El Gobierno desafectó un predio ferroviario en Pergamino y profundiza su política de recorte al sector
A través de una resolución oficial, el Ministerio de Economía de la Nación se desvinculó de un importante terreno de la estación Mariano Alfonzo, sumándose a otras medidas similares en la provincia de Buenos Aires.
- Info general
- Oct 22, 2025
El Gobierno nacional desafectó un predio perteneciente a la estación Mariano Alfonzo, ubicada en Pergamino, provincia de Buenos Aires. Mediante la Resolución 1575/25, firmada por el Ministro de Economía, Luis Caputo, determinó que el terreno de más de 43.000 metros cuadrados será removido de la concesión a la empresa Nuevo Central Argentino S.A. (NCA), dedicándose ahora a la administración de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Esta decisión forma parte de una serie de acciones que apuntan a recortar el uso del sistema ferroviario y reducir costos operativos.
La desafectación de este predio es una de las últimas medidas adoptadas por el gobierno en el marco de un proceso de reestructuración más amplio. En este caso, el terreno en cuestión, que pertenecía al Ramal GM.31 de la Línea Mitre, dejará de ser utilizado para fines ferroviarios y quedará bajo la órbita de la AABE, que determinará su futuro uso.
La resolución especifica que, en caso de enajenarse el inmueble, será necesaria la intervención de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias S.A. (Adifsa) y la participación de la misma concesionaria NCA en el proceso de mensura y deslinde.
Según las autoridades, la medida fue tomada después de una serie de consultas técnicas y administrativas entre varios organismos, entre ellos la AABE, Adifsa y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), quienes no objetaron la desafectación.
De hecho, la empresa NCA expresó su conformidad con la decisión, siempre y cuando se garantice la operatividad de las vías principales y secundarias en el cuadro de la estación, para preservar la seguridad y operatividad ante emergencias.
Sin embargo, este recorte en el sistema ferroviario no ha estado exento de controversia. La Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (Ugatt) alertó sobre una “emergencia total” en el sistema logístico nacional, mencionando problemas como el deterioro de las rutas, la falta de repuestos para trenes, las malas condiciones de las vías y los aviones fuera de servicio por falta de mantenimiento. A su juicio, estas condiciones están llevando a una creciente crisis en la infraestructura de transporte, encareciendo los costos logísticos del país.
En ese contexto, la medida en Pergamino no es un caso aislado. En los últimos meses, el gobierno desactivó otros terrenos ferroviarios en diversas localidades de la provincia de Buenos Aires. En octubre, por ejemplo, se desafectó un terreno de más de 84.000 metros cuadrados de la estación Mouras, en el partido de Daireaux.
Además, otras resoluciones similares en localidades como Barrow (Tres Arroyos), Benito Juárez, Balsa (Lincoln) y Elordi (General Villegas), así como en Olavarría, refleja una tendencia a reestructurar y reducir los activos ferroviarios en la región.

La Estación Mariano H. Alfonzo y su Tradición Irlandesa
La pequeña localidad de Mariano H. Alfonzo, situada a 25 kilómetros de Pergamino, tiene una rica historia que se remonta a la llegada del ferrocarril en 1897. Su acceso principal se encuentra sobre la Ruta Nacional Nº 8, y su origen está estrechamente vinculado a la figura de Mariano Hermenegildo Alfonzo, el dueño de las tierras en las que se construyó la estación.
La estación, inaugurada el 1 de diciembre de 1897, no solo marcó un hito en el desarrollo local, sino que también dio lugar al nacimiento de la población que hoy lleva su nombre. En un principio, el lugar fue conocido como «Alfonso», hasta que, por un decreto del gobierno de la Provincia de Buenos Aires del 23 de febrero de 1945, se oficializó la denominación de «Mariano H. Alfonzo» en honor a quien había donado los terrenos.
Mariano Hermenegildo Alfonzo: El hombre detrás de la estación
Mariano Hermenegildo Alfonzo, nacido en Buenos Aires el 13 de abril de 1848, fue una figura destacada en su época. Contador público de profesión, Alfonzo tuvo una destacada participación en la vida pública de Buenos Aires. Fue uno de los socios fundadores del Jockey Club, en donde integró la comisión directiva en varias ocasiones, y también jugó un papel fundamental en la creación de la Unión Cívica Radical, siendo un activo dirigente en la provincia de Buenos Aires. Fue además diputado provincial entre 1885 y 1888.
Sin embargo, a pesar de su influencia en la vida pública, Alfonzo decidió vender sus tierras poco después de la inauguración de la estación y alejarse definitivamente del lugar. Falleció en Buenos Aires el 1 de diciembre de 1913, pero dejó su huella en la historia de la región.
La historia de Mariano H. Alfonzo no solo está marcada por la figura de su fundador, sino también por la importante influencia de una familia irlandesa que contribuyó al desarrollo de la localidad: los Kearney. Tomás J. Kearney fue el primero en asentarse en estas tierras, y junto a otros inmigrantes irlandeses, comenzó a sentar las bases de una comunidad que vería un crecimiento considerable gracias a la estación ferroviