Jorge Sola destacó el valor de la universidad pública en la UNR: “Soy hijo de trabajadores y pude estudiar acá”
El secretario general de la CGT nacional participó del panel de cierre del simposio “Estado, Trabajo y Tecnologías Digitales”, en el marco del XVII Congreso Nacional y X Internacional sobre Democracia. La actividad reunió a referentes sindicales, industriales y políticos, y mostró una imagen de unidad del movimiento obrero rosarino.
- Gremiales
- Nov 6, 2026
Con un auditorio colmado de estudiantes y docentes, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) fue escenario de un encuentro entre referentes sindicales, industriales y políticos para debatir sobre el futuro del trabajo y el desarrollo argentino. Entre los participantes estuvo Jorge Sola, secretario general de la CGT nacional, quien destacó el papel de la educación pública en su trayectoria personal y profesional: “Soy hijo de trabajadores y, siendo yo mismo trabajador, pude estudiar acá gracias a la universidad pública”. La actividad se desarrolló en el marco del XVII Congreso Nacional y X Internacional sobre Democracia, organizado por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.
El encuentro reunió a Jorge Sola, cosecretario general de la CGT nacional; Kelly Olmos, diputada nacional y exministra de Trabajo de la Nación; y Mariano Ferrazzini, tesorero de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE). Los tres referentes intercambiaron perspectivas sobre los desafíos del desarrollo productivo, el futuro del empleo y las transformaciones que atraviesa el mundo laboral.
Uno de los momentos más destacados de la jornada se produjo durante la intervención de Jorge Sola, quien se refirió a las críticas del gobernador Maximiliano Pullaro contra las autoridades de la Facultad de Ciencia Política por la invitación de Marcelo Sain al Congreso sobre Democracia. La controversia había escalado luego de que el Gobierno provincial decidiera retirar a sus funcionarios de una de las mesas académicas programadas.
En ese contexto, el dirigente sindical expresó su respaldo a la realización del encuentro y reivindicó el papel de la educación pública a partir de su propia experiencia: “Yo, a diferencia de Pullaro, estoy profundamente orgulloso de estar en este Congreso sobre Democracia, en la universidad donde me formé. Soy hijo de trabajadores y, siendo yo mismo trabajador, pude estudiar acá gracias a la universidad pública. Por eso, volver hoy a la UNR y compartir este espacio con estudiantes tiene para mí un significado muy especial: es una oportunidad que yo tuve y que debemos garantizar como un derecho para las generaciones que vienen. En un momento tan difícil para la educación pública y gratuita, lejos de avergonzarme, estar acá me genera una enorme felicidad”, expresó.
De esta manera, Sola llevó la discusión más allá de la polémica política por la invitación a Sain y puso el foco en el significado de la universidad pública como herramienta de movilidad social. Sus palabras vincularon el debate sobre el financiamiento educativo con una cuestión de fondo: garantizar que las próximas generaciones tengan las mismas oportunidades de acceder a la educación superior, independientemente de su origen social.
Por otra parte, durante la apertura del encuentro, Lucía Kaplan, licenciada en Ciencia Política y coordinadora de la Tecnicatura en Relaciones del Trabajo, destacó la importante convocatoria y celebró la posibilidad de participar del Congreso sobre Democracia con una propuesta que articula la formación académica con los principales debates del mundo laboral.
La actividad estuvo moderada por Brian Tieppo, licenciado en Ciencia Política, y Paula Seminara, licenciada en Sociología, quienes propusieron reflexionar sobre los desafíos del desarrollo argentino desde las distintas perspectivas de los sectores representados en el panel.
En ese sentido, Tieppo destacó la importancia de generar espacios de intercambio entre representantes de distintos ámbitos: “Nos llena de orgullo reunir a representantes de la industria, la política y el sindicalismo para discutir qué Argentina podemos construir. Pero el diálogo no debe ser una simple puesta en escena de coincidencias. Tenemos que animarnos a debatir, a reconocer las diferencias y a sostener la controversia, porque es precisamente desde esas posiciones distintas que podemos construir acuerdos”.
A su turno, Seminara puso el acento en la importancia de acercar esas discusiones a los estudiantes y fortalecer su formación profesional. “Desde la Tecnicatura promovemos una mirada tripartita de las relaciones laborales, donde el Estado, los empleadores y los trabajadores son actores fundamentales. Que nuestros estudiantes puedan escuchar directamente sus perspectivas es especialmente importante en un momento en el que el mundo del trabajo atraviesa profundas transformaciones”, señaló.
Más allá de las cuestiones institucionales y educativas, uno de los ejes centrales del panel fue la discusión sobre el modelo económico y productivo que necesita la Argentina. En ese marco, Sola planteó la necesidad de recuperar un proyecto de desarrollo industrial capaz de generar empleo de calidad y ampliar las oportunidades para la población.
Su posición estuvo en sintonía con una de las principales definiciones que viene sosteniendo desde la conducción de la CGT: «La Argentina necesita un modelo económico, social y productivo que tenga puño y letra de los trabajadores”, con una participación efectiva del movimiento obrero en las decisiones estratégicas del país.
Por su parte, Kelly Olmos formuló un fuerte cuestionamiento al rumbo económico del Gobierno nacional y advirtió sobre sus consecuencias para la industria y el entramado productivo.
“El modelo que impulsa Javier Milei está pensado para una minoría y deja afuera a la mitad de los argentinos. No existe interés por fortalecer el entramado productivo ni por desarrollar la industria nacional. Por el contrario, nos empuja hacia una economía cada vez más primarizada, dependiente y basada en la entrega de nuestros recursos. Es un proyecto profundamente regresivo y de saqueo, frente al cual debemos construir una alternativa de desarrollo nacional que vuelva a poner en el centro la producción, el trabajo y la inclusión social”, sostuvo la exministra.
En continuidad con ese planteo, Olmos también hizo referencia a la necesidad de construir una institucionalidad que permita sostener en el tiempo un proceso de transformación económica y social. Para ello, recuperó una expresión que atribuyó a Juan Domingo Perón: “ensillar la evolución”, en alusión a la importancia de acompañar los cambios productivos y tecnológicos desde un proyecto nacional que incluya a los trabajadores y fortalezca las capacidades industriales del país.
Desde la perspectiva empresarial, en tanto, Mariano Ferrazzini coincidió en la necesidad de alcanzar acuerdos entre los distintos sectores para establecer políticas de Estado que trasciendan los cambios de gobierno.
“Si queremos pensar la Argentina de los próximos veinte años, tenemos que dejar de empezar de cero cada cuatro. La industria, los trabajadores y la dirigencia política tenemos la responsabilidad de sentarnos a discutir qué país queremos construir. No se trata de pensar todos igual, sino de encontrar los puntos en común y transformarlos en políticas de Estado que puedan sostenerse en el tiempo. No podemos volver a perder esta oportunidad”, sostuvo el tesorero de FISFE.
Además del debate sobre el desarrollo económico y las transformaciones laborales, la jornada dejó una imagen de particular relevancia para el sindicalismo local con la presencia conjunta de los principales referentes de tres centrales y espacios gremiales de Rosario.
Entre los asistentes estuvieron Miguel Vivas, secretario general de la CGT Regional Rosario; Paulo Juncos, secretario general de la CTA de los Trabajadores de Rosario; y Edgardo Arrieta, secretario general de la CATT Regional Rosario.
La participación de los tres dirigentes en una misma actividad representó una muestra de articulación del movimiento obrero rosarino y reforzó el carácter institucional del encuentro. Su presencia también puso de manifiesto la voluntad de los distintos espacios sindicales de intervenir en las discusiones sobre el futuro del trabajo, la producción y el desarrollo nacional.
En definitiva, con una importante participación de estudiantes, docentes y representantes de distintas organizaciones, el simposio permitió poner en diálogo perspectivas que habitualmente transitan ámbitos diferentes. Las discusiones sobre producción, empleo, nuevas tecnologías y políticas públicas confluyeron en una preocupación compartida: la necesidad de construir acuerdos de largo plazo que permitan establecer un proyecto de desarrollo para la Argentina.
En ese sentido, la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales volvió a funcionar como un espacio de encuentro entre el conocimiento académico y los protagonistas de la vida económica, política y sindical, reafirmando el papel de la universidad pública como ámbito de debate, participación y construcción democrática.

