Por Aldo Battisacco desde Buenos Aires (enviado especial)

Tras la visita de este martes del ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, a la Cámara de Diputados, en la que aseguró que los dueños del Correo Argentino SA tienen que «pagarle al Estado lo que le deben», y negar que existe un conflicto de intereses, el funcionario se comprometió a tomar medidas para que «el Estado no tenga que pagar un peso» como consecuencia de la demanda presentada por esa firma.

Sin embargo, la reunión tuvo un camino sinuoso, y entre los que requirieron con mayor agudeza que el funcionario de respuestas certeras, estuvo el bonaerense Felipe Solá, quien se dirigió al ministro diciéndole: «No creo en el cuento sencillo que nos ha hecho, nos conocemos hace años, usted no le creería ese cuento a ninguno de nosotros».

«La explicación es pobre frente al escándalo»

Al término de la reunión, Felipe Solá dialogó con Conclusión y expresó que la exposición del ministro Aguad le «pareció lamentable», y reflexionó diciendo que creía ser «bastante ecuánime para juzgar este tipo de presentaciones», y señaló que lo que esconden es que «no quieren la quiebra del Correo porque tendrían que responder con su patrimonio».

Solá expresó preocupado que el tema que se trató «es álgido, porque es la empresa de la familia Macri, negociando con el Estado a través del ministro Aguad que a su vez, designó a alguien provisoriamente -el doctor Mocoroa-  que negoció cifras millonarias».

Y continuó: «A esto se le agrega una fiscal que dice que hay mala fe y muchísimo más dinero en el medio, entonces para solucionar esto se vuelve a fojas cero». Y agregó: «Ninguna de las preguntas que le formulamos a Aguad fue bien contestada».

En relación a como se sucedieron los hechos, el diputado del Frente Renovador prosiguió preguntándose: «¿Como hacen para volver a foja cero, como si esto no haya existido, como hace la empresa de Correo que es de la familia Macri, para admitir un arreglo con el Estado?».

«Por lo que manifestó el presidente en la conferencia de prensa que ofreció en la Rosada, es válido pensar que haya dicho que hay que arreglar este problema», expresó. Y agregó: «No creo que se la manera apropiada, esto prueba que Macri está de los dos lados del mostrador».

Ademas, dice el legislador, «han negociado por 296 millones de pesos del año 2001, imposible mensurar la cantidad de plata que sería hoy, se empecinan en defender lo actuado como si ellos fueran los defensores del Correo, cuando en realidad deberían ser los defensores del Estado, argumentando que hay un artículo de la ley de quiebra que les permite suspender los intereses que tendría esa cifra hoy».

Con tono grave, Solá afirmó: «Es decir, el ministro es un defensor del Correo, no es un ministro que nos defiende a todos y me pregunto ¿el ministro le tiene miedo al presidente?».

Profundizando más sobre lo tratado en comisión, y que poco conoce la opinión pública, el bonaerense reveló: «Hay otra deuda que figura en un decreto del año 2003 que es el que rescinde el contrato con la familia Macri, y restituye el Correo al Estado, porque desde 2001 a 2003 no pagó el canon pactado, es decir, se deben 203 millones más desde aquella fecha, increíblemente esto no se tuvo en cuenta en la negociación».

Sobre cuál será el costo que deberá asumir el gobierno, el ex gobernador de Buenos Aires refirió que «es muy sencillo, tienen que elegir, o serán deshonestos o tienen una ineptitud preocupante, o peor aún,  las dos cosas».

Solá fue directo al apuntar que «el presidente está avalando todo esto, el 28 de junio del año pasado se firmó lo que hoy está en debate. El día 13 de junio la empresa de Macri le inicio juicio al Estado por 2.370 millones de pesos, por daños y perjuicios, entonces me pregunto ¿esto no lo sabía Mauricio Macri que le iniciaban juicio al Estado que el preside?».

Consultado por Conclusión si la presentación en la Justicia del Gobierno de este lunes, supone admitir que existió esta torpeza y por lo tanto que se constituye en una conducta reprochable, el diputado respondió que «asumieron lo que hicieron en esa presentación del lunes, pero la Cámara no homologó el acuerdo firmado entre el estado y la familia Macri, es decir que ese acuerdo no es válido, y por eso mismo deben decretar la quiebra del correo y si se resuelve la quiebra deberán pagar a los acreedores del correo, pero en primer lugar el Estado».

Preguntado sobre quiénes serían los responsables del pago si se decretase la quiebra, Felipe Solá manifestó que son»los directores de Socma y Sideco, quienes solidariamente deben responder con su patrimonio, porque están vinculados a la empresa Correo Argentino. Todos deberían responder con su plata y este es el motivo por el cual se resisten a decretar la quiebra, porque tendrían que pagar de su propio bolsillo y resarcir a los acreedores».

El clima no era el mejor en el Anexo de Diputados, pues pocos días antes cobró estado público en una edición del diario Tiempo Argentino que varios de los ejecutivos del Correo Argentino, bajo los tiempos de Socma, forman parte del Gobierno actual y fueron nombrados por el presidente Mauricio Macri. Entre los nombres se encuentra el del ministro de Modernización, Andrés Ibarra, que fue director titular del Correo Argentino hasta que la empresa se fundió, en 2003.

En un nuevo ministerio creado por el Gobierno, Ibarra nombró a otros dos ex directores de Correo Argentino SA: su jefe de asesores, Fernando Daniel Viola, y Carlos Alberto Lelio, subsecretario de Relaciones Laborales.

Una de las primeras medidas de Macri fue reponer en el Correo a Jorge Irigoin, CEO de la firma en los años en que estuvo bajo dominio de Socma. Durante su gestión al frente de Correo SA se ejecutaron más de 10 mil despidos.

El último es Rafael Sardella, que fue puesto en ABSA, quien siguió en el directorio de Correo Argentino SA hasta 2005, cuando estalló una investigación por la tercerización de servicios en empresas postales privadas, en el que estaba involucrado. Sardella es socio de Nicolás Caputo.

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