Quebró histórica fábrica de aires acondicionados y dejó a 140 trabajadores en la calle
La empresa Aires del Sur, fabricante de las marcas Fedders y Electra, oficializó su quiebra tras una crisis financiera irreversible. La decisión impactó de lleno en su planta de Tierra del Fuego.
- Gremiales
- May 19, 2026
La empresa argentina Aires del Sur, dedicada a la fabricación y comercialización de los aires acondicionados Fedders y Electra, quebró oficialmente luego de atravesar una profunda crisis financiera. La medida, publicada este martes en el Boletín Oficial, dejó a 140 trabajadores sin empleo y marcó el cierre de una de las firmas históricas del sector de línea blanca en Tierra del Fuego.
La quiebra fue solicitada por el propio directorio de la compañía, encabezado por Roberto Ángel Ceretti, quien había asumido la conducción de la empresa en noviembre de 2025. Posteriormente, en febrero de este año, presentó ante la Justicia el pedido formal de quiebra al considerar que Aires del Sur atravesaba un estado de “cesación de pagos actual, generalizado e irreversible”.
En ese contexto, unos 140 empleados fueron desvinculados mientras crecían los reclamos impulsados por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que exigía el pago de salarios adeudados y definiciones sobre el futuro de la planta ubicada en Río Grande.
Además, la caída de la empresa se produjo en medio de cambios en el régimen de promoción industrial que históricamente sostuvo la producción electrónica y de línea blanca en Tierra del Fuego, un esquema clave para el funcionamiento de numerosas fábricas de la provincia.
Por otra parte, la empresa había intentado evitar la quiebra mediante un plan de continuidad productiva que finalmente fracasó. En su presentación judicial, Aires del Sur puso a disposición sus activos, entre ellos la planta industrial fueguina, valuada en más de 15 millones de dólares por el Banco Nación.
Asimismo, contaba con 4.000 kits importados para fabricar equipos de aire acondicionado, cuyo valor potencial rondaba los 2 millones de dólares como producto terminado.
Sin embargo, el directorio explicó que el modelo financiero de la empresa se había vuelto inviable debido al elevado costo del crédito local. Según detallaron, las tasas de financiamiento de entre 25% y 30% anual superaban ampliamente los márgenes operativos del negocio, que apenas alcanzaban entre 10% y 15% luego de impuestos.
Como consecuencia, el esquema de autofinanciación basado en preventas y descuentos de cheques derivó en una acumulación de deudas imposible de sostener.
En paralelo, la firma mantuvo negociaciones con la compañía china Chigo Group para intentar concretar una venta total o parcial de la empresa y obtener una inyección de al menos 5 millones de dólares destinados a capital de trabajo.
El proyecto contemplaba reemplazar el financiamiento local por crédito de proveedores a 150 días y reactivar la planta con el envío mensual de miles de kits desde China.
No obstante, las conversaciones no avanzaron al ritmo esperado. La empresa china decidió postergar definiciones hasta realizar nuevas evaluaciones y visitas técnicas, una demora que, según Aires del Sur, resultó incompatible con la gravedad de la situación financiera.
La firma presentó ante la Justicia un plan de “Continuidad Productiva Controlada” para terminar los equipos ya importados y utilizar esos ingresos para afrontar deudas con proveedores, salarios pendientes y un fondo indemnizatorio para los trabajadores.
Sin embargo, el tribunal rechazó la propuesta el pasado 19 de febrero, cerrando así la última alternativa para evitar la quiebra definitiva.

