MIéRCOLES, 03 DE JUN.

La relación de Francisco con el mundo laboral: “No hay trabajadores libres sin sindicatos”

El Papa recibió en múltiples oportunidades a trabajadores agremiados. “Sindicato es una palabra bella que proviene del griego dikein (hacer justicia), y syn (juntos). Hagan justicia juntos, pero en solidaridad con todos los marginados”, dijo en 2017.

 

Una de las últimas audiencias del papa Francisco en el Vaticano con un dirigente sindical ocurrió el 8 de febrero. El invitado fue el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) nacional, Rodolfo Aguiar, lo que representó un mensaje bastante inequívoco para el Gobierno argentino de Javier Milei, quien se considera “el topo” que “viene a destruir el Estado desde adentro”. Y, esa organización gremial, es una de las que se ha mostrado más combativa desde el sector público.

A lo largo de su papado, Franciso se reunió en múltiples oportunidades con representantes de trabajadores y se refirió, positivamente, a las asociaciones gremiales del mundo del trabajo. Aquí, algunos de esos momentos:

En diciembre de 2022 recibió a representantes de la central sindical italiana CGIL. Entonces aseguró que “no hay trabajadores libres sin sindicatos”, a la vez que destacó que el trabajo permite “la autorrealización, vivir la fraternidad, cultivar la amistad social y mejorar el mundo”.

 

Francisco con dirigentes de la CGT

 

En esa ocasión, Francisco pidió mayores condiciones de seguridad en el ámbito laboral y se expresó rechazar la explotación de personas. “No hay sindicato sin trabajadores y no hay trabajadores libres sin sindicato. Vivimos una era que, a pesar de los avances tecnológicos, y a veces precisamente por ese sistema perverso que se autodefine como tecnocracia, ha defraudado parcialmente las expectativas de justicia en el ambiente de trabajo”, sostuvo.

“Y esto requiere ante todo volver a partir del valor del trabajo, como lugar de encuentro entre la vocación personal y la dimensión social”, dijo entonces, para agregar que “todavía hay demasiados muertos, mutilados y heridos en el lugar de trabajo. Una segunda preocupación es la explotación de las personas como si fueran máquinas”.

Cinco años antes, en noviembre de 2017, el Papa argentino clausuró el Encuentro Internacional de Organizaciones Sindicales a través de una misiva dirigida a los representantes gremiales de todo el mundo que se dieron cita en Roma. El Sumo Pontífice por problemas de agenda no pudo cerrar personalmente el encuentro pero dejó un mensaje en sintonía con la encíclica Laudato Si.

El Papa recibió a dirigentes sindicales de Aerolíneas Argentinas. 

 

“Les ruego se cuiden de tres tentaciones. La primera, la del individualismo colectivista, es decir, de proteger sólo los intereses de sus representados, ignorando al resto de los pobres, marginados y excluidos del sistema”, expresó Francisco en su carta.

El Papa sostuvo: “Sindicato es una palabra bella que proviene del griego dikein (hacer justicia), y syn (juntos). Por favor, hagan justicia juntos, pero en solidaridad con todos los marginados”.

“Mi segundo pedido es que se cuiden del cáncer social de la corrupción. Así como, en ocasiones, la política es responsable de su propio descrédito por la corrupción, lo mismo ocurre con los sindicatos”, enfatizó el Pontífice.

En su mensaje el Papa pidió a los representantes sindicales de todo el mundo que “no dejen que los intereses espurios arruinen su misión, tan necesaria en los tiempos en que vivimos. El mundo y la creación entera aguardan con esperanza a ser liberados de la corrupción. Sean factores de solidaridad y esperanza para todos”.

El dirigente camionero Pablo Moyano con el papa Francisco.

Últimas Noticias