DOMINGO, 19 DE JUL.

Alertan en España la disminución de las ovejas «bombero» y el aumento de incendios forestales

La reducción del ganado ovino genera preocupación debido que desempeñan un papel clave en la prevención de incendios forestales, al alimentarse de la vegetación inflamable, estos animales limpian de manera eficaz los pastos y matorrales, reduciendo así el riesgo de quemas de pastizales y contribuyendo a la protección de los ecosistemas.

 

En España, la ganadería ovina juega un papel crucial en la protección de los ecosistemas rurales, particularmente en la prevención de incendios forestales. Las ovejas, conocidas como «bomberos naturales», limpian de manera eficaz los pastos y matorrales, reduciendo el riesgo de incendios al alimentarse de la vegetación inflamable. Sin embargo, en los últimos años, la población de estas ovejas desminuyó alarmantemente, lo que pone en peligro la seguridad de los montes españoles, especialmente en las zonas rurales más vulnerables.

Según el censo ganadero de 2024, la cabaña ovina cayó un 25% desde 2007, afectando su capacidad para desempeñar su rol natural de protección contra los incendios forestales. En 2006, las ovejas representaban el 64% de los rumiantes en Andalucía, lo que subraya su importancia no solo ecológica, sino también económica. Utilizar ovejas para limpiar los terrenos era una opción ecológica y mucho más económica que las motodesbrozadoras, cuyo costo es un 75% superior.

El declive en la población de ovejas tuvo un impacto directo en la prevención de incendios. En lugares como Madrid, Cataluña y Gran Canaria, la presencia de ovejas había sido clave para mantener los terrenos despejados de vegetación peligrosa. Sin embargo, la caída de la cabaña ganadera se profundalizó debido a varios factores, entre ellos la caída en los precios de la lana, la escasez de precipitaciones que arruinó los pastos y las dificultades para competir con otras actividades más rentables.

A este panorama se suman desafíos estructurales, como la falta de relevo generacional y los efectos del cambio climático, hizo que muchos ganaderos abandonen la actividad. Según la Junta de Andalucía, en 2007 existían alrededor de 16.000 explotaciones ganaderas en la región, pero la disminución de los rebaños puso en riesgo la estabilidad del sector.

En respuesta a esta crisis, la Junta de Andalucía lanzó un plan de reactivación de la ganadería extensiva, con medidas orientadas a frenar la desaparición de las ovejas «bombero». Una de las principales estrategias consiste en atraer a nuevas generaciones de ganaderos, ofreciendo subvenciones económicas y programas de modernización agrícola. Estas iniciativas buscan no solo revitalizar el sector, sino también hacer la actividad ganadera más sostenible y competitiva a largo plazo.

Además, la Junta promueve inversiones que mejoren la eficiencia de las explotaciones ganaderas, reduciendo costos operativos y promoviendo la innovación en la agricultura. La reactivación de la ganadería, a través de modelos sostenibles, es crucial para restaurar el equilibrio ecológico de las zonas rurales, protegiendo el medio ambiente y, en consecuencia, reduciendo el riesgo de incendios forestales. La preservación de las ovejas «bombero» es, por tanto, esencial no solo para la seguridad del territorio, sino también para la conservación de los montes españoles, fundamentales para el bienestar ambiental y social del país.

 

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