SáBADO, 18 DE JUL.

Diputados aprobó la reforma laboral, pero debe volver al Senado antes de convertirse en ley 

Tras una maratónica sesión, el proyecto fue aprobado por 135 votos afirmativos y 115 negativos.

 

La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral durante la madrugada de este viernes, con 135 votos afirmativos y 115 negativos. Pese a tener sanción definitiva, la iniciativa aún no se convertirá en ley: volverá al Senado, donde se discutirán algunas modificaciones al proyecto allí aprobado, como, por ejemplo, los cambios al artículo que reducía el salario entre un 50% y 25% en caso de que el trabajador pida licencia por enfermedad.

El proyecto que se encamina a sancionar al gobierno de Milei introduce fuertes cambios en el sistema de convenios colectivos de trabajo, en la Ley de Asociaciones Sindicales, limita el derecho de huelga en los servicios públicos, crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar despidos, reduce las indemnizaciones y establece un banco de horas para no pagar  horas extras.

En una sesión que duró casi doce horas –la cual no estuvo exenta de polémicas y se desarrolló en medio de un paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y de movilizaciones en todo el país, especialmente en la puerta del Congreso de la Nación– el oficialismo logró su objetivo y le dio sanción definitiva al proyecto en la Cámara de Diputados.

Tras una extensa sesión, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral
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La iniciativa recogió 135 votos a favor y 115 rechazos en la votación en general, y ahora para ser convertida en ley deberá ser ratificada por el Senado, ya que se eliminó el artículo 44 que establecía una rebaja de los salarios para los trabajadores que tengan un accidente o enfermedad, fuera del ámbito laboral.

El proyecto fue aprobado con el voto favorable de La Libertad Avanza, Fuerzas del Cambio –la Unión Cívica Radial (UCR), MID y PRO–, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia, y algunos diputados sueltos monobloquistas.

En cambio, votaron en contra la totalidad de los diputados de Unión por la Patria, la gran mayoría de los legisladores de Provincias Unidas, los cuatro integrantes del Frente de Izquierda, y los monobloques de Marcela Pagano, Natalia de la Sota y el puntano peronista Jorge Fernández.

En la votación en particular, el oficialismo logró blindar cada uno de los 26 títulos y 218 artículos del proyecto de reforma laboral. Esto incluye artículos polémicos, como los que regulan las indemnizaciones y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la supresión de la ultraactividad de convenios colectivos, la restricción de las tutelas sindicales, la limitación del derecho a huelga, la derogación de estatutos profesionales y el desfinanciamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).

Ahora, el trámite continuará en el Senado y por ese motivo, el oficialismo convocó a un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto para este viernes a las 10, con el objetivo de emitir dictamen y así poder llevarlo al recinto el viernes 27 de febrero, en la antesala a la Asamblea Legislativa en la que el presidente Javier Milei inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso.

Polémicas y escándalo

La sesión comenzó con la presencia de 130 diputados que fueron aportados por la Libertad Avanza, el PRO, Innovación Federal, la UCR, el MID, Independencia, Elijo Catamarca y Producción y Trabajo.

Los gobernadores peronistas que colaboraron para que el oficialismo tenga quorum fueron Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Saénz (Salta) y los provinciales Hugo Passalacqua (Misiones) y Marcelo Orrego (San Juan) y los radicales Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes).

La deliberación comenzó en medio de un escándalo cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sometió a votación a mano alzada el plan de labor. Este método generó la indignación de Unión por la Patria y varios de sus integrantes salieron disparados de sus bancas y se precipitaron sobre el estrado de la Presidencia para exigir que se rectifique la decisión.

Otra controversia se desató cuando los legisladores de Unión por la Patria quisieron suspender la sesión en un momento determinado al advertir que el oficialismo había perdido el quorum. Con la ayuda de los diputados Silvana Giudici y Luis Petri, Menem logró salir del apuro y evitar que se cayera el debate.

La discusión

El presidente de la comisión del Trabajo, Lisandro Almirón, defendió la reforma laboral y destacó “el marco regulatorio actual no hace otra cosa que expulsar a las personas de la formalidad”. Fue el único libertario que expuso a lo largo del debate y fue cuestionado por leer su discurso.

