LUNES, 20 DE JUL.

Tras la suba del dólar, la inflación de agosto rondaría el 3% y se prevé un revés para el crecimiento económico

El economista Orlando Ferreres estimó que los precios no sufrirán grandes variaciones tras el aumento en el tipo de cambio, aunque no ocurrirá lo mismo con las tasas de interés. 

 

El economista Orlando Ferreres previó que la inflación de julio será del 1,8%, mientras que en agosto el Índice de Precios al Consumidor (IPC) saltará al 3% a causa del aumento que el dólar registró en los últimos días. No obstante, alertó que la actividad económica será la más afectada por esta aceleración en el valor del tipo de cambio.

Este domingo, en diálogo con el programa radial “Sobremesa de noticias”, que se emite por Radio Rivadavia, el ex viceministro de Economía de Carlos Menem apuntó: “Ya se dio el aumento de tipo de cambio real, ahora hay que ver las consecuencias que esto puede traer. Por ejemplo, con la suba de las tasas de interés en cuanto al crecimiento económico y también con respecto al dólar en cuento a los precios”.

“Según nuestros cálculos, la inflación minorista de julio rondará el 1,8%. O sea, durante el séptimo mes del año no hubo transferencias del tipo de cambio a los precios, pero se espera que en agosto las listas vengan con algunos aumentos y hay que ver cómo va a evolucionar eso”, detalló el economista.

Ferreres comentó que por la variación en el tipo de cambio, tanto los exportadores como los importadores deberán aplicar “aumentos de precios para mantener la rentabilidad”. Sin embargo, auguró que estos ajustes no serán muy altos: “Quizás pase el 2%, puede llegar al 3%, pero no va a generar grandes efectos sobre la inflación. Sin embargo, sí se sentirá en el crecimiento económico, porque la tasa de interés afecta a los préstamos, y esto repercute en la inversión y en el crecimiento económico”.

La consultora del economista estimó que el crecimiento económico no será del 5,5%, como prevé el Fondo Monetario Internacional (FMI), sino que, con suerte, rondará el 4,7%. Ante este panorama, en octubre –cuando se celebrarán las elecciones legislativas nacionales– no se espera que haya una considerable suba de la inflación, pero sí un notable retroceso de la actividad económica.

“Esta votación está marcada, en gran parte, por la confianza que tiene la gente en que la inflación es un fenómeno monetario. Aumentó mucho la base monetaria, después la quisieron absorber con tasa de interés pero no pudieron y por lo tanto ese efecto puede notarse en los precios al consumidor”, alertó Ferreres, quien adelantó que podría haber un traslado de los incrementos mayoristas a los minoritas.

En cuánto al dólar, estimó que a partir de esta semana los valores se estabilizarán, pero manifestó: “La corrección ocurrió y va a tener su efecto tanto en crecimiento económico como en inflación. Calculamos que para fin de año el dólar oficial y paralelo rondarán los $1.450”.

De cara a las elecciones de octubre, el economista deslizó que las encuestas favorecían el presidente Javier Milei, aunque aclaró que con los últimos acontecimientos económicos y políticos creció la incertidumbre.

Finalmente, manifestó que el sector productivo del país no responde de igual modo al panorama económico: el sector automotriz es el gran ganador, dado que registra un repunte en las ventas; mientras que la construcción está teniendo una actividad “muy baja”.

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