La fábrica de aires acondicionados Fedders solicitó la quiebra y los operarios continúan con la toma de la planta
La empresa Aires del Sur se declaró en quiebra ante el Ministerio de Trabajo por no poder afrontar los salarios adeudados a los 140 operarios, que están sin cobrar desde diciembre y vienen ocupando la planta en Río Grande desde el lunes. Este caso se suma a otros conflictos industriales en la región.
- Gremiales
- Feb 26, 2026
La fábrica de aires acondicionados Aires del Sur (ADS), que produce para la marca Fedders y otras, anunció su quiebra en Río Grande, Tierra del Fuego, ante el Ministerio de Trabajo, lo que generó preocupación entre los trabajadores, quienes desde diciembre no perciben sus salarios.
Mientras tanto, los 140 operarios, afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), decidieron tomar la planta el lunes pasado en señal de protesta y convocaron a un acto público para defender sus puestos de trabajo, mientras se espera la visita de Abel Furlán, secretario general del gremio a nivel nacional.
Por su parte, los 16 supervisores afectados se encuentran bajo el amparo de la regional local de ASIMRA, aunque la conducción nacional encabezada por Luis García Ortíz mantiene silencio ante la crisis. Este cierre no es un hecho aislado, en la misma ciudad, la textil Sueño Fueguino suspendió operaciones por un trimestre y solo abonará el 70% de los sueldos, lo que evidencia una preocupante tendencia de desindustrialización en la isla.
Desde la llegada de Javier Milei al gobierno, el régimen de promoción industrial fueguino, que durante más de tres décadas permitió la creación de un hub de fábricas y ensambladoras, se encuentra bajo presión.
Según un dirigente sindical local, “por mi edad, recuerdo a Martínez de Hoz, la convertibilidad y Macri, pero ningún proceso de desindustrialización fue tan salvaje como este. Y la reforma lo único que hace es agravar las cosas. Porque nos van a rajar sin darnos un mango”.
En este contexto, los trabajadores fueguinos ocuparon la planta de Fedders, quienes se convirtieron en el epicentro de un conflicto que combina quiebras empresariales y retrasos salariales.

