León XIV lamentó el bombardeo israelí a la Iglesia Sagrada Familia en Gaza: un cura argentino resultó herido
El Papa pidió un alto el fuego inmediato y manifestó estar profundamente afligido por la pérdida de vidas y las lesiones causadas por el ataque militar. Mientras que Cancillería emitió un comunicado para expresar su "seria preocupación" por la agresión al templo de Dios, en el que fue herido el padre Gabriel Romanelli.
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- Jul 17, 2025
León XIV pidió un alto el fuego inmediato tras el bombardeo a la iglesia de la Sagrada Familia, que dejó al menos dos muertos y varios heridos, entre ellos el sacerdote argentino Gabriel Romanelli. La Cancillería argentina exigió el respeto al derecho humanitario y condenó los ataques a lugares de culto.
En una nueva jornada de violencia en la Franja de Gaza, un ataque militar israelí impactó en el único templo católico del enclave, causando la muerte de dos personas y dejando varios heridos, entre ellos el sacerdote argentino Gabriel Romanelli. El papa León XIV expresó su “profunda aflicción” por lo sucedido y reclamó un alto el fuego inmediato. Por su parte, la Cancillería argentina manifestó su “seria preocupación” por el ataque y reafirmó el compromiso del país con la protección de los lugares de culto y el respeto al derecho internacional humanitario.
Según informó el Vaticano a través de un telegrama oficial, el pontífice se encuentra “profundamente afligido por la pérdida de vidas y las lesiones causadas por el ataque militar”. El mensaje, firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó además la cercanía espiritual del Papa con el padre Romanelli y toda la comunidad parroquial de Gaza. Asimismo, el Papa renovó su llamado urgente a un cese inmediato de las hostilidades y manifestó su esperanza por un proceso de diálogo, reconciliación y paz duradera en Tierra Santa.

En paralelo, el Patriarcado Latino de Jerusalén confirmó la muerte de dos miembros de la comunidad cristiana local, se trata de Saad Issa Kostandi Salameh, encargado de mantenimiento de la parroquia, y Foumia Issa Latif Ayyad, una mujer de 84 años que recibía atención dentro de una tienda de Cáritas en el momento del impacto. Ambos murieron por heridas sufridas en la explosión y por la falta de insumos médicos en el hospital Al Mamadami.
Cabe destacar que el padre Gabriel Romanelli, del Instituto del Verbo Encarnado, sufrió heridas leves en una pierna, aunque está fuera de peligro. Según fuentes locales, el ataque ocurrió en la mañana del jueves, a las 10:10 hora local. “Dicen que fue un error de un tanque israelí, pero no lo sabemos”, explicó el patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa. La explosión se produjo cerca de la cruz del tejado, lo que provocó que la metralla se dispersara en el patio, hiriendo a varios fieles que estaban fuera del templo.

Ante estos hechos, la Cancillería argentina emitió un comunicado en el que expresó su “seria preocupación” por lo ocurrido y realizó un llamado al “pronto restablecimiento de las condiciones que permitan la paz y la seguridad en la región”. Asimismo, el ministerio que conduce Gerardo Werthein reafirmó “el compromiso con la protección de los lugares de culto, el personal religioso y el respeto a la libertad de religión”.
Además, el comunicado destaca que “el resguardo de los civiles y de las instalaciones religiosas y humanitarias constituye un principio esencial del derecho internacional humanitario, que debe ser plenamente observado por todas las partes involucradas”. El mensaje fue respaldado públicamente por el presidente Javier Milei.
En tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reconocieron estar al tanto del daño causado en la iglesia e informaron que se inició una investigación para esclarecer lo ocurrido. Aclararon que “no atacan intencionalmente lugares religiosos o civiles” y que actúan en un entorno operativo “extremadamente complejo”.

Incluso, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel publicó un mensaje de disculpas poco habitual en sus canales oficiales: “Israel expresa su profundo pesar por el daño a la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza y por cualquier víctima civil”, señalaron.
Finalmente, desde Cáritas Jerusalén lamentaron la pérdida de vidas inocentes y destacaron que el ataque pudo haber causado una tragedia aún mayor. “Si el padre Gabriel no nos hubiera advertido que permaneciéramos en el interior, podríamos haber perdido a 50 o 60 personas. Habría sido una masacre”, expresó un miembro de la organización.

