 140 familias evacuadas, caminos bajo agua y fuerte tormenta azotó Resistencia
La crecida del río Paraná y las intensas lluvias agravan la emergencia hídrica en Colonia Benítez, Puerto Antequeras, San Pedro Pescador y Barranqueras. En esta última ciudad, 251 personas reciben asistencia municipal. En Resistencia cayeron hasta 92 milímetros de lluvia durante la mañana del jueves y se registraron ráfagas de viento de 75 kilómetros por hora, que provocaron importantes daños materiales.
- Info general
- Oct 22, 2026
La emergencia hídrica se agrava en el Gran Resistencia, donde la crecida del río Paraná y las nuevas precipitaciones complican la situación de las comunidades ribereñas. Entre Colonia Benítez y Barranqueras hay 140 familias evacuadas, caminos completamente anegados y sectores de difícil acceso para los equipos de asistencia. El intendente de Colonia Benítez, Sergio Phipps, reconoció que el municipio está desbordado y que no cuenta con embarcaciones propias para responder a todos los pedidos de ayuda. En este contexto, una fuerte tormenta azotó este jueves por la madrugada a Resistencia con acumulados de lluvia cercanos a los 92 milímetros y ráfagas de hasta 75 kilómetros por hora.
Uno de los puntos más críticos de la emergencia es Colonia Benítez, donde entre 65 y 66 familias debieron abandonar sus viviendas, principalmente en Puerto Antequeras y San Pedro Pescador.
El intendente Sergio Phipps reconoció las limitaciones del municipio para responder a la magnitud de la crisis y pidió colaboración para asistir a los damnificados. “Estamos colapsados y también en ese sentido es muy importante la ayuda y la colaboración de todos”, afirmó en declaraciones a Radio Libertad.
El jefe comunal explicó que la falta de recursos y de capacidad operativa dificulta la asistencia simultánea a las familias afectadas y a los animales que permanecen en las zonas inundadas. “El Estado no tiene los medios ni la capacidad, tratándose de un municipio de tercera como el nuestro y con la escasa ayuda que estamos recibiendo, se nos dificulta muchísimo”, sostuvo.
La situación genera preocupación entre los vecinos y rescatistas de las zonas ribereñas, que advierten sobre las dificultades para conseguir embarcaciones, agua potable y asistencia para quienes quedaron aislados por el avance del agua.
Una de las principales dificultades para responder a la emergencia en Colonia Benítez es que la Municipalidad no dispone de embarcaciones propias para realizar rescates o trasladar suministros a los sectores anegados.
Los caminos cubiertos por el agua complican el ingreso de vehículos y restringen las posibilidades de llegar a las viviendas afectadas. En algunos sectores, la asistencia depende de la disponibilidad de embarcaciones y de la colaboración de vecinos y rescatistas.
El escenario también alcanza a los animales que quedaron en áreas inundadas, lo que suma nuevas necesidades a un operativo que, según reconoció el propio intendente, funciona con recursos insuficientes.
En tanto, Barranqueras, la emergencia también mantiene en alerta a las autoridades. Según informó José Belle, de la Dirección de Defensa Civil municipal, hay 74 familias evacuadas, que representan un total de 251 personas asistidas.
Entre ellas se contabilizan 149 adultos, 102 menores y siete personas con discapacidad. La mayoría de los afectados reside en sectores ribereños y en el barrio Náutico, donde la crecida del Paraná mantiene comprometida la situación habitacional.
Las familias reciben asistencia en módulos habitacionales temporales ubicados sobre la avenida Maipú y en la zona del dique, además de un centro habilitado en el club Don Orione.
Belle señaló que los sistemas de desagüe respondieron a las precipitaciones registradas durante la madrugada y que las estaciones de bombeo permanecen operativas. “Todas las bombas se encuentran a nivel de succión por lo que cualquier precipitación prende el sistema”, explicó.
El funcionario indicó además que no se habían registrado nuevas evacuaciones de emergencia vinculadas directamente con las lluvias, aunque la situación continúa condicionada por el nivel del río y la posibilidad de que se produzcan nuevas precipitaciones.
De acuerdo con el informe de Prefectura Naval Argentina de este jueves a las 8, el río Paraná alcanzó los 7,27 metros en Barranqueras, por encima de los aproximadamente 7,22 metros registrados el día anterior.
La variación fue leve, pero el nivel mantiene a la ciudad en estado de evacuación estacionado, en un contexto en el que la crecida continúa afectando a las poblaciones asentadas cerca de la costa. A esta situación se sumaron 63 milímetros de lluvia registrados durante la madrugada en Barranqueras.

Como las compuertas del sistema de defensa hídrica permanecen cerradas, el agua acumulada por las precipitaciones debe evacuarse mediante estaciones de bombeo. Por eso, el funcionamiento de estos equipos resulta fundamental para evitar que las lluvias agraven todavía más las inundaciones.
Desde el municipio solicitaron a los vecinos no arrojar residuos en la vía pública, evitar obstrucciones en los desagües y retirar ramas de las calles para favorecer el escurrimiento del agua.
La capital chaqueña también fue afectada por una fuerte tormenta durante la madrugada de este jueves. Según datos de la Estación Meteorológica del Aeropuerto de Resistencia, hasta las 9 se habían acumulado 92 milímetros de lluvia.
El fenómeno estuvo acompañado por vientos intensos, con ráfagas que alcanzaron los 75 kilómetros por hora en dos momentos de la jornada. A las 2.10, el viento del norte llegó a esa velocidad, mientras que a las 5.55 se registró una intensidad similar con dirección sur-suroeste.
En general, las velocidades del viento oscilaron entre los 30 y los 40 kilómetros por hora, aunque los dos episodios de mayor intensidad provocaron daños en distintos puntos de la ciudad y sus alrededores.

Uno de los casos más notorios fue el de la empresa constructora y metalúrgica de la familia Bercomat, ubicada sobre la colectora de la ruta nacional 16, donde se produjo la voladura del techo del edificio y se registraron importantes daños materiales.
La combinación de la crecida del Paraná, las lluvias intensas y los daños provocados por el viento mantiene bajo presión a las localidades del área metropolitana chaqueña.
Mientras Barranqueras sostiene la asistencia a cientos de personas y Colonia Benítez enfrenta dificultades para llegar a las familias aisladas, las nuevas precipitaciones agregan incertidumbre sobre la evolución de la emergencia.
La falta de recursos para realizar rescates, el anegamiento de caminos y la necesidad de garantizar agua potable y alojamiento transitorio exponen las dificultades que atraviesan los municipios para responder a una crisis que afecta especialmente a las comunidades ribereñas.
Con el río todavía en niveles elevados y las estaciones de bombeo trabajando para evacuar el agua de lluvia, la evolución de las condiciones meteorológicas y el comportamiento del Paraná serán determinantes para las próximas horas.

