JUEVES, 04 DE JUN.

Día de la Siderurgia Nacional: «Nunca antes vimos una caída de la producción así»

El sector no encuentra ninguna proyección que les permita divisar una luz al final del túnel. La continuidad de la recesión económica, la parálisis de la obra pública y la apertura de las importaciones presentan duras complicaciones.

 

Este 31 de julio, Día de la Siderurgia Nacional, encuentra al sector jaqueado por la recesión económica. Las estadísticas exponen un escenario dramático, donde la producción se encuentra a la mitad del nivel que tenía hace tres años. En consecuencia, hay suspensiones y máquinas paralizadas, con proyecciones que no permiten divisar un cambio de rumbo.

La fecha surgió como un homenaje al General Ingeniero Manuel Savio, uno de los impulsores de esta industria en el país, fundador de la Dirección Nacional de Fabricaciones Militares y creador del Plan Siderúrgico Nacional, que implicó la creación en 1947 de la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina.

Aquel impulso de arriba hacia abajo no se encuentra presente en la actualidad, sino que la situación es directamente opuesta. El último informe disponible de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) marca que en mayo de este año hubo un retroceso interanual de 0,5% en la industria siderúrgica.

Los datos más recientes de la Cámara Argentina del Acero también arrojan puntos negativos. La producción de acero crudo cayó un 8,6% en junio respecto al mes anterior, pero trepó 16% interanual debido a que la base de comparación ya era considerablemente negativa. Aun teniendo un mal indicador mensual, es menos peor que en el derrumbe sufrido en junio del año pasado, pero la recesión se mantiene.

Con la producción de laminados en caliente -detalla la Cámara- sucede algo similar. Hubo una baja del 20,9% respecto a mayo último y un alza de 12,2% respecto a igual período de 2024.

Fuente: Cámara Argentina del Acero.

«De todas formas, para el presente año se espera un nivel de demanda levemente superior al 2024, aunque todavía por debajo de los niveles alcanzados en años anteriores», indicaron desde CAA, en un comunicado difundido esta semana.

En ese marco, el informe de la Cámara analizó la actividad de los sectores demandantes y apuntó que la construcción continúa con bajos niveles de actividad, sin signos que permitan vislumbrar un cambio de tendencia -como ejemplo, basta observar que los despachos de cemento cayeron 1% en junio respecto al mes anterior-.

El sector automotor, por su parte, tuvo una producción nacional que registró una baja de 11% respecto a mayo, mientras que el sector de maquinaria e implementos agrícolas tiene un panorama ambiguo en el que se mantiene buen nivel de demanda, impulsado por una notable cosecha gruesa, pero a la vez perdura al amenaza del incremento de importaciones de maquinaria nueva y usadas, principalmente provenientes de Brasil y China.

En el caso de los segmentos asociados al consumo masivo, como la línea blanca y los envases de hojalata y tambores, la producción también se encuentra afectada por el aumento de importaciones de productos terminados.

Los números en detalle que aporta el informe de la Cámara:

-La producción de hierro primario en junio del 2025 fue de 146.500 toneladas, resultando 26,5% menor a la de mayo del 2025 (199.300) toneladas y 36,8% inferior a la de junio del 2024 (231.900 toneladas).

-La producción de acero crudo en junio del 2025 fue de 320.100 toneladas, resultando 8,6% inferior con respecto a los valores de mayo del 2025 (350.300 toneladas) y 16,5% superior que en junio de 2024 (274.800 toneladas).

-La producción total de laminados terminados en caliente en junio de este año fue de 262.500 toneladas, 20,9% menor a la de mayo (331.800) y 12,2% superior a la de junio (234.000).

-La producción de planos laminados en frío de junio de 2025 fue de 94.500 toneladas, resultando un 18,4% inferior a la de mayo de este año (115.800 toneladas) y 15,3% mayor a la del mismo mes del 2024 (82.000).

No hay luz al final del túnel

Detrás de los números hay personas. Silvio Acosta, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica en Villa Constitución e integrante de la Comisión Interna de Acindar, recordó este jueves en diálogo con Conclusión que hace una semana que el 80% de la planta está parada. Están sin actividad los hornos de la acería, los trenes laminadores y demás.

A raíz de eso, aproximadamente 600 trabajadores se encuentran suspendidos y cobrando el 75% de su sueldo. Es un acuerdo de suspensiones que se firmó el año pasado y volvió a ejecutarse este año como freno a las amenazas de la empresa que, según dijo Acosta, considera que habría que desprenderse de entre 200 y 300 personas porque «sobra gente».

Los trabajadores tienen claro que no sobra nadie, sino que les quieren hacer pagar las esquirlas de la recesión económica. «Hace dos o tres años teníamos un promedio de producción anual de 1.200.000 toneladas y hoy estamos con uno de 600.000. Estamos a la mitad», apuntó.

Esta caída de la producción, explicó, deriva de tres factores concretos. El más grueso es la paralización de la obra pública, seguido por la recesión económica en sí misma. Es decir, el hecho de que bajó el consumo de fierros para hacer una reja o una casa. No hay planes de viviendas, pero tampoco se hace un hospital ni obras similares.

El tercer empujón hacia el abismo es la apertura de las importaciones. «Fundamentalmente golpea el ingreso del acero chino, turno y brasileño, que son mucho más baratos pero de peor calidad», detalló.

«Acá si no se protege la industria nacional ni se modifica el rumbo del modelo productivo del Gobierno, que tiene que ver con apoyarse en tres sectores como la minería, el campo y la energía y dejar que el resto compita con lo que viene de afuera, es imposible», lamentó Acosta.

Y completó: «A esto no lo vimos nunca. Tengo 20 años de fábrica a esta caída de la producción no le registré jamás. Están llevando a la destrucción de la industria nacional».

El integrante de la comisión interna de Acindar señaló que no hay datos fuertes de despidos en el sector, pero las desvinculaciones se producen igual, de manera solapada. Por ejemplo, contó que en la pandemia se sumó a unos 100 compañeros jóvenes contratados, fundamentalmente para cubrir a aquellos que se enfermaban y debían ser reemplazados, pero cuando se sufrió el primer desplome fuerte, el año pasado, quedaron afuera.

«No los echan, pero termina el contrato y los dejan afuera. Hace poco nos juntamos con muchos de ellos para ver cómo era su situación y solo 2 o 3 habían conseguido un trabajo fijo. El resto está vendiendo comida por internet, remiseando, haciendo mototaxi o cosas similares. Es algo que suele justificarse diciendo que son microemprendedores, pero en verdad son changas de desocupados», concluyó.

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