Estados Unidos celebró el hundimiento de un buque de guerra, mientras Irán informó que derribó tres petroleros
Fuego cruzado en Medio Oriente. Desde la Casa Blanca informaron que hundieron un buque de guerra iraní en el Golfo de Omán, mientras que la Guardia Revolucionaria de Irán anunció que incendió tres barcos petroleros de Estados Unidos y Reino Unido.
- Internacionales
- Mar 1, 2026
Las fuerzas estadounidenses atacaron y hundieron un buque de guerra iraní en el Golfo de Omán este domingo, en el marco de una ofensiva denominada “Operación Furia Épica”. Paralelamente, la agencia de noticias Xinhua informó que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (Cgri) afirmó que atacó con misiles tres barcos petroleros de Estados Unidos y Reino Unido en el Golfo y el estrecho de Ormuz.
Según informó el Mando Central de los Estados Unidos (Centcom), una corbeta de la clase Jamaran fue alcanzada por proyectiles norteamericanos en las proximidades del muelle de Chah Bahar y se “hundió en el fondo del mar”.
Por su parte, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán afirmó este domingo que atacó tres buques petroleros pertenecientes a Estados Unidos y Reino Unido en el Golfo y en el estrecho de Ormuz, y aclaró que los barcos se incendiaron. La información fue difundida por Sepah News, el medio oficial del Cgri.
El Cgri también dijo que atacó instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait y Bahréin: según los informes, la base aérea Ali Al Salem quedó completamente inutilizada. Además, se destruyó infraestructura naval en la base de Mohammed Al-Ahmad y se afectó un centro de apoyo y mando naval de Estados Unidos en Bahréin.
Los reportes alertaron que la base estadounidense en Bahréin fue atacada con dos misiles balísticos. El hecho habría dejado a 560 víctimas estadounidenses, pero de momento Estados Unidos no confirmó el informe.
Los ataques se producen un día después de que fuerzas estadounidenses e israelíes avanzaran contra Irán y asesinara al líder supremo Ali Khamenei y varios funcionarios de alto rango. Irán respondió con ataques de represalia contra objetivos de Estados Unidos e Israel en todo Medio Oriente.
Fin de semana caliente
El reciente panorama obligó a que la Organización Marítima Internacional recomiende que los buques eviten el estrecho de Ormuz ante la escalada de violencia.
Ante el avance de la incursión, el ejército de Washington emitió un mensaje directo a las filas enemigas instándolas a que “dejen las armas” y abandonen las embarcaciones para evitar más bajas en el conflicto.
Más temprano, la Guardia Revolucionaria de Irán dijo que había lanzado una contraofensiva exitosa mediante la cual el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln habría sido alcanzado por cuatro misiles balísticos. Sin embargo, el Pentágono salió rápidamente al cruce de estas versiones y desmintió cualquier daño en su unidad insignia.
A través de un comunicado, el organismo iraní amenazó con convertir a “la tierra y el mar en el cementerio de los agresores terroristas”, en lo que presentan como una represalia por la muerte del líder supremo Alí Jamenei.
Desde el Centcom calificaron la afirmación iraní como una “mentira” y aseguraron que los proyectiles lanzados “ni siquiera se acercaron” al objetivo. De acuerdo con el reporte oficial de Washington, el USS Abraham Lincoln continúa operando con normalidad en la región, manteniendo el despliegue de aeronaves para dar soporte a la campaña militar en curso.
Mientras Irán insiste en haber vulnerado la seguridad del portaaviones, Estados Unidos ratificó la destrucción de la corbeta persa, marcando un domingo de máxima volatilidad bélica en las aguas del Golfo.