El diputado nacional de Unión por la Patria Sergio Palazzo aseguró que si se aprueba la reforma laboral va a haber “una catarata de pedidos de inconstitucionalidad”. Para el líder de La Bancaria, en el oficialismo “han contrabandeado detrás de la palabra modernización un brutal retroceso histórico en los derechos de los trabajadores”.

Según alertó, entre otras consecuencias la reforma laboral “liquida el derecho de huelga”, y además va a consumar “el vaciamiento más grande que puedan hacer del sistema previsional argentino que es el Fondo de Asistencia Laboral”.

El diputado nacional de Encuentro Federal Miguel Ángel Pichetto consideró que el sistema de convenios por empresa que impulsa el proyecto de reforma laboral “es un error” y que es “mejor negociar” con la representación sindical donde existen “marcos de mucha más racionalidad”.

Desde la izquierda, el diputado Néstor Pitrola desmintió que existan “problemas de costos laborales” en el país, como afirma el Gobierno: “La canasta de pobreza es 1.300.000 pesos y la mayoría de los trabajadores están por debajo de la línea de pobreza”.

El diputado radical mendocino Lisandro Nieri defendió el proyecto al asegurar que la actual ley “es vetusta y no les sirve a los trabajadores ni a los empresarios porque el costo laboral es muy alto”.

“El marco laboral actual, lo único que ha logrado en los últimos años, es aumentar la litigiosidad, la informalidad y los costos laborales”, subrayó.

El diputado nacional de Provincias Unidas Martín Lousteau sostuvo que “Argentina necesita una reforma laboral pero no es ésta”, y lamentó que mientras se dice que “no hay plata para mejorar las jubilaciones, sí haya plata para subsidiar despidos”.

La diputada nacional de la Coalición Cívica Mónica Frade advirtió que con la implementación de la reforma judicial que impulsa el Gobierno “va a haber un nivel de litigiosidad muy grande”, y se van a “plantear muchas inconstitucionalidades”, con “muchas medidas cautelares”.

Por su parte, Juan Grabois (Unión por la Patria) consideró que esta ley deja afuera cuestiones muy actuales como “la inteligencia artificial, el teletrabajo, la telemedicina”.

La diputada nacional de Coherencia Marcela Pagano dijo que está en juego la libertad de expresión a partir de la derogación del Estatuto del Periodista Profesional.

Myriam Bregman (Frente de Izquierda) mencionó que la política del banco de horas pone en riesgo la jornada laboral con horarios establecidos e impide que los trabajadores puedan organizar sus vidas.

En el cierre de Unión por la Patria, el jefe de bloque, Germán Martínez, avisó que cuando el peronismo asuma nuevamente el poder “esta ley va a ser derogada inmediatamente”.

El oficialismo, entre festejos y aceleración

La secretaria general de Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro del Interior, Diego Santilli, estuvieron presentes en la Cámara de Diputados mientras se aprobaba la reforma laboral, mientras que el presidente Javier Milei se encontraba en un vuelo de regreso desde los Estados Unidos. En el palco oficial también estuvieron acompañados por el secretario Eduardo “Lule” Menem.

Mientras tanto, el oficialismo apretará el acelerador en el Senado y este viernes buscará emitir dictamen de la reforma laboral, con el fin de convertir en ley esa iniciativa clave del gobierno de Milei.

La jefa de la bancada de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, y su par de Presupuesto, Ezequiel Atauche, convocaron a una reunión a las 10 de este viernes, con el objetivo de firmar el despacho con el cambio introducido por Diputados sobre las licencias por enfermedad y accidentes de trabajo.

La intención del oficialismo es dar sanción definitiva a la reforma laboral y a la ley del Régimen Penal Juvenil el viernes 27, dos días antes de que Milei concurra al Congreso para inaugurar el domingo 1 de marzo el período de sesiones ordinarias.

El Senado aprobó la reforma laboral durante la madrugada del jueves 12 de febrero por 42 votos a 30, con el respaldo de los sufragios oficialistas, y de bloques dialoguistas. Sin embargo, en esa votación le dio el visto bueno a un polémico artículo que reducía los sueldos de los trabajadores que deban tomar licencia por enfermedades o lesiones que no fueron contraídas en el ámbito laboral. Así, se corría el riesgo de que una persona con cáncer tenga un recorte salarial de entre el 25% y el 50%.

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