Accidente en el río: “El Gobierno no quiere mejorar la navegación, sino flexibilizar y bajar costos”
El titular en Rosario de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, Edgardo Arrieta, marcó la diferencia de exigencias para un embarcado argentino con las de los países vecinos, y alertó que el tema no toma la importancia que posee. “Podría haber hecho un desastre”, afirmó el dirigente.
- Gremiales
- May 22, 2026
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) Regional Rosario emitió un comunicado dirigido al director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreceygor, en el que el sector marítimo y del transporte fluvial expresa su “profunda preocupación” ante lo que califican como una sucesión de hechos de extrema gravedad en la Vía Navegable Troncal, señalando que la falta de controles y la flexibilización de estándares amenazan de forma directa la seguridad en los ríos.
El detonante principal del reclamo fue un siniestro ocurrido recientemente en las aguas del río Paraná, en el kilómetro 421, justo frente a la ciudad de Rosario. Allí, el remolcador HB Perseus -de bandera boliviana-, que navegaba con una carga de casi 96.000 toneladas de mineral de hierro rumbo a la localidad bonaerense de San Nicolás, colisionó fuertemente contra el buque Ginga Bobcat, de bandera panameña, que se encontraba fondeado en la rada secundaria de ese mismo tramo.
Desde la CATT remarcaron la peligrosidad de la situación, detallando que en ese preciso instante una tercera embarcación de gran porte, el Sweet Lady (con bandera de Malta), transitaba aguas abajo y continuó su rumbo de forma ajena al incidente, evidenciando el nivel de saturación y riesgo en la zona.
«No se aprecia una solución»
En diálogo Conclusión, el titular de la CATT Rosario, Edgardo Arrieta, sostuvo que “en lo que respecta a los controles, lamentablemente vamos cayendo en una disyuntiva en la que no se aprecia la solución, ya que el Gobierno nacional vive manteniendo el ojo (en el río Paraná) no para mejorar la navegación ni la industria naval ni la marina mercante, sino por el contrario: para tratar de flexibilizar y bajar costos”.
El dirigente aclaró que “no estamos en contra de que Paraguay tenga barcazas, lo que nosotros estamos diciendo es que necesitamos los controles que tiene el sector argentino y que se adecúe tanto local como internacionalmente. Y en este momento no está pasando”.
Según explicó, observan “con preocupación que el país vecino llama a cubrir vacante a cualquiera, cualquiera se puede embarcar, cualquiera puede tener una libreta de embarco”. En cambio, en Argentina un conductor naval debe estudiar 6 años de estudio, renovar su libreta periódicamente, mientras que en Paraguay “ellos van a una autoridad similar a un escribano y le da un título. Y ocurren como esto que hemos padecido hace unos días en el kilómetro 421, una colisión que no llama la atención”.
Arrieta remarcó la gravedad de ese episodio y su falta de visibilidad. “No podemos hacer que se visibilice algo que es tan grave, porque vos imaginate, uno de los barcos, el que estaba precisamente fondeado, venía de haber tenido otro problema en Campana, pero en ese momento estaba cargado con ácido sulfúrico que venía para nuestra región”.
El titular del sindicado de Dragado y Balizamiento señaló que “ese barco ahí estaba amarrado en una rada secundaria, vacío. El hecho de que no tenga la carga, hoy nosotros no sabemos si es mejor chocar con carga o sin carga, porque los gases son importantes, podría haber hecho un desastre” ya que “tenía mineral de hierro: estamos hablando de 36.000 toneladas de barcazas de mineral de hierro, altamente contaminante”.
El dirigente alertó sobre la falta de controles y la desregulación del sector que lleva adelante la Casa Rosada y se pregutó: “Imagínense que se vierta, no te digo la totalidad, una barcaza dentro del Paraná en una zona donde están las tomas de agua. Nadie lo ve, nadie lo dice, se oculta y seguimos de esta forma despreciando a la Marina Mercante”.
A través de un comunicado, la CATT Rosario reclacó que la seguridad en las vías navegables no responde al azar, sino que es el resultado directo de “la formación profesional, la experiencia, la capacitación permanente y el estricto respeto de las normas nacionales e internacionales”.
Para la central del transporte, la raíz del problema radica en las políticas vigentes de flexibilización civil y comercial, “sostenemos que la desregulación, la apertura indiscriminada a banderas de conveniencia y la baja de estándares laborales, técnicos y formativos ponen en riesgo no solo vidas humanas, sino también el medio ambiente, las cargas y la soberanía nacional”.
Intercargo
Arrieta también se refirió a la intención del Gobierno de Javier Milei de privatizar la totalidad de la empresa estatal Intercargo, que presta el servicio de rampa y asistencia en tierra a aeronaves en los aeropuertos del país. El proceso se realiza mediante licitación pública nacional e internacional para vender el 100% de las acciones, sin reserva de participación estatal. En Rosario están en juego unos 120 puestos laborales.
«Lo de Intercargo tiene que con lo aéreo, es una empresa de carga que no da déficit, por el contrario, da superávit y hay 1.500 compañeros trabajadores que ven en peligro su continuidad laboral, ya que este Gobierno la quiere regalar a sus amigos».
En esa línea, el dirigente dijo que al Gobierno «no le importa la cantidad de trabajadores, cuántos perdemos, sino la política va en desmedro siempre de los que menos tienen».

