Miles y miles de mujeres y disidencias se movilizaron masivamente esta tarde por las calles de Rosario en el marco de un nuevo Paro Nacional de Mujeres en conmemoración del 8 de marzo, que como este año cayó en domingo se trasladó para hoy.

Bajo consignas como la legalidad de la interrupción voluntaria del embarazo, el “Ni una menos” en contra de los femicidios –uno cada 24 horas, con especial recuerdo en el caso más reciente, de Fátima Acevedo- y el reconocimiento salarial en igualdad de condiciones entre hombres y mujeres, varias cuadras de gente marcharon por las calles rosarinas, tras haber concentrado en un comienzo en la Plaza Montenegro.

Desde allí, la movilización se dirigió desde San Luis y San Martín por las calles San Luis, Buenos Aires y Córdoba hacia el Monumento a la Bandera, donde se realizó un multitudinario pañuelazo verde, al tiempo que en un escenario especialmente instalado se presentaron grupos de música y se leyeron distintas consignas.

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Tal era la cantidad de personas que participaron de la manifestación, que a una hora y media de comenzada la marcha todavía había columnas que no habían podido partir de la plaza inicial.

En diálogo con Conclusión, la secretaria adjunta de ATE Rosario, Lorena Almirón, expresó que el reclamo de las mujeres es por “políticas públicas para la vida”, ya que hay un femicidio “cada 24 horas”.

“Lamentablemente, ayer el femicidio de Fátima Acevedo es uno más que se suma a los 60 femicidios que van en el año, y por eso venimos acá, en reclamo contra la violencia de género y la violencia patriarcal”, expresó Almirón, recordando el caso de la joven paranaense asesinada por su ex pareja, a quien había denunciado en reiteradas oportunidades sin que la Justicia actúe en ninguna.

 

Una de las consignas principales que marcó la representante del gremio de los trabajadores estatales es “por las reivindicaciones laborales de las trabajadoras y trabajadores” que tienen que ver “con la condición salarial igual a la canasta básica familiar”, “con que haya políticas de cuidado a cargo del Estado -porque nosotros nos ocupamos de los 80% de los cuidados y los varones el 20%, no corre por cuenta del Estado, siempre nos tenemos que hacer cargo las mujeres para llevar adelante las tareas-” y principalmente por “la reincorporación de las trabajadoras despedidas en nuestra región -105 en Fabricaciones Militares, de los cuales 30 eran mujeres y hasta ahora no han sido reincorporadas-”.

Por otra parte, Verónica Carrizo, referente de Pan y Rosas y del Frente de Izquierda, expresó que “hoy es un día de lucha”, recordó las recientes “movilizaciones enormes a nivel mundial” y priorizó el reclamo “para expresar y exigir que se legalice el aborto”, como así también “la separación de la Iglesia y el Estado”.

“Entendemos que, más allá de que no han podido silenciarnos y no hemos bajado nuestros pañuelos, hoy hay un lobby impresionante de la Iglesia y los sectores reaccionarios… José Mayans, que está a la cabeza del bloque del peronismo en el Senado, ya lo dejó bastante claro”, puntualizó Carrizo, quien luego expresó sus dudas respecto de las negociaciones por el proyecto de IVE que presentará el Gobierno nacional, ya que entienden que “todavía no se conoce bien cuál va a ser la presentación del proyecto final” y que “hay una serie de negociaciones con la Iglesia que está haciendo un lobby impresionante, y se vio con la movilización que hicieron en contra del aborto legal”.

En ese sentido, también recordó la situación de las trabajadoras y que “esta movilización se da en el marco de una crisis brutal”.

“Sabemos que lo que planteamos desde Pan y Rosas y el Frente de Izquierda es que la deuda es con nosotras, con las docentes a las que hace poco les ofrecieron un 3% paupérrimo acá en la provincia; pero el ajuste es a nivel nacional, lo sufren las docentes, y la deuda es con la educación pública, con la salud, con las mujeres, con los estudiantes, con los laburantes que sufren la precarización laboral que cada vez se profundiza más y la desocupación. La deuda no tiene que ir para los grandes especuladores, sino para las mujeres, la vivienda, la salud, el laburo”, manifestó Verónica Carrizo.

Este año, el recorrido de la marcha fue más corto que en otras ediciones, a pedido de las personas con discapacidad y diversidad funcional, que hace años reclaman un recorrido más inclusivo.

Al frente de la movilización se ubicaron las organizaciones feministas, encabezadas por las militantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Detrás, en un segundo bloque, se encontraron las mujeres de agrupaciones y partidos políticos, mientras que en un tercer lugar marcharon los sindicatos, organizaciones y partidos políticos que participen de las marchas con sus representantes varones.

 

En el festival en el Monumento a la Bandera se leyó una proclama y hubo pantalla con intérpretes de señas, además de shows musicales a cargo del Colectivo de Músicas de Rosario, Fiera Sambareggae y Chiquita Machado.