La crisis de Ueno Bank en Paraguay dejó en la incertidumbre a 943 trabajadores en Argentina
Empleados de Itti, la firma tecnológica del Grupo Vázquez, denunciaron que no cobraron los salarios de octubre y recibieron comunicaciones contradictorias, algunos fueron suspendidos sin goce de sueldo por 30 días y otros intimados a retomar sus tareas. La empresa ya había iniciado un proceso de despidos antes del estallido de la crisis.
- Info general
- Nov 5, 2026
El derrumbe financiero que sacude al Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank en Paraguay, comenzó a tener consecuencias en Argentina y dejó a 943 trabajadores de la empresa tecnológica Itti en una situación de incertidumbre laboral. Los empleados denunciaron falta de respuestas de sus superiores, salarios impagos y mensajes contradictorios sobre la continuidad de sus puestos. Mientras algunos recibieron notificaciones de suspensión sin goce de haberes, otros fueron informados de que debían continuar trabajando de manera remota.
Itti forma parte del Grupo Vázquez y presta servicios vinculados con soporte informático y análisis financiero. Tras el estallido de la crisis en el holding paraguayo, sus trabajadores aseguraron que quedaron sin información clara sobre el futuro de la compañía y sus condiciones laborales.
En un primer momento, los empleados recibieron por canales extraoficiales la noticia de que serían despedidos y que no cobrarían el salario correspondiente a octubre, ni las liquidaciones ni las indemnizaciones.
«Cuando empieza todo el problema no nos informan nada. Hemos sacado información a retazos. La última información que tenemos es que no nos van a pagar nada, no nos pagaron el sueldo de octubre, ni piensan pagarlo», relató a MinutoUno uno de los trabajadores afectados, que pidió preservar su identidad.
La situación tuvo un nuevo giro en las últimas horas, cuando los directivos reaparecieron a través del departamento de Recursos Humanos y comenzaron a enviar comunicaciones diferentes según el trabajador.
Uno de los mensajes fue enviado por Kaitel SRL, la razón social bajo la cual opera Itti, a un sector de la plantilla. Allí la empresa comunicó que había resuelto «mantener la continuidad de su prestación laboral» y aclaró que esos empleados no estaban alcanzados por las suspensiones dispuestas para otros trabajadores.
En esa notificación también se les indicó que debían continuar con sus tareas habituales y permanecer a disposición de la compañía para responder a los requerimientos vinculados con sus funciones.
Sin embargo, otro grupo recibió una comunicación completamente diferente. En esos casos, la empresa informó que había decidido suspender la prestación laboral sin goce de haberes durante 30 días corridos, desde el 5 de noviembre hasta el 4 de diciembre de 2026, inclusive.
El mensaje estableció que durante ese período los empleados quedarían relevados de prestar tareas, aunque la relación laboral continuaría vigente. También indicó que deberían reincorporarse el 5 de diciembre, salvo que recibieran una comunicación expresa en contrario.
De esta manera, la empresa dejó abierta la posibilidad de modificar nuevamente las condiciones laborales, extender las suspensiones o avanzar con eventuales desvinculaciones.
La crisis golpeó a una estructura que ya atravesaba un proceso de reducción de personal. Itti llegó a emplear a más de 1.200 trabajadores, pero meses antes del estallido del conflicto en el Grupo Vázquez había comenzado a implementar un plan de despidos.
Ahora, con 943 empleados afectados por la incertidumbre, la situación se agravó ante la falta de información sobre la continuidad de las operaciones y el cumplimiento de las obligaciones salariales.
Los trabajadores desarrollaban sus tareas bajo una modalidad híbrida, con varios días de actividad desde sus domicilios y otros de asistencia presencial a las oficinas de la compañía, ubicadas en el barrio porteño de Belgrano, en la intersección de avenida del Libertador y La Pampa.
Otro de los aspectos que genera preocupación entre los trabajadores es la modalidad de pago de sus remuneraciones. Según denunciaron, percibían una parte de sus salarios en pesos, registrada formalmente y asentada en los recibos de sueldo, mientras que otro componente era depositado en dólares a través de la plataforma Deel.
Esta última modalidad, utilizada habitualmente para gestionar pagos a trabajadores y prestadores de servicios del exterior, representaba una parte de los ingresos que no figuraba en los recibos salariales.
En medio de la crisis del grupo empresario paraguayo, los empleados enfrentan ahora interrogantes sobre el cobro de sus haberes, la regularización de sus ingresos y la continuidad de sus puestos de trabajo.
Mientras tanto, las comunicaciones internas no lograron despejar las dudas. Con trabajadores obligados a seguir prestando servicios y otros suspendidos sin cobrar, el futuro de los 943 empleados argentinos permanece sujeto a las decisiones de una empresa cuya conducción todavía no brindó certezas sobre cómo continuará operando.

