Medio millón de santafesinos están a un paso de quedarse sin subsidio al gas: ¿qué implica el fin de la “Zona Fría”?
La iniciativa impulsada por el gobierno de Javier Milei que busca reducir las regiones del país alcanzadas por el subsidio al gas obtuvo media sanción en Diputados. A nivel nacional, unos 3.200.000 usuarios verían prácticamente duplicarse sus boletas.
- Economía
- May 21, 2026
La Cámara de Diputados mantuvo una sesión especial durante la jornada de este miércoles y, sobre la madrugada, aprobó con 132 votos positivos, 105 negativos y 4 abstenciones una readecuación en el régimen conocido como “Zona Fría”, que otorgaba subsidios de entre el 30% y el 50% al consumo del gas en varias ciudades del país. Con los cambios que propone el gobierno de Javier Milei, sólo tres regiones del país (la Patagonia, el departamento mendocino Malargüe y el área de la Puna) gozarán de este beneficio, mientras que en el resto de las localidades afectadas habrá un esquema de asistencia para los hogares de menores ingresos.
Hace cinco años, cuando se extendió el régimen de Zona Fría más allá de la Patagonia, la Puna y el departamento Malargüe, pasaron a estar dentro del esquema zonas de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe y Tucumán. Ahora, se pretende dar marcha atrás con la ampliación geográfica y, además, modificar el esquema de subsidios.
A un mes de que inicie el invierno, la iniciativa ahora debe ser tratada por el Senado de la Nación. Si se convierte en ley, unos 550.000 hogares del sur de Santa Fe –incluida la ciudad de Rosario– dejarían de gozar de esta asistencia energética, mientras que se estima que a nivel nacional unas 3.200.000 personas padecerían aumentos significativos, de hasta el doble lo que pagan actualmente en sus boletas de gas.
El diputado santafesino de Unión por la Patria Diego Giuliano recordó que en 2021 se amplió la cantidad de regiones alcanzadas por el subsidio “Zona Fría” y así formaron parte del beneficio ocho departamentos de la provincia: Rosario, General López, San Lorenzo, Caseros, Constitución, Iriondo, San Martín y Belgrano. A entender del legislador, la eliminación de esta asistencia afectaría a 551.000 viviendas (cerca de 1.760.000 personas), que sufrirán un “incremento importante en sus tarifas”.
“De ese total, 292.000 usuarios sufrirán un aumento de 50%. Estos son los hogares más vulnerables como, por ejemplo, jubilados y jubiladas. En nombre del equilibrio fiscal, apelan al desequilibrio social”, completó Giuliano. Cabe destacar que desde Casa Rosada estiman que, recortando este subsidio, habrá un ahorro fiscal cercano a los $272.099 millones.
En línea con Giuliano, la integrante del Observatorio de Servicios Públicos Clara Ramírez habló con Conclusión sobre el impacto que la medida tendría en Santa Fe: “La ampliación del régimen de Zona Fría implicó para unos 292.343 usuarios santafesinos el descuento del 50% en la tarifa de gas, y para 258.260 una bonificación del 30%. Hablamos, para redondear, de 550.000 hogares que tenían un beneficio en su factura. En usuarios residenciales, se perderían un 76% de beneficios”.
“El aumento sería de casi el doble en la facturación, más los aumentos programados que se tienen, porque se decidió una actualización mensual en el costo del gas. Esto implicaría un salto tarifario muy importante y con mucho impacto”, señaló Ramírez, quien detalló que el proyecto oficialista plantea un “régimen único de subsidios focalizados”.
Por último, destacó que la eliminación del subsidio de “Zona Fría” tendrá un “impacto muy fuerte” en la actividad productiva, generando, especialmente, afectaciones en pequeñas y medianas empresas (pymes), como así también en comercios chicos, sobre todo los que se dedican a la elaboración de alimentos y panificación. “A esto se sumarían los aumentos eléctricos, es un combo bastante complejo”, cerró.
¿Qué subsidios se mantienen?
Según el proyecto oficialista, los subsidios quedarán dirigidos exclusivamente a usuarios incorporados al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). El padrón incluirá hogares con ingresos netos inferiores o iguales a tres Canastas Básicas Totales, beneficiarios con Certificado de Vivienda Familiar del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), titulares de Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur y hogares con al menos un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
En cuanto al límite de ingresos, el requisito es que el grupo familiar no supere las tres Canastas Básicas Totales para un “Hogar 2”. Esta cifra es informada mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y en abril era de $1.469.768, lo que triplicada arroja un ingreso límite de $4.409.304.
Sin embargo, la iniciativa establece cambios en las bonificaciones: el subsidio ya no regiría sobre toda la factura, sino solamente en el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (Pist), despreciando así los costos de traslado y distribución.
La reestructuración propuesta por Milei segmenta a los usuarios en cuatro grupos:
• Usuarios vulnerables de la zona ampliada (que acceden al SEF): mantendrán una bonificación parcial, menor a la actual, ya que solo se aplicará sobre el Pist.
• Usuarios de la zona ampliada (que no acceden al SEF): experimentarán los mayores incrementos, llegando a duplicar el monto mensual abonado.
• Usuarios de la zona fría histórica: seguirán recibiendo el subsidio, pero sobre una base menor, lo que implica un aumento más moderado.
• Usuarios fuera de ambos regímenes: no tendrán cambios, ya que no reciben subsidio y su consumo promedio es menor.
¿Por qué achicar “Zona Fría”?
Actualmente, el precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (Pist) tiene una alícuota extra del 7,5%. Este excedente, que es abonado por todos los usuarios del sistema, se destina al Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas: un fideicomiso creado en 2002 mediante la Ley 25.565 que financia los cuadros tarifarios diferenciales para los servicios de gas natural por redes, gas propano indiluido por redes y la venta de garrafas o gas licuado de petróleo (GNL) en las regiones alcanzadas por el régimen “Zona Fría”.
En el proyecto, el Gobierno reconoció que esta alícuota del 7,5% “no alcanza para pagar todo el subsidio correspondiente al Régimen de Zona Fría” y que requieren fondos adicionales del Tesoro Nacional. Asimismo, se apuntó que la escasez de recursos generó incumplimiento de pagos a distribuidoras, subdistribuidoras y productores.
Para alcanzar los votos, Casa Rosada negoció con algunos gobernadores aliados, a quienes les entregarían subsidios eléctricos en concepto de “zonas cálidas” y se les condonarían las deudas a algunas empresas distribuidoras y transportistas de electricidad (como Edenor y Edesur) por las eventuales deudas que contrajeron durante los años de las leyes de emergencia tarifaria. Este pacto se habría trazado con los mandatarios de las provincias de Jujuy (Carlos Sadir), Tucumán (Osvaldo Jaldo), Salta (Gustavo Sáenz), Misiones (Hugo Passalacqua), Santa Fe (Maximiliano Pullaro) y Catamarca (Raúl Jalil).





