La CGT rechazó el proyecto para flexibilizar la venta de tierras a extranjeros y pidió al Senado que lo frene
La central obrera advirtió que eliminar el límite del 15% de tierras rurales en manos extranjeras implica "entregar la soberanía" sobre recursos estratégicos como el agua, la energía y los minerales. También llamó a los legisladores a rechazar la iniciativa.
- Gremiales
- Jul 2, 2026
La Confederación General del Trabajo (CGT) manifestó su rechazo al proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo para eliminar las restricciones a la compra de tierras por parte de personas y empresas extranjeras. A través de un duro comunicado, la central sindical pidió a los senadores nacionales que no acompañen la iniciativa y sostuvo que la medida representa una amenaza para la soberanía nacional y el control de los recursos estratégicos del país.
En el documento, titulado «La tierra no es una mercancía: es soberanía, trabajo y futuro para los argentinos», la CGT cuestionó la intención del Gobierno de derogar el límite que establece que solo el 15% del territorio nacional puede estar en manos de propietarios extranjeros.
Según la central obrera, eliminar esa restricción «significa entregar la soberanía a quienes hoy concentran el poder económico y buscan apropiarse de minerales estratégicos, tierras cultivables, energía y agua», en un contexto internacional donde los recursos naturales adquieren un valor cada vez mayor.

La CGT también sostuvo que el proyecto avanza «a contramano de lo que ocurre en gran parte del mundo», ya que numerosos países mantienen límites y controles para proteger su territorio y sus bienes estratégicos frente a inversiones extranjeras.
En ese sentido, advirtió que la iniciativa «pretende regalar nuestro territorio» y desconoce el esfuerzo de generaciones de argentinos que trabajaron para consolidar y defender la soberanía nacional.
El comunicado remarca además que «no existe fortuna ni promesa de inversión que valga nuestros ríos, lagos, glaciares, tierras cultivables y recursos estratégicos», al considerar que esos bienes pertenecen al pueblo argentino y deben destinarse al desarrollo del país, en lugar de quedar sujetos exclusivamente a las reglas del mercado.

Como ejemplo de los riesgos que, a su entender, implicaría la aprobación del proyecto, la CGT mencionó el conflicto por el acceso al Lago Escondido, vinculado al empresario británico Joe Lewis, y la reciente concesión por 30 años de la Vía Navegable Troncal del sistema Paraguay–Paraná a un consorcio encabezado por una empresa extranjera.
Por último, la conducción de la central sindical hizo un llamado a los senadores nacionales para que rechacen la iniciativa durante su tratamiento parlamentario. «La Argentina no se vende», afirmó la CGT, al tiempo que sostuvo que «defender la soberanía es defender el trabajo» y que proteger el territorio y los recursos naturales también significa resguardar el futuro del país.


