Gastronomía y mundial: “Es fundamental el resultado, la gente se motiva muchísimo y consume más con los tres puntos”
El integrante de Aeghar (cámara de comercios gastronómicos) Pablo Eseverri, dijo que “el fixture” de la selección argentina “no nos facilitó mucho el trabajo”. Trazó un panorama panorama disímil para el sector, que diferencia entre quienes se sientan a comer y aquellos que piden por delibery.
- Ciudad
- Jun 25, 2026
A la escasez de circulante en muchos bolsillos, los gastronómicos sumaron en el comienzo de la Copa Mundial un fixture de la selección argentina poco alentador para que los potenciales clientes se junten en un bar, una parrilla o un restaurante a compartir los partidos. “El del martes a las 22 nos complicó un poquito”, contó a Conclusión del prosecretario de Aeghar, Pablo Eseverri, dueño de la parilla Picado Fino. En cambio, la segunda fecha, el lunes último a las 14 horas, explotó el delibery. “Tuvimos que salir a repartir en autos propios”, afirmó.
“Hemos tenido una fechas de fixture que no nos facilitó mucho el laburo, pero trabajamos bastante bien en lo que es delivery y estuvo un poquito más flojo en lo que es el restaurante y el bar”, explicó el titular de la parrilla ubicada en Pellegrini y Vera Mujica, ambientada para la ocasión con los colores celeste y blanco.
El comerciante contó que “el martes a las 22 nos complicó un poquito”, pero espera repuntar “este sábado”, cuando Argentina juegue a las 23 horas: “Espero un poquito de mayor convocatoria y lo fuerte ha sido el delivery en cada una de las fechas”.
Consultado sobre otros comercios del rubro que participan de Aeghar, Eseverri señaló que “hay uno que está más ambientado y se dedica más a esta clase de eventos, ellos han trabajado bien”. Pero, abundó, “todo acá depende mucho de la estrategia y la venta de cada uno y de los clientes habituales, que es lo que uno intenta convocar”.
La realidad de los comercios del sector es disímil, explicó el dirigente, quien puso el eje en “las estrategias” que se da local para atraer clientes o fidelizar a los habituales en momentos en los que no sobra el dinero para ir a “comer afuera”.
“Acá tenemos tres sectores con pantalla, uno con televisores, está completo el sector principal y los otros dos están limitados a 50% de convocatoria”, dijo Eseverri sobre las expectativas para el sábado. “Es un día largo, porque el partido empieza a las 23 y estamos promoviendo para que la gente venga a las 21”, dijo.
El horario del partido también supone un problema para los gastronómicos, que apuestan a la rotación de mesas. Si los comensales llegan a la 21 y el partido comienza dos horas después, es improbable que esas mesas tengan rotación. Allí aparecen las estrategias. “Tenemos promociones con combos, con bebidas a precio 2×1 para que el precio sea más livianito”, sostuvo el gastronómico.
Además, los comercios con locales al público “competimos con el delivery”, explicó. De hecho, Picano fino tiene su propios delibery, “Competimos con la gente que come el asado en la casa y las jornadas son largas. Para los restaurantes, por el horario de los partidos, al ser a las 23 estamos hablando de cuatro horas de consumo y poco recambio o cero de mesa, que es lo que más hoy necesitamos y está muy flojo”.
Para no quedar fuera del mercado, en Picado Fino diversificaron. “Nosotros tenemos dos negocios completamente distintos en cuanto a la estructura y en cuanto al producto. Uno más de comida rápida, con un cubierto de 50% valor a lo que es hoy la parrilla, en pleno crecimiento. Y otro negocio un poquito más frenado por la demanda y por los precios”, que es el resutante tradicional.
Eseverri también puntualizó que “es fundamental el resultado” del partido, porque “la verdad que la gente se motiva muchísimo más y consume más con los tres puntos, es así”. Un fenómeno que no esperaba ocurrió el último lunes, cuando la selección nacional enfrentó a Austria. “El lunes a las 13 nosotros teníamos más de 80 pedidos para llevar, no había manera de andar en la calle porque era una locura el tránsito, tuvimos que salir a repartir en autos propios y llegar a las casas, pero a las 2 en punto no quedó nadie en la calle, y estuvimos repartiendo hasta pasado el entretiempo”, señaló.

