DOMINGO, 19 DE JUL.

Obras en la cascada del Saladillo: prevén que a fin de año quedará eliminado el riesgo de derrumbe en el puente Molino Blanco

La obra comprende dos etapas: la primera terminaría en noviembre de este año y evitaría que la cascada siga retrocediendo y poniendo en riesgo de derrumbe a los puentes de la región; mientras que la segunda tiene un plazo de ejecución de un año. 

 

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recorrió durante la mañana de este lunes las obras que se realizan en la cascada del arroyo Saladillo, en la zona de Circunvalación y Ayacucho, en el sur de Rosario. El desnivel del afluente retrocedía desde hace años y se acercaba al puente Molino Blanco, implicando un riesgo de derrumbe sobre este paso que conecta con la vecina localidad de Villa Gobernador Gálvez.

En diálogo con los medios, entre ellos Conclusión, el gobernador manifestó: “Hace diez años, esta cascada estaba a mil metros hacia el noroeste y hoy ya está muy cerca del puente Molino Blanco. Esta obra fundamental había sido comenzada por el Gobierno nacional anterior, pero tenía una ejecución muy poco avanzada y entendíamos que era urgente poder llevarla adelante, porque corría riesgo no solo el Molino Blanco, sino el puente de la Circunvalación y el de la vía”.

“Si a esta obra no la hiciera el Estado, nadie la llevaría adelante. Es una inversión de 30 mil millones de pesos, similar a la obra del puente Santa Fe-Santo Tomé, al tercer carril de la autopista y a la licitación para terminar el Hospital Regional Sur”, completó Pullaro.

“El Gobierno de la provincia –ahondó– hubiese esperado que esto se lleve adelante con fondos nacionales, pero cuando vimos la urgencia y la catástrofe que podía suceder, entendimos que debíamos hacerlo a un ritmo muy alto porque necesitamos terminar la obra rápidamente. Estamos terminando la etapa 1 y con un nivel de ejecución muy importante en la etapa 2, que no solo tiene que ver con la obra de infraestructura, sino también con la intervención en el entorno”.

El mandatario santafesino estimó que aún falta un año para que termine la obra, pero adelantó que en noviembre estará terminada la primera etapa, con la cual dejaría de haber riesgos de derrumbe en las trazas urbanas e interurbanas.

“Entendemos que en noviembre terminamos esta etapa, con lo cual ya no va a haber ningún tipo de peligro sobre el puente Molino Blanco”, destacó el gobernador, quien además enfatizó en que es una obra “sumamente compleja” porque “se está corriendo el cauce del arroyo para poder intervenir”.

Hasta el momento se realizaron trabajos en el cauce del arroyo, que incluyen perforaciones de alivio, desvíos del agua y la colocación de muros guías. Este lunes comenzará la construcción de la pantalla continua de defensa.

La obra en su totalidad comprende dos etapas: por un lado, los trabajos en el sector del puente, con el objetivo de reforzar su estructura para que no corra peligro, que ya tiene un 90% de trabajos hechos; y por otro lado, todas las tareas que se desarrollan en cercanía a la cascada y sus laterales, que posibilitarán detener el retroceso a través de dos pantallas subterráneas de contención. Esta segunda etapa se encuentra con un avance de 20%.

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