Trump advirtió que será “difícil” para Starmer mantenerse como primer ministro
El presidente de Estados Unidos volvió a cuestionar al líder laborista por sus políticas energéticas y migratorias, mientras crece la presión interna en el Partido Laborista para que abandone el cargo.
- Internacionales
- May 15, 2026
Donald Trump volvió a lanzar duras críticas contra el primer ministro británico, Keir Starmer, y aseguró que le resultará “difícil” mantenerse en el poder si no modifica sus políticas sobre energía e inmigración. Las declaraciones llegan en medio de una creciente crisis interna dentro del Partido Laborista, donde aumentan los reclamos para que el mandatario presente su dimisión tras los malos resultados electorales de las últimas semanas.
Durante una conversación con periodistas a bordo del Air Force One, mientras regresaba de una visita oficial de tres días a China, el presidente estadounidense reiteró sus cuestionamientos hacia el gobierno británico. En ese contexto, sostuvo que el elevado costo energético está debilitando la gestión de Starmer y volvió a reclamar una mayor explotación de recursos en el Mar del Norte.
De hecho, Trump insistió con su histórica consigna “¡Perfora, nena, perfora!”, utilizada para promover la expansión de la producción petrolera y gasífera. Además, recordó que ya había advertido al líder laborista sobre las consecuencias económicas de sus políticas energéticas desde el inicio de su mandato.
Por otra parte, el mandatario republicano también cuestionó la estrategia migratoria del Reino Unido. Incluso, durante su visita de Estado al país el año pasado, había pedido públicamente que el gobierno utilizara al ejército para frenar la inmigración ilegal.
Las declaraciones representan un nuevo capítulo en el deterioro de la relación entre ambos dirigentes, que en un principio mantenían un vínculo cordial. Sin embargo, las diferencias se profundizaron en los últimos meses, especialmente por la postura británica frente al conflicto en Oriente Medio.
En ese sentido, Trump criticó a Starmer por no respaldar los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán y llegó a afirmar que el primer ministro británico “no tiene nada que ver con Winston Churchill”.
Mientras tanto, Starmer enfrenta una fuerte disputa interna dentro del Partido Laborista. Desde hace varios meses circulan versiones sobre un posible desafío a su liderazgo, aunque la presión aumentó significativamente tras los malos resultados obtenidos en las recientes elecciones locales.
En medio de ese escenario, comenzaron a posicionarse distintos dirigentes como potenciales sucesores. Uno de ellos es Andy Burnham, actual alcalde del Gran Manchester, quien podría regresar al Parlamento si decide competir en una próxima elección parcial luego de la renuncia de un diputado laborista.
Al mismo tiempo, el ex secretario de Salud Wes Streeting evitó confirmar una candidatura inmediata al liderazgo partidario, aunque reclamó avanzar en la selección de “los mejores candidatos posibles” para conducir el espacio.
A su vez, la ex viceprimera ministra Angela Rayner quedó mejor posicionada políticamente después de que la Hacienda británica descartara irregularidades deliberadas en sus asuntos fiscales, despejando obstáculos para una eventual postulación.
Hasta el momento, cerca de un centenar de diputados laboristas reclamaron públicamente la salida de Starmer. No obstante, el sector crítico todavía no logra unificarse detrás de un único candidato para reemplazarlo.

