Ferreres: «Estamos en una situación difícil porque Argentina tiene una deuda bruta del 80% del PBI»
El titular de Ferreres y Asociados sostiene que el Gobierno, para poder continuar con sus políticas, tendrá que ampliar y solidificar sus alianzas de cara a las elecciones de 2027. Sin embargo, advirtió un panorama poco amigable para los trabajadores en el contexto en el que Milei define sus medidas, aunque "debe intentarlo", afirmó el especialista.
- Conclusión en Buenos Aires
- Por Aldo Battisacco
- Jul 6, 2025
El economista y ex secretario de Coordinación Económica en el Ministerio de Economía de la Nación, Orlando Ferreres, sostuvo en diálogo con Conclusión que la situación política es álgida «porque hay elecciones en septiembre y octubre sobre todo, esto pone a todas las posiciones más firmes, pero hay que mirar el 2027 como año electoral clave para Milei».
También se focalizó en el plano económico, al indicar que la inflación es la principal preocupación, con una proyección de 26% para este año y 10.2% para 2026, dato considerablemente menor a la proyección presupuestaria. Apuntó que el tipo de cambio también es un factor crítico, con una proyección de 1815 pesos por dólar, significativamente superior al valor actual y precisó que la elevada deuda pública, cercana al 80% del PBI, representa otro obstáculo importante para los argentinos
«Creo que este año le va a salir más o menos bien, va a sacar buena cantidad de diputados y senadores junto con sus aliados. La actividad económica venía con un aumento de 7,7 pero en mayo aflojó 0,2 respecto de abril, bajó la evolución desestacionalizada de la actividad. En tanto que la inflación nos da por debajo de 2%», tanto mayo como junio y también julio», manifestó el especialista.
Respecto de las previsiones realizadas por el equipo económico del Gobierno en el Presupuesto que envió al parlamento, donde consigna que la inflación de 2026 será de 22%, Ferreres expresó que «no se sabe cómo va a evolucionar la inflación de acá a fin de año, nosotros tenemos un modelo econométrico que, asumiendo determinados valores, nos da la proporción que podrían aumentar los precios y a su vez llevamos un registro semanal de los precios, para estimar la inflación del mes propiamente dicha, después el Indec corroborará o no esas realidades».
Ferreres reveló cuál es la previsión de la inflación de su consultora a diciembre de 2025: «A nosotros el pronóstico nos da 26% para este año y la mejor opción para el año 2026 es de 10,2%, o sea, bastante baja, menor que la del Presupuesto que debe ser un promedio del año. Lo que sí tenemos como punto en cuestión es el tipo de cambio, porque la paridad teórica de equilibrio que se calcula para el sector externo, para la cuenta corriente, tomando los años que dio positivo, que son varios, nos da un tipo de cambio tomando la inflación local y la de Brasil, la de China, la de Chile, Estados Unidos de 1815 pesos por dólar contra el 1230 que está ahora, o sea que también puede ser no comparable, porque ahora tenemos bastante ajuste fiscal, caída del gasto público y superavit primario y financiero».
Por otra parte, señaló que el Banco Central «está bastante bien posicionado en reservas, aunque son prestadas. Pero tiene una posición bastante sólida, o sea, que lo que tendría que mejorar es el tipo de cambio, para ver si se puede establecer un equilibrio a un precio razonable y que no genere mayormente inflación. Pero eso no es tan fácil, es mas fácil decirlo que hacerlo».
El crecimiento económico proyectado para 2024 del 4.7% se ve opacado por la disparidad sectorial, con algunos sectores en crecimiento y otros, como la construcción y la industria metalúrgica, que enfrentan serias dificultades
En relación al préstamo de dólares, que la critica lo definió como alquiler de dólares, el economista explicó que «es para varios años, no hay que pagarlo ya. Ahora van a venir aproximadamente otros 2.000 millones, y ya entregó bastante dinero el Fondo, y el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento, dieron préstamos para hacer infraestructura. Esto es para largo, pero hay que encontrar una fórmula por la cual el gobierno no se vea enfrentado a una situación de este tipo de cambio de corrida. Eso por ahora no está previsto ni remotamente, o sea que nosotros lo descartamos completamente».
Estados Unidos tiene una deuda espectacular, y esto pone en duda la relación del dólar con otras monedas
En la misma línea, Ferreres contextualizó cuál es la situación en la que se esta moviendo el Gobierno al referir que «la deuda es bastante más alta comparada con la de Perú, cuya Constitución establece que la deuda pública, tanto interna como externa, no puede pasar del 30% del Producto Bruto Interno de ese país. En este momento está en 33% y ya hay muchas discusiones sobre el tema. La Argentina tiene mucho más deuda respecto al PBI, porque son unos 450.000 millones, más o menos el 80% del PBI. Parte está con el sector público, pero igual es deuda. La deuda bruta es como un 80%, así que estamos en una situación difícil, pero no es solamente un problema de Argentina, porque Estados Unidos tiene 7% de déficit fiscal y no tiene una política de motosierra como para achicar el gasto público. Y es por eso que pide baja de los intereses para que no crezca tanto el déficit público, porque la deuda es mayor al producto, es 110% del producto. O sea que realmente es una deuda espectacular y que pone en duda la relación del dólar con las otras monedas, que hasta ahora no había muchas dudas al respecto».

Otro de los puntos en los que Ferreres no ve tan fácil dar respuesta está relacionado con impulsar medidas en favor de los trabajadores: «Es difícil hacer algo positivo en ese sentido, pero el Gobierno tiene la obligación de intentarlo. Yo creo que ellos tratan de que haya más inversión, por más que la inversión aumentó bastante, igual sigue siendo chica en proporción al Producto Bruto Interno».
Ferreres plantea una visión cautelosa, destaca la incertidumbre internacional, los desafíos fiscales y la necesidad de un manejo estratégico tanto en lo económico como en lo político para sortear la complejidad de la realidad de los argentinos. Su principal temor radica en la incapacidad del gobierno para construir una coalición sólida de cara a las elecciones de 2027.

