Dolor e indignación tras la muerte de un hombre en situación de calle en Mar del Plata
La Iglesia denunció abandono y violencia estructural y exigió políticas públicas integrales. La Justicia, en paralelo, ordenó limitar el accionar de la Patrulla Municipal ante denuncias de hostigamiento.
- Info general
- Jul 2, 2025
Un nuevo hecho trágico sacudió a Mar del Plata en plena ola de frío, este martes por la mañana fue hallado sin vida Gustavo Héctor Cabello, un hombre de 52 años que vivía en situación de calle y se refugiaba en el garaje de una vivienda en Rivadavia y 14 de Julio. La Iglesia local expresó su «profundo dolor e indignación» y advirtió que esta muerte es consecuencia directa de la «desidia, la indiferencia y la violencia estructural».
En este contexto, el Secretariado de Pastoral Social de la Diócesis de Mar del Plata y la Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias difundieron un comunicado en el que afirman que “vivir en la calle no es una elección, sino el resultado de múltiples exclusiones, la falta de trabajo, salud mental desatendida, vínculos rotos y ausencia de políticas públicas integrales”. Asimismo, exigieron que el Estado asuma “su responsabilidad indelegable” y demandaron el fin de toda forma de violencia hacia las personas en situación de calle, ya sea “institucional, social o simbólica”.
Además, reclamaron con urgencia la implementación de un sistema de atención que ofrezca “respuestas rápidas y coordinadas ante las olas de frío, dispositivos dignos y permanentes para personas sin techo, y políticas de salud mental comunitaria que abracen sin criminalizar”. También destacaron la necesidad de presencia activa en los territorios “donde la vida está en juego”.
En paralelo, el Juzgado de Garantías N° 4 hizo lugar parcialmente a una acción de hábeas corpus presentada por la Comisión Provincial por la Memoria. En su fallo, el juez Juan Tapia ordenó al Municipio limitar el accionar de la Patrulla Municipal y prohibió que sus operativos impliquen violencia física, amenazas o la sustracción de objetos personales a personas en situación de calle.
Según el fallo, existían indicios suficientes de prácticas sistemáticas de hostigamiento, por lo que la decisión se adoptó “en resguardo del derecho a la vida, la integridad física y psíquica, la libertad y la dignidad” de este colectivo vulnerable.

