DOMINGO, 07 DE JUN.

Pulgas y garrapatas: el 95% de la infestación está oculta en el hogar y no sobre las mascotas

En el Día Mundial de Concientización sobre la Importancia del Control de Plagas, especialistas advierten que la mayoría de las pulgas y garrapatas se esconden en el ambiente doméstico. Además de causar molestias, pueden transmitir enfermedades graves a animales y personas.

Aunque muchos creen que las pulgas y garrapatas viven exclusivamente sobre perros y gatos, la realidad es muy diferente. Solo el 5% de las pulgas adultas se encuentra en el cuerpo de las mascotas, mientras que el 95% restante permanece oculto en alfombras, sillones, camas y otros espacios del hogar. La advertencia cobra especial relevancia este 6 de junio, en el Día Mundial de Concientización sobre la Importancia del Control de Plagas, una fecha que busca promover la prevención y el cuidado de la salud animal y humana.

Eliminar una infestación de pulgas o garrapatas puede convertirse en un proceso complejo y prolongado, mientras que la prevención resulta mucho más sencilla. Según especialistas, uno de los errores más frecuentes es pensar que el problema se limita al animal. Sin embargo, una sola pulga puede poner hasta 50 huevos por día y completar un ciclo de vida que se extiende por hasta tres meses, permitiendo que una infestación se desarrolle silenciosamente dentro de la vivienda.

En el caso de los gatos, la detección suele ser aún más difícil. Los felinos tienen mayores probabilidades de contraer pulgas que los perros, pero sus constantes hábitos de acicalamiento pueden ocultar los signos visibles de infestación.

Las garrapatas presentan una dinámica similar. Una sola hembra puede depositar hasta 4.000 huevos y pasar gran parte de su ciclo de vida escondida en grietas, paredes, patios y otros rincones de la casa. Estos parásitos se adhieren al animal únicamente para alimentarse y luego regresan al ambiente, lo que complica su erradicación. Una infestación instalada puede demandar hasta 90 días de tratamiento y monitoreo para ser eliminada por completo.

Más allá de las molestias que generan sus picaduras, ambos parásitos representan un riesgo sanitario. La garrapata marrón del perro, la especie más común en Argentina, puede transmitir la ehrlichiosis canina, una enfermedad causada por la bacteria Ehrlichia canis que puede provocar fiebre, pérdida de peso, apatía y hemorragias, e incluso resultar mortal si no recibe tratamiento oportuno.

Las pulgas también pueden ocasionar problemas de salud relevantes. Su ingestión accidental durante el acicalamiento puede transmitir la tenia Dipylidium caninum, además de causar dermatitis alérgica y cuadros de anemia, especialmente en animales jóvenes.

Los especialistas también buscan derribar otro mito frecuente, la idea de que pulgas y garrapatas aparecen únicamente durante el verano. Los ambientes calefaccionados permiten que estos parásitos permanezcan activos durante todo el año, incluso en invierno. Por eso, interrumpir los tratamientos preventivos en los meses fríos favorece que las infestaciones reaparezcan con mayor intensidad cuando aumentan las temperaturas.

En ese contexto, los veterinarios remarcan la importancia de mantener una protección antiparasitaria continua y adaptada a las características de cada mascota. La elección del tratamiento adecuado dependerá de factores como la especie, la edad, el peso y los hábitos del animal.

En el Día Mundial de Concientización sobre la Importancia del Control de Plagas, el mensaje es claro, prevenir resulta mucho más efectivo que combatir una infestación ya instalada. Mantener protegidas a las mascotas durante todo el año no solo mejora su calidad de vida, sino que también contribuye a cuidar la salud de toda la familia y del ambiente del hogar.

Últimas Noticias