MIéRCOLES, 21 DE OCT.

Presupuesto 2026: el Gobierno busca eliminar la movilidad automática de las asignaciones familiares

El proyecto enviado por Javier Milei al Congreso busca derogar el mecanismo de ajuste automático por inflación de las asignaciones familiares, lo que podría afectar los ingresos en más de 9 millones de personas, incluidos trabajadores y monotributistas con hijos a cargo.

 

El presidente Javier Milei envió al Congreso el proyecto de ley de Presupuesto 2026, que incluye una medida polémica, como la derogación de la movilidad automática de las asignaciones familiares, actualmente ajustadas según la inflación. Este cambio afectaría a más de 9 millones de personas, incluidas aquellas que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH), la asignación por embarazo, la asignación por hijo con discapacidad y otros beneficios. La modificación propone que, a partir de ahora, los aumentos en estos beneficios sean decididos de forma discrecional por el Ejecutivo, en lugar de ajustarse automáticamente a los índices de inflación.

La medida planteada en el artículo 73 del Presupuesto 2026 implica que los aumentos en las asignaciones familiares, que hasta ahora se ajustaban de manera automática según la inflación mensual publicada por el Indec, quedarán sujetos a la decisión del gobierno.

En concreto, el artículo derogaría los artículos 1°, 3° y 4° de la Ley N° 27.160, que actualmente establecen la movilidad automática de las asignaciones y los límites de ingresos familiares que determinan el acceso a estos beneficios. De ser aprobada esta norma, los beneficiarios perderían la certeza de que sus asignaciones se ajusten automáticamente cada vez que haya un incremento inflacionario.

El gobierno justifica la propuesta en un contexto de crisis económica y busca controlar de manera más directa el gasto público, pero esta medida introduce incertidumbre para millones de familias que dependen de estas ayudas. Hasta el momento, las asignaciones, incluidas las jubilaciones y la AUH, se actualizan mensualmente, mediante un decreto presidencial de 2024 que ató los aumentos a la variación mensual de la inflación.

Si bien la eliminación de la movilidad automática podría reducir el gasto del Estado, también pone en riesgo el poder adquisitivo de los beneficiarios, quienes podrían enfrentar aumentos irregulares y no necesariamente alineados con el costo de vida.

Como antecedentes, la Asignación Universal por Hijo (AUH) experimentó un fuerte aumento en el último año, en diciembre de 2023 era de $20.661 y para agosto de 2025 alcanzó los $56.475, lo que representa un incremento del 173,3%. Sin embargo, estos aumentos fueron otorgados por decreto, no a través de la indexación automática.

La medida también afecta a otras asignaciones como la prenatal, la escolar, la de nacimiento, adopción y matrimonio. Según datos de la Seguridad Social, en mayo de 2025, el régimen de Asignaciones Familiares alcanzó a 9,4 millones de beneficiarios, de los cuales más de 8,4 millones correspondían a asignaciones por hijo. La AUH, por su parte, se destacó como la prestación con mayor cantidad de beneficiarios, con 4,1 millones de personas alcanzadas.

Con la eliminación de la movilidad automática, el Gobierno será quien tendrá la potestad de decidir cuándo y cuánto subir los beneficios. Esta medida genera preocupación entre los sectores más vulnerables, quienes temen que el ajuste discrecional de las asignaciones no se ajuste a sus necesidades básicas en un contexto de alta inflación.

Últimas Noticias