Efecto Nieto 140: denuncian que Milei quiere destruir el Banco de Datos Genéticos, clave para la restitución de la identidad
El diputado nacional Eduardo Toniolli apuntó que el desmantelamiento de la Secretaría de Derechos Humanos o del Banco Nacional de Datos Genéticos, termina “siendo un obstáculo en el proceso de Verdad y Justicia que el Estado Nacional asumió hace mucho tiempo y que se sostuvo más allá de los vaivenes de la política”.
- Info general
- Jul 8, 2025
El diputado nacional del Frente de Todos por la provincia de Santa Fe, Eduardo Toniolli, celebró la restitución de la identidad del Nieto 140, al tiempo que alertó sobre los intentos para “destruir” al Banco Nacional de Datos Genéticos, un organismo clave para encontrar a los bebés –hoy adultos de casi 50 años– apropiados por la última dictadura cívico militar.
En diálogo con Conclusión, el legislador –que tiene a su padre, también llamado Eduardo Toniolli, desaparecido en la última dictadura, y militó durante años en Hijos Rosario– aseguró que la aparición del Nieto 140 es “una gran noticia, muy conmovedora”.
“En estos momentos tan complejos y difíciles, que se haya encontrado a un nuevo nieto nos llena de alegría y es una luz. Muchas veces se suele cuestionar la lucha que las Abuelas de Plaza de Mayo vienen llevando adelante desde hace tanto tiempo y hasta se la llegó a considerar un curro”, apuntó el diputado.
Y observó: “También se intenta destruir ese organismo tan importante que es el Banco Nacional de Datos Genéticos, que es señero en la materia, no solo en Argentina sino en el mundo, y que tiene tanto reconocimiento y cumple una función tan importante en muchas áreas de la ciencia”.
Toniolli recordó que hay funcionarios del gobierno de Javier Milei que son “negacionistas y hasta reivindican los crímenes de la última dictadura cívico militar”. Sumado a esto, apuntó que el desmantelamiento de la Secretaría de Derechos Humanos o del Banco Nacional de Datos Genéticos, entre otros organismos, termina “siendo un obstáculo en el proceso de Verdad y Justicia que el Estado Nacional asumió hace mucho tiempo y que se sostuvo más allá de los vaivenes de la política”.
Este lunes, la organización Abuelas de Plaza de Mayo anunció la restitución del Nieto 140. Se trata del hijo de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz, quienes fueron secuestrados en diciembre de 1976 en la localidad neuquina de Cutral-Có.
El Nieto 140 nació el 17 de abril de 1977, en el centro clandestino “La Escuelita” de Bahía Blanca, en el sur de la provincia de Buenos Aires. Su hermana Adriana –que cuando secuestraron a sus padres tenía apenas un año– lo buscó desde siempre junto a sus abuelos paternos Oscar Metz y Elisa Kaiser, con quienes se crio.
“Este encuentro ratifica lo imprescindibles que son las herramientas construidas por el Estado y la labor silenciosa de decenas de trabajadores y trabajadoras de la Comisión Nacional por el Derecho a la identidad (CoNaDI) y del Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg), que aún hoy, en condiciones precarias y con enormes dificultades, continúan trabajando con la convicción de que este delito debe ser resuelto”, manifestaron desde Abuelas en una conferencia de prensa que tuvo lugar este lunes.
Y añadieron: “Para que estas búsquedas se sostengan es imprescindible que el Estado siga existiendo. Por eso exigimos que se derogue el decreto N°351/2025, que deja en extrema vulnerabilidad al Banco Nacional de Datos Genéticos”.
La historia del Nieto 140
La mamá del nieto 140, Graciela Romero, nació el 21 de agosto de 1952 en Bahía Blanca. Su familia la llamaba “Peti” y tenía tres hermanos. La menor de ellos, María Elena, también fue asesinada por la dictadura en 1977.
El papá, Raúl Metz, nació en Bahía Blanca el 24 de agosto de 1953. Sus amigos lo apodaban “El Melli”, porque tenía un hermano gemelo. Los Metz eran diez hermanos. Se criaron en un hogar politizado, ya que el abuelo paterno era militante del Partido Comunista y trabajador ferroviario. Raúl comenzó su militancia en la Federación Juvenil Comunista, junto a su gemelo Néstor. Desde los 13 años trabajaban como cadetes en una tintorería. Luego ingresaron al Ferrocarril, como su padre.
“Los Mellis”, como los conocía todo el barrio, sufrieron su primera detención bajo la dictadura de Onganía. Con 19 años, fueron llevados a la cárcel de Bahía Blanca y luego como “presos de máxima seguridad” a Devoto. Mientras estaban detenidos en Bahía se realizó una campaña pidiendo su liberación. Entre las organizadoras estaba Graciela.
Cuando Raúl y Néstor salieron de la cárcel se alejaron del Partido Comunista, pero siguieron militando en comedores barriales. Allí Raúl conoció a Graciela y se enamoró. Juntos ingresaron al PRT-ERP. Al tiempo se casaron y llegó Adriana, su primera hija. Vivieron en Bahía Blanca, hasta que la persecución los acorraló y decidieron mudarse a Cutral-Có, provincia de Neuquén.
Graciela y Raúl fueron secuestrados el 16 de diciembre de 1976 en Cutral-Có, ella embarazada de cinco meses. Por testimonios de sobrevivientes pudo saberse que permanecieron detenidos en el centro clandestino “La Escuelita” de Neuquén, donde fueron torturados física y psicológicamente. Luego fueron llevados al centro clandestino “La Escuelita” de Bahía Blanca, donde también sufrieron tormentos.
Raúl Metz fue sacado de ese centro clandestino a fines de enero y desde entonces se encuentra desaparecido. Graciela, que también continúa desaparecida, con 24 años dio a luz un varón en abril de 1977, mientras estaba en cautiverio.
A partir de información que Abuelas recibió de manera anónima, se inició una investigación que luego se trabajó de manera conjunta con la CoNaDI y la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado (Uficante). Este trabajo conjunto permitió reforzar la hipótesis de una posible apropiación, reunir la documentación necesaria y profundizar en el caso. En abril de este año, la CoNaDI tomó contacto con el posible nieto para brindarle toda la información recabada. Así, él accedió a concurrir al Banco Nacional de Datos Genéticos y dejar su muestra de ADN, para ser cotejada con las familias que buscan.
Finalmente, el viernes último el Banco Nacional de Datos Genéticos comunicó a la CoNaDI el resultado de ADN y la Comisión le informó al hombre que efectivamente se trataba de un caso de apropiación y que su perfil coincidía con el de la familia Metz Romero.

