LUNES, 20 DE JUL.

Reino Unido enviará drones y un destructor al estrecho de Ormuz en medio de tensiones nucleares con Irán

La decisión forma parte de una misión defensiva multinacional para proteger el tráfico marítimo, mientras Irán amenaza con acelerar su programa de enriquecimiento de uranio si se reaviva el conflicto con Estados Unidos.

El Reino Unido anunció que enviará drones, aviones de combate y un buque de guerra al estrecho de Ormuz como parte de una operación multinacional destinada a garantizar la seguridad del tráfico marítimo en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo. La medida se da en un contexto de creciente tensión con Irán, que advirtió que podría avanzar en el enriquecimiento de uranio con fines armamentísticos si se intensifica el conflicto con Estados Unidos.

En ese marco, el ministro de Defensa británico, John Healey, explicó que la misión será “defensiva, independiente y creíble”, y aclaró que se pondrá en marcha cuando las condiciones lo permitan.

Además, el operativo contará con una inversión de 115 millones de libras esterlinas, que incluye la incorporación de drones de detección de minas, aviones de combate Typhoon y el destructor HMS Dragon.

Al mismo tiempo, la escalada diplomática se profundiza a partir de las advertencias de Irán. Según declaraciones del portavoz de la comisión parlamentaria de seguridad nacional y política exterior, Ebrahim Rezaei, Teherán podría enriquecer uranio hasta un 90% de pureza , nivel considerado apto para armas nucleares, si el país vuelve a ser atacado.

“Una de las opciones de Irán en caso de otro ataque podría ser el enriquecimiento al 90 por ciento”, señaló el legislador.

En este contexto, el clima internacional se vuelve cada vez más tenso. Fuentes citadas por medios internacionales indican que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analiza opciones diplomáticas y militares para reabrir el conflicto, mientras el alto el fuego vigente se mantiene en una situación frágil. Incluso, el mandatario se reunió nuevamente con su equipo de seguridad nacional para evaluar los próximos pasos.

Asimismo, crece la preocupación por el posible colapso del acuerdo de cese de hostilidades, ya que tanto Washington como Teherán mantienen posiciones firmes y sin avances concretos en las negociaciones.

Por lo tanto, el despliegue británico en el estrecho de Ormuz aparece como una respuesta preventiva ante un escenario internacional cada vez más inestable y con riesgo de escalada militar.

Últimas Noticias