La situación de Medio Oriente puso en alerta a los mercados financieros, ¿cómo afecta a Argentina?
La evolución de los precios internacionales del petróleo podría tener consecuencias directas para la economía argentina, tanto por el lado de las exportaciones energéticas como por el costo de las importaciones de gas.
- Economía
- Mar 2, 2026
La ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha generado una respuesta inmediata en los mercados financieros globales. Desde este lunes el precio del petróleo ha registrado subas significativas, de entre 10–13% en los principales referentes como Brent, ante temores de posibles interrupciones prolongadas en el suministro desde una región clave como es el Estrecho de Ormuz (por donde pasa cerca del 20% del comercio mundial de crudo) que aún continúa inactivo. Esto ha reactivado la prima de riesgo geopolítico en las materias primas energéticas.
En cuanto a inventarios, el mercado global contaba con stock físico suficiente para atender la demanda por algunos días sin interrupción inmediata, pero no lo bastante para compensar una falta prolongada de flujo crudo sin recurrir a reservas estratégicas o aumentos de producción en otras regiones.
Mientras que la mayor percepción de riesgo se ha trasladado a todo el mercado con las acciones globales mostrando caídas de entre el 1% y el 3%, y un giro hacia activos defensivos como el Oro y otros refugios, que suben marcadamente, reflejando la mayor aversión al riesgo de los inversores.
Mientras, el dólar se fortalece frente a monedas de importadores de energía, aumentan las preocupaciones inflacionarias por el encarecimiento del petróleo.
En ese escenario, la evolución de los precios internacionales del petróleo podría tener consecuencias directas para la economía argentina, tanto por el lado de las exportaciones energéticas como por el costo de las importaciones de gas. Analistas creen de todos modos que es pronto para sacar conclusiones definitivas.
Más allá que el mercado petrolero ya mostraba señales de tensión en las semanas previas al estallido del conflicto. En ese período, el precio del crudo había aumentado cerca de u$s10 por barril, posicionándose por encima de los u$s60, reflejando la sensibilidad de los inversores ante cualquier indicio de inestabilidad en Medio Oriente.
Los ojos se posan sobre Vaca Muerta cuando el precio del petróleo y el gas suben (o bajan) con fuerza. En el mercado energético ven por un lado que la suba es una bendición ya que para que la rentabilidad del yacimiento sea positiva el barril debe estar por encima de los u$s50.
Sin embargo, también hay quienes opinan que la inestabilidad internacional podría ayuntar inversiones de economías emergentes como la Argentina. De hecho, un informe que indica que por el bajo nivel de reservas de dólares el país está en la lista de los que mayor riesgo corren ante la tensión global.
Si el conflicto es rápido los precios deberían estabilizarse en las próximas semanas. Si dura más de cuatro semanas eso puede llegar a tener efectos importantes, según analistas. El foco hay que ponerlo especialmente sobre el GNL. Los precios de importar de cara al invierno podrían tener impacto en la balanza comercial y por consecuencia en la inflación. Aunque el costado positivo sería la exportación.

