MIéRCOLES, 03 DE JUN.

Facultad de Ingeniería: “No pudimos arrancar las clases en algunas asignaturas porque los docentes renunciaron para ir a trabajar afuera”

El decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la UNR, Mauro Soldevila, explicó a Conclusión las dificultades para cubrir cargos docentes. Cinco renunciaron para irse a trabajar al exterior, otros son captados por multinacionales que les ofrecen el doble de sueldo que en la Universidad.

 

“Cuando yo concursé por primera vez éramos 30 disputando un cargo docente. Hoy los cargos de auxiliares se están postulando estudiantes avanzados porque la realidad es que no vienen profesionales a presentarse para el dictado de muchas de las asignaturas”, dijo a Conclusión el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la UNR, Mauro Soldevila. “Constantemente tenemos docentes que renuncian y se van”, agregó sobre la dificultad para completar plantilla docente de la Facultad por los bajos salarios que se pagan, menos de la mitad que en una empresa privada. “Hubo un par de asignaturas que no pudimos arrancar el dictado porque no teníamos los docentes, renunciaron todos los docentes de todas las comisiones para irse a trabajar afuera”, completó sobre el oscuro panorama que atraviesan las universidades.

Algunas de las carreras que ofrece la Facultad de Ingeniería -como ciencias de la computación o la tecnicatura en Inteligencia Artificial- tuvieron un boom de ingresantes: representan el camino académico que quieren recorrer los jóvenes que ingresan al nivel superior de educación. Sin embargo, por la crisis de financiamiento y salarial en la que el Gobierno nacional arrojó a las universidades, cada vez se vuelve más difícil para las autoridades mantener a los docentes o -una vez que emigraron del sistema- conseguir nuevos.

Soldevila dijo que “estamos en un momento muy complejo, donde los salarios docentes están realmente por el piso, en los niveles más bajos prácticamente desde la vuelta a la democracia. Hoy un docente que recién arranca no llega a cobrar 250 mil pesos por mes, para asumir la responsabilidad del dictado de clases en las asignaturas”.

El decano detalló que “quienes más cobran también están con salarios muy bajos. Y eso hace que constantemente nosotros estemos en el desafío de rotar nuestra planta docente para poder conseguir docentes que se hagan cargo de cada una de las asignaturas. Y la realidad es que es doloroso ver cómo docentes que se dedicaban tiempo exclusivo a la universidad, que se dedicaban a gestionar la universidad, a crear, a hacer extensión, a poner todos sus conocimientos en tecnología a disposición del sistema productivo y de las empresas, se van, renuncian o piden reducción de dedicación”.

Competencia y concursos desiertos

La competencia no es sólo con las universidades privadas, hacia la que emigran algunos profesores, sino fundamentalmente la actividad privada, mucho más redituable. “Hay estudiantes a punto de graduarse de las carreras, que en alguna multinacional de la región le ofrecen salarios de bolsillo arriba de los 3 millones de pesos, cuando un profesor adjunto de máxima antigüedad está en 1.500.000 pesos con dedicación exclusiva, precisó el decano de Ingeniería.

 

 

Mientras que percibe “350.000 pesos un docente simple que viene a dictar clases. Y la realidad es que eso hace que constantemente tengamos docentes que renuncian y se van. Incluso lo que sucede es que cuando llamamos al concurso para renovar esos docentes, no hay postulantes prácticamente, o tenemos que hacer muchísimo trabajo antes para encontrar esos posibles postulantes que se presenten en los concursos”.

Pero no fue siempre así, recordó Soldevila: “Eso no era una realidad. Cuando yo concursé por primera vez éramos 30 disputando un cargo docente”. Entonces, ser profesor universitario brindaba prestigio y un ingreso salarial digno. “Hoy los cargos de auxiliares se están postulando estudiantes avanzados, porque la realidad es que no vienen profesionales a presentarse para el dictado de muchas de las asignaturas”.

Fuga de talentos

El director del Departamento de Ciencias de la Computación de la carrera de Ingeniería, Dante Zanarini, explicó a Conclusión que “en la carrera tenemos además de la competencia del medio local, donde un desarrollador junior cobra más que, como decía Mauro, un profesor adjunto con máxima antigüedad y títulos de posgrado”.

“Eso -continuó el funcionario- por supuesto generó un gran éxodo de docentes, y también de alguna manera la universidad pública es víctima de su propio éxito y del prestigio que tiene a nivel internacional”.

¿Por qué? “De agosto a esta parte cinco de nuestros docentes ya se fueron al extranjero a trabajar. Allá son más que bienvenidos. Nuestro país invirtió en ellos años y años de educación para que se formen, para que se desarrollen. Y por supuesto que si es su elección irse a vivir al extranjero está bueno, pero de alguna manera ahora simplemente los estamos empujando cuando no llegan a fin de mes. Es una angustia permanente”.

Zanarini coincidió con el decano en que “efectivamente nos cuesta cada vez más organizar las cátedras, cubrir todos los cargos en función de los concursos. Tenemos concursos donde se presenta muy poca gente y como cada vez hay más vacantes es cada vez más difícil”.

–Específicamente, ¿Cuáles son los cursados que no han podido abrir?

–Nosotros tenemos en asignaturas de la tecnicatura universitaria (en Inteligencia Artificial) en la que ocurrió esto, no particularmente en la Licenciatura de Ciencias de la Computación donde pudimos armar un poco las comisiones. La tecnicatura tuvo un boom de ingresos, las carreras informáticas en general han tenido un crecimiento en los últimos años del ingreso, lo cual hace que necesitemos más docentes y no menos todavía. Eso, por supuesto, complicó esas cosas.

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