JUEVES, 05 DE NOV.

Dictan la conciliación obligatoria en el Banco Santander pero el gremio avisa: «No vamos a naturalizar el ajuste»

La seccional rosarina La Bancaria movilizó a las puertas de la sucursal tras la desvinculación de una empleada. Aunque la cartera laboral provincial impuso un freno temporal a las medidas de fuerza, las autoridades de la firma ratificaron la salida y la paritaria quedó empantanada. La CGT local apoyó el reclamo.

 

Con una ruidosa movilización frente a la sede del Banco Santander en avenida Pellegrini al 1800 la Asociación Bancaria Rosario reclamó la inmediata devolución del puesto laboral a una empleada echada, según denunciaron, sin ningún tipo de justificación previa.

La empresa se plantó en su decisión y el Ministerio de Trabajo provincial tuvo que intervenir de urgencia.

Por ello, la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria para congelar el conflicto. La medida frena cualquier acción directa hasta el próximo 11 de noviembre a las cero horas, obligando a las partes a sentarse a negociar bajo supervisión oficial.

Durante la primera audiencia, los representantes de la entidad financiera privada mantuvieron su postura firme y ratificaron el despido. El sindicato no cedió un milímetro.

Desde la conducción de La Bancaria confirmaron que respetarán los plazos legales, pero el clima sigue espeso.

Los delegados aprovecharán estos días de tregua para presionar en los despachos ministeriales. El objetivo es revertir la situación de la afectada antes de que venza el plazo administrativo.

No descartan volver a las calles si las audiencias fracasan.

El gremio emitió un documento interno crudo donde fijó su postura frente al rumbo de la banca privada.

En él aseguran que no van a tolerar que las reestructuraciones del sector terminen golpeando a las familias de los empleados.

«No vamos a naturalizar que las políticas de ajuste se traduzcan en despidos y pérdida de derechos«, afirmaron los voceros sindicales mediante el escrito institucional.

La discusión expone el desgaste en la relación entre el sector financiero y los trabajadores en la región.

Las próximas audiencias en la sede del Ministerio serán determinantes para ver si la firma cede a la presión gremial o si Rosario enfrenta un paro bancario a mediados de mes.

La dirigencia fue tajante al cierre de su asamblea donde afirmaron: “La defensa de cada puesto es una obligación colectiva y no habrá paz social sin reincorporación”.

Apoyo de la CGT local

 

El titular de la CGT Rosario, Miguel Vivas expresó su apoyo al gremio bancario en su lucha por la reincorporación de la trabajadora en el Banco Santander y alentó a seguir en las calles «movilizados para frenar la arbitrariedad de empresarios que avasallan derechos y despojan a trabajadores de su fuente laboral con lo que conlleva eso para cualquier compañero».

«Hay que seguir en las calles y estaremos firmes juntos con todos los compañeros que se quieran pisotear sus derechos. Esta batalla hay que darla unidos», finalizó Vivas.

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