«No murió por amor»: reparación institucional en honor a Vanesa Soledad Celma, víctima de femicidio en el año 2010
La joven estaba embarazada cuando, en junio del 2010, fue rociada con alcohol y prendida fuego por su pareja. Falleció cuatro meses después y su hija nació con secuelas. La causa se archivó como "intento de suicidio" y el femicida nunca fue juzgado. Hoy el Estado busca reconocerla a ella y a sus hijos.
- Ciudad
- Jun 1, 2026
Se llevó a cabo un acto institucional en la Plaza Cívica del Centro de Justicia Penal donde se colocó un memorial en honor a Vanesa Soledad Celma, quien fuera víctima de femicidio en el año 2010. El acto recuerda la reparación que el Estado le debe a la víctima tras una investigación deficiente y la falta de justicia para ella y sus hijos.
Vanesa Soledad Celma falleció el 22 de noviembre de 2010 como consecuencia de las quemaduras provocadas el 29 de junio de ese mismo año, luego de ser rociada y prendida fuego por su entonces pareja Omar Díaz. Las primeras medidas de investigación estuvieron a cargo de la policía, que lo catalogó como “tentativa de suicidio”.
Al momento del ataque, Vanesa estaba embarazada, y apenas fue ingresada al hospital dio a luz a una niña, a la que le quedaron secuelas de por vida por el humo inhalado dentro del vientre de su madre. Cuatro meses después, la joven falleció y sus dos hijos quedaron huérfanos.
Posteriormente, se dieron una serie de situaciones irregulares en la investigación que incluyó el desconocimiento de todos los elementos que permitían reconstruir lo sucedido, prima facie, como un intento de femicidio por parte de la pareja. Los elementos secuestrados fueron perdidos en la Comisaría y se optó por excluir del caso la mirada de género.
Por ese motivo, se imputó a los policías por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público y violación de documentos, aunque las causas resultaron en el sobreseimiento de los acusados. En tanto, en el caso de Omar Alberto Díaz (el femicida), el Juzgado decidió archivar la causa.
Pese a la intensa lucha de la cuñada de Vanesa, Eva Domínguez, que integra Familiares Atravesados por el Femicidio, la pareja nunca fue indagada y la fiscal que tomó el caso dijo que “Vanesa murió por amor”.
«Vanesa no murió por amor; Vanesa era víctima de violencia de género. Estaban los testimonios de distintas vecinas, cómo ella era maltratada y la justicia no lo tuvo en cuenta. Solo esperamos que eso no pase nunca más, nunca más», expresó la cuñada de Venesa, Eva Domínguez y gran impulsora de esta reparación.
Por ello, tras un fallo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que ordenó al Estado el reconocimiento de su «gravísimo error», una reparación económica para la familia y al reconocimiento público de su negligencia.
«Esto forma parte de un fallo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que tenía dos partes. Por un lado una restauración económica, que ya fue acordado con la familia y por el otro lado el reconocimiento público de la negligencia del Estado provincial en cuanto a su actuación en términos jurídicos. Así que no solamente cumplimos lo que habló en su sentencia la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sino que es un acto público de reconocimiento porque el Estado tiene que reconocer sus errores y eso es lo que hicimos hoy», señaló el secretario de Derechos Humanos de Santa Fe, Emilio Jatón.
Por su parte, la secretaria de Igualdad y Género municipal, Mónica Ferrero, recordó la cercanía con el 3 de junio -nuevo aniversario del primer grito de Ni Una Menos- y destacó la necesidad de que las mujeres puedan acceder a la justicia. «Necesitamos que las mujeres sean acompañadas por dispositivos estatales, que la violencia de género es un problema que nos tiene que comprometer estatalmente pero también a toda la comunidad y a toda la sociedad», remarcó.

