El Inta San Pedro determinó que enero fue el más seco de los últimos 60 años
Un informe del organismo reveló que en enero se registraron apenas 10,6 milímetros de lluvia en cinco partidos de la región, muy por debajo del promedio histórico. La falta de precipitaciones y las altas temperaturas generan preocupación en el sector productivo.
- Info general
- Feb 9, 2026
Un informe elaborado por el Observatorio Meteorológico de la Estación Experimental Agropecuaria del Inta San Pedro confirmó que enero de 2026 fue el mes con menor nivel de precipitaciones desde 1965 en el norte de la provincia de Buenos Aires, una situación que ya comienza a impactar de manera significativa en los sistemas productivos de la región.
De acuerdo al relevamiento realizado por el organismo, en los partidos de San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero y Zárate se registraron durante enero apenas 10,6 milímetros de lluvia, un valor extremadamente bajo si se lo compara con el promedio histórico mensual de 117,9 milímetros. Este registro convierte al último enero en el más seco desde que se tienen mediciones sistemáticas, correspondientes a la serie 1965–2025.
Además de las precipitaciones escasas, el informe advierte que las elevadas temperaturas potenciaron el déficit hídrico, generando un marcado estrés en los suelos. En este contexto, los cultivos agrícolas extensivos principalmente soja de primera y de segunda, así como maíces tempranos y tardíos se mantienen en general en buen estado, aunque ya presentan signos incipientes de estrés hídrico.
En ese sentido, el trabajo señala que la evolución futura de los cultivos depende en gran medida de la ocurrencia de lluvias en las próximas semanas, especialmente para sostener el llenado de granos. Los análisis de índices satelitales de vegetación y humedad confirman esta situación, mostrando una marcada heterogeneidad espacial y niveles decrecientes de humedad en el perfil del suelo.
Así, en conjunto, el informe del Inta evidencia un escenario productivo condicionado por un enero excepcionalmente seco y caluroso, que plantea desafíos relevantes no solo para la producción agrícola, sino también para los sistemas ganaderos e intensivos de la región.
Por otra parte, el sitio especializado Meteored indicó que entre el lunes 19 y el domingo 25 de enero se consolidó un período con precipitaciones por debajo de los promedios históricos en gran parte de la región Pampeana, el Litoral y el noreste argentino. Provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes presentaron acumulados muy escasos o directamente ausencia de lluvias significativas.
Asimismo, las previsiones para febrero, que ya transita sus primeros días, no muestran un cambio sustancial del escenario. Según Meteored, la zona central del país continuará con lluvias escasas, prolongando una situación crítica para la evolución de los cultivos en etapas sensibles de su desarrollo.
En este contexto, el balance entre precipitaciones deficitarias y temperaturas más moderadas será determinante para el desarrollo de la campaña agrícola. La evolución climática de febrero resultará clave para definir si el estrés hídrico se intensifica o si, por el contrario, se logra una recuperación gradual en las regiones más afectadas.

