Cuba dice que Marco Rubio miente cuando afirma que ese país es una amenaza para la seguridad de Estados Unidos
El ministro de Relaciones Exteriores del país caribeño, Bruno Rodríguez, dijo que el secretario de Estado norteamericano insiste en esa “ridícula y torpe mentira, en la que no cree él ni sus corruptos colegas”.
- Internacionales
- Ago 3, 2026
El Gobierno de Cuba rechazó el domingo las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien volvió a calificar a la isla como una amenaza para la seguridad del país norteamericano, y afirmó que ese argumento busca justificar el castigo colectivo contra el pueblo cubano y servir de pretexto para una agresión militar.
«El Secretario de Estado insiste en la ridícula y torpe mentira, en la que no cree él ni sus corruptos colegas, de que #Cuba pueda constituir una amenaza contra la mayor potencia nuclear del planeta», escribió en la red social X el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez.
Además, el canciller sostuvo en el mismo mensaje que esa posición constituye un intento de justificar «el actual genocidio contra el pueblo cubano por medio del castigo colectivo» y un «pretexto fantasioso para una agresión militar», que, según advirtió, provocaría un baño de sangre de ciudadanos cubanos y estadounidenses.
Rodríguez concluyó el mensaje con la afirmación «#CubaNoEsUnaAmenaza el bloqueo sí», en referencia al bloqueo económico y comercial que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace más de sesenta años.
Rubio había afirmado el jueves que existen personas en nodos clave de la sociedad estadounidense, incluidos profesores y funcionarios, que simpatizan con Cuba, y volvió a presentar a la isla como una «amenaza de seguridad» para Estados Unidos.
El secretario de Estado atribuyó esas posiciones a distintas motivaciones y señaló que «parte de ello está motivado por su antiamericanismo y parte por afinidad ideológica», al tiempo que sostuvo que existen personas favorables a Cuba en sectores relevantes de la sociedad estadounidense y que en el pasado también hubo simpatizantes de la isla dentro del Gobierno.
En ese contexto, el funcionario calificó a Cuba como una «superpotencia en espionaje» y la vinculó con movimientos de protesta, además de insistir en que la supuesta amenaza para la seguridad estadounidense no puede ser ignorada.

