SáBADO, 01 DE AGO.

Alertan que la reforma de la Ley de Cabotaje será «el tiro de gracia» para la Marina Mercante

El Centro de Patrones rechazó el proyecto del Gobierno nacional que desregula la Marina Mercante y modifica la Ley de Cabotaje. El gremio advirtió que la iniciativa abrirá el transporte entre puertos argentinos a buques extranjeros, pondrá en riesgo miles de empleos y afectará la soberanía económica y logística del país.

El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo lanzó una fuerte advertencia contra el proyecto de desregulación impulsado por el Gobierno nacional al considerar que la modificación de la Ley de Cabotaje significará un duro golpe para la Marina Mercante Argentina. El secretario general del gremio, capitán Mariano Moreno, aseguró que la iniciativa representa «el tiro de gracia» para el sector y cuestionó que favorezca la apertura del transporte fluvial y marítimo a embarcaciones extranjeras.

En el marco del debate parlamentario del megaproyecto oficial, Moreno sostuvo que la iniciativa busca desmantelar un sistema que históricamente protegió el trabajo nacional. «Deroga la Ley de Cabotaje Nacional, que es la que reserva para buques de bandera argentina y tripulaciones argentinas todo el comercio que se realiza entre puertos del país», explicó.

Según el dirigente, la eliminación de esa reserva de cargas dejará a la flota nacional en una situación de extrema vulnerabilidad frente a la competencia internacional. «La situación es muy delicada; nosotros decimos que es el tiro de gracia para la Marina Mercante», afirmó, al advertir que buques extranjeros podrán operar con menores costos laborales, impositivos y estándares de seguridad.

Además del impacto sobre el empleo, Moreno sostuvo que la reforma compromete la capacidad estratégica del Estado argentino para controlar su logística y su comercio. «Si esta ley avanza, quedaremos a merced de buques de otras banderas que van a imponer sus propias reglas y el valor del flete que se les antoje, y no nos va a quedar otra que pagarlo», cuestionó.

En ese sentido, recordó que durante la pandemia quedó demostrada la importancia de contar con una Marina Mercante propia para garantizar el abastecimiento interno y el transporte de exportaciones. «La intención no es mejorar la eficiencia fiscal, sino dejar a la Argentina acéfala de una Marina Mercante Nacional y de la soberanía que eso implica», remarcó.

Por otra parte, el secretario general del Centro de Patrones advirtió que el proyecto también prevé eliminar el fondo destinado a la capacitación de la Marina Mercante, una herramienta considerada clave para la formación de oficiales y trabajadores especializados. «Esa decisión destruye la posibilidad de seguir formando los recursos humanos altamente calificados que necesita el sector», alertó.

Frente al proyecto oficial, la Federación Sindical Marítima y Fluvial (Fe.Si.Ma.F.) presentó una iniciativa alternativa en el Congreso. La propuesta contempla la creación de un segundo registro para buques de bandera argentina, un esquema que, según el gremio, ya funciona con éxito en países como Noruega y España.

«Nuestra propuesta apunta a mantener un país con más de 5.000 kilómetros de litoral marítimo y fluvial conectado, con una Marina Mercante que siga formando profesionales y esté al servicio del desarrollo nacional», afirmó Moreno.

Finalmente, el dirigente expresó su preocupación por las iniciativas vinculadas al sector pesquero y cuestionó la incorporación de nuevos buques poteros sin estudios suficientes sobre la sustentabilidad del recurso.

Asimismo, advirtió sobre los intentos de flexibilizar las normas que regulan la actividad y abrir la explotación de los recursos marítimos a intereses extranjeros.«Esto termina inexorablemente, si no lo paramos, con el quebranto de la democracia, la industria y la soberanía nacional», concluyó el titular del Centro de Patrones.

 

Últimas Noticias