Trump respalda al secretario de Defensa Hegseth, que queda en la mira del Congreso después de la derrota republicana
Tras la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso, varios republicanos comenzaron a señalar al secretario de Defensa como uno de los responsables del mal resultado. Ya circulan versiones sobre una posible destitución, una investigación parlamentaria e incluso un futuro político.
- Internacionales
- Nov 5, 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó a su secretario de Defensa, Pete Hegseth, en medio de la tormenta política que dejó la derrota republicana en las elecciones de mitad de período.
No obstante, puertas adentro crece la idea de que el alto funcionario podría convertirse en el primer blanco de la nueva etapa en Washington.
El miércoles, el presidente dijo que no está pensando en reemplazarlo y aseguró que hace “un muy buen trabajo”.
La frase llegó después de que distintos legisladores republicanos empezaran a culparlo por haber empujado la guerra con Irán y por no haber ofrecido una salida clara ni un plan para contener las consecuencias políticas.
La tensión ya alcanzó a la Cámara de Representantes, donde algunos esperan una votación sobre su destitución en los próximos días.
El mal humor en el Partido Republicano no surgió de la nada.
Los demócratas tomaron impulso en varios estados clave y avanzan hacia el control de la Cámara baja y del Senado, un resultado que varios medios describieron como una “ola azul”.
Para los republicanos, el costo político de la guerra con Irán quedó expuesto en la urna. Trump mismo admitió ante The Wall Street Journal que ese conflicto fue “un factor” en la derrota, aunque dijo que no se arrepiente de haberlo iniciado.
A su turno, el vicepresidente, JD Vance, fue todavía más directo. Señaló que la guerra les costó el Congreso a los republicanos y repitió que la propia Casa Blanca ya había reconocido ese peso en la noche electoral.
Hegseth, que ya arrastraba roces con parte del Congreso, quedó bajo una lupa más dura.
El representante Thomas Massie había presentado antes artículos de juicio político en su contra, acusándolo de haber lanzado hostilidades contra Irán sin aprobación legislativa.
Ahora, con los demócratas en ascenso, ese frente puede crecer. Incluso algunos republicanos admiten en privado que alguien tendrá que pagar el costo de la derrota, y que Trump no parece dispuesto a cargarlo sobre sus propios hombros.
La Casa Blanca evitó entrar en detalles y remitir la respuesta a los comentarios públicos del presidente.
En el Pentágono, en tanto, aseguran que Hegseth sigue alineado con la agenda de Trump y que seguirá en el cargo hasta el final del mandato.
El futuro del secretario también abrió otra especulación: una posible banca en el Senado por Tennessee.
La senadora Marsha Blackburn dejará libre ese asiento al asumir como gobernadora, y Hegseth —residente del Estado— podría ser designado sin pasar por elecciones.
Trump dijo que no había escuchado esa versión, aunque admitió que sería “muy popular” si ocurriera.
Por ahora, la escena es clara: Trump lo protege, los republicanos lo discuten y el Congreso ya prepara el terreno para pelear por la guerra, por el Pentágono y por el costo político de una derrota que todavía sigue moviendo piezas.

