China calificó al embajador estadounidense de tener “prejuicios ideológicos y mentalidad de Guerra Fría”
Beijing criticó duramente las afirmaciones del embajador designado Peter Lamelas, acusándolo de ver a China como una “influencia maligna”. A su vez, gobernadores argentinos también se pronunciaron en rechazo de lo que consideraron una injerencia en la soberanía nacional.
- Política
- Jul 23, 2025
La embajada china en Argentina salió al cruce este miércoles contra las declaraciones del futuro embajador estadounidense Peter Lamelas, calificados como “plagadas de prejuicios ideológicos y mentalidad de Guerra Fría”, y advirtió además sobre el riesgo de que Argentina se convierta en un “campo de batalla” entre grandes potencias.
En ese marco, durante su audiencia de confirmación en el Senado de Estados Unidos, Lamelas calificó a China como una “influencia maligna” y adelantó su intención de recorrer las provincias para impedir “acuerdos con los chinos” que, según él, podrían prestarse a la corrupción.
A raíz de ello, desde Pekín señalaron que tales afirmaciones reflejan una visión hegemónica y temen un resurgimiento de la Doctrina Monroe, además de cuestionar la coherencia con los valores democráticos que Estados Unidos proclama.
Asimismo, el vocero de la embajada indicó que Argentina no debe convertirse en un terreno para rivalidades internacionales, sino en un “campo por excelencia” de cooperación internacional basada en el respeto mutuo, igualdad, beneficio compartido, sin buscar esferas de influencia ni perjudicar a terceros.
Por otro lado, las declaraciones de Lamelas desencadenaron el repudio de varios gobernadores argentinos. Entre ellos, Axel Kicillof que expresó “Lamelas go home”, además, consideró sus expresiones como “una violación del derecho internacional” y que no lo recibirá en La Plata.
Asimismo, Gustavo Melella de Tierra del Fuego y Ricardo Quintela de La Rioja, lo acusaron de intervencionismo y rechazaron cualquier presión externa sobre sus provincias.
Además, los mandatarios remarcaron que la polémica amenaza con tensar las relaciones entre Estados Unidos y Argentina, en medio de una coyuntura de afinidad entre la Casa Blanca y el gobierno de Milei, y con manifestaciones de rechazo desde sectores políticos y sindicales locales.

