MARTES, 03 DE NOV.

La economía y la guerra con Irán marcan las elecciones clave de este martes en Estados Unidos

Más de 57 millones de personas habían votado anticipadamente antes de la jornada electoral del 3 de noviembre. Los resultados definirán el margen de acción de la Casa Blanca durante los dos últimos años del mandato.

 

Estados Unidos decidirá este martes la nueva conformación de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones legislativas que se desarrollan bajo la influencia del costo de vida y el fuerte rechazo a la guerra con Irán.

Los demócratas tienen por objetivo quedarse con la mayoría en la Cámara baja mientras que la disputa por la Cámara alta está abierta y tendrá su definición en enfrentamientos ajustados en varios Estados del país norteamericano.

Según algunos sondeos, la jornada será difícil para el partido Republicano del presidente Donald Trump aunque la incertidumbre de los resultados se definirá cunando se cuente el último voto.

Los votantes deberán elegir a 435 nuevos miembros de la Cámara de Representantes, que representan la totalidad de la misma, mientras que en el Senado serán 35 de los 100 integrantes los que renovarán esa Cámara.

También se vota por gobernadores y sobre medidas estatales. La elección se ha convertido en un referéndum sobre los dos primeros años del segundo mandato de Trump, que pidió a sus simpatizantes que “finjan que estoy en la boleta”.

La frustración por los precios y el encarecimiento de los combustibles, asociados en las notas a la guerra con Irán y a las políticas del Gobierno, ha complicado la campaña republicana.

Trump recorrió distintos estados para respaldar a sus candidatos, mientras algunos de ellos intentaron marcar distancia de la Casa Blanca.

Más de 57 millones de personas ya habían votado antes del día electoral.

Varias carreras senatoriales concentran la atención. En Michigan, la demócrata Abdul El-Sayed compite con el republicano Mike Rogers por un escaño que puede influir en el control de la cámara.

La campaña dio un giro cuando Haley Stevens, derrotada por El-Sayed en las primarias demócratas, anunció su respaldo a Rogers.

La decisión expuso las divisiones internas del partido y reavivó el debate sobre Israel y la orientación de los demócratas.

En Alaska, la contienda entre la demócrata Mary Peltola y el republicano Dan Sullivan quedó envuelta en una controversia por la presencia de otro candidato con un nombre similar al del senador.

Peltola negó haber participado en su reclutamiento.

Un juez desestimó la demanda del Departamento de Justicia que buscaba impedir la certificación de los resultados si Sullivan perdía; el Gobierno anunció que apelaría.

Texas también figura entre las disputas más seguidas: el demócrata James Talarico enfrenta al republicano Ken Paxton en un estado que suele votar por ese partido.

Una victoria demócrata allí sería un cambio de gran alcance, aunque el control del Senado depende también de otras contiendas, entre ellas las de Iowa, Kansas y Maine.

Si los demócratas obtienen la mayoría en una cámara, podrían abrir investigaciones sobre la administración y dificultar la aprobación de sus proyectos.

El Senado, además, puede bloquear nombramientos presidenciales. La elección de este martes determinará cuánto margen tendrá Trump para avanzar con su agenda en la recta final de su mandato.

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