LUNES, 24 DE AGO.

Murió en Mar del Plata el represor Juan Miguel “El Nazi” Wolk, condenado por torturas y robo de bebés

El exjefe del centro clandestino de detención conocido como “Pozo de Banfield” falleció a los 92 años. Cumplía prisión domiciliaria desde 2016 en una vivienda de Punta Mogotes y había sido condenado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.

Juan Miguel “El Nazi” Wolk, uno de los represores responsables del centro clandestino de detención “Pozo de Banfield”, murió este viernes a los 92 años en Mar del Plata. El exintegrante de la Policía bonaerense cumplía prisión domiciliaria en una vivienda del barrio Punta Mogotes, donde permanecía bajo custodia de Prefectura. Wolk había sido condenado por delitos de lesa humanidad y estaba vinculado a cientos de casos de torturas y al robo de bebés durante la última dictadura militar.

Wolk, también conocido como “El Alemán”, fue jefe del centro clandestino de detención conocido como “Pozo de Banfield”, ubicado en el sur del conurbano bonaerense. Por ese lugar pasaron numerosas personas secuestradas durante el terrorismo de Estado.

Entre las víctimas estuvieron varios de los jóvenes secuestrados y desaparecidos durante la denominada Noche de los Lápices, ocurrida en septiembre de 1976. El centro funcionó como parte del circuito represivo desplegado por la dictadura para secuestrar, torturar y mantener cautivas ilegalmente a personas perseguidas por razones políticas.

La trayectoria de Wolk quedó vinculada a numerosos delitos de lesa humanidad. Fue acusado y procesado por más de 300 hechos de tortura y por casos relacionados con la apropiación y el robo de bebés nacidos en cautiverio.

En la década de 1980, Wolk había recibido una condena a 25 años de prisión. Sin embargo, las leyes de impunidad sancionadas durante los primeros años de la democracia evitaron que cumpliera efectivamente la pena.

Su situación judicial volvió a cobrar relevancia años después. En 2000, el juez español Baltasar Garzón solicitó su extradición para juzgarlo en la Audiencia Nacional de Madrid por la desaparición de la ciudadana española Ángela López Martín. El pedido no prosperó durante el gobierno de Fernando de la Rúa, que no dio curso a la solicitud de extradición.

Con la reapertura de los procesos por crímenes de lesa humanidad en Argentina, Wolk volvió a quedar bajo investigación judicial por su participación en el aparato represivo de la última dictadura.

Desde 2016, el represor se encontraba bajo prisión domiciliaria en un dúplex ubicado en la zona de Punta Mogotes, en Mar del Plata. La vivienda permanecía bajo vigilancia permanente de efectivos de Prefectura. La custodia había sido reforzada luego de que se detectaran incumplimientos de las condiciones establecidas para el arresto domiciliario.

Según relataron vecinos de la zona, durante la noche previa a su fallecimiento se observaron dos ambulancias en las inmediaciones de la vivienda. Este viernes, además, se retiró la garita de seguridad que había sido instalada frente al domicilio.

El centro clandestino que estuvo bajo responsabilidad de Wolk fue uno de los espacios utilizados por la dictadura para implementar un sistema de secuestro, tortura y desaparición forzada.

El “Pozo de Banfield” también tuvo un papel particularmente relevante en la historia de los jóvenes secuestrados durante la Noche de los Lápices. La mayoría de ellos eran estudiantes secundarios de La Plata que habían participado de reclamos por el boleto estudiantil.

La muerte de Wolk se produce décadas después de los crímenes por los que fue investigado y condenado, y mientras continúa el proceso de reconstrucción de la verdad histórica y judicial sobre los delitos cometidos durante el terrorismo de Estado.

 

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