Starmer descartó enviar tropas británicas a Irán para evitar una escalada militar
El primer ministro del Reino Unido aseguró que no participará en una invasión terrestre mientras crece la tensión con Estados Unidos. El conflicto ya impacta en la economía global por el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
- Internacionales
- Mar 30, 2026
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que el Reino Unido no enviará tropas a Irán y dejó en claro que su país no se verá “arrastrado” a una guerra en la región. La declaración se produce en medio de la escalada del conflicto con Estados Unidos, liderado por Donald Trump, y en un contexto de creciente preocupación internacional.
En este sentido, Starmer reiteró que la posición británica se centrará exclusivamente en acciones defensivas. Según explicó, las fuerzas del Reino Unido han estado activas desde el inicio del conflicto para proteger vidas e intereses nacionales, así como a sus aliados en la región. Sin embargo, insistió en que no participarán en ninguna ofensiva terrestre.
Por otra parte, las declaraciones del líder británico se dan luego de que Estados Unidos analizara intensificar su estrategia militar. De acuerdo con reportes publicados por The Washington Post, el Pentágono evalúa operaciones terrestres en territorio iraní, mientras refuerza su presencia militar en Oriente Medio con el despliegue de tropas y buques como el USS Tripoli.
Asimismo, desde Downing Street confirmaron que mantienen diálogo con Washington “a todos los niveles”, aunque evitaron pronunciarse sobre los detalles de las operaciones estadounidenses. En cambio, remarcaron que la prioridad del Gobierno es resguardar los intereses nacionales y mitigar el impacto del conflicto.
En tanto, la guerra ya genera consecuencias económicas a nivel global. Esto se debe a que Irán continúa bloqueando el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio internacional de petróleo, lo que incrementa la incertidumbre en los mercados energéticos.
Además, Starmer tiene previsto reunirse con referentes del sector energético y empresarial para analizar la situación y buscar alternativas que permitan reabrir esta vía estratégica. Posteriormente, encabezará un nuevo encuentro del comité de emergencia Cobra para evaluar el impacto en los hogares y las empresas británicas.
El primer ministro también aprovechó el contexto para marcar diferencias con sus rivales políticos, al sostener que una conducción distinta podría haber llevado al país a una guerra “sin plan” o a una situación de mayor vulnerabilidad. Mientras tanto, las tensiones con Trump persisten, luego de que el mandatario estadounidense cuestionara la postura del Reino Unido y su rol dentro de la OTAN.

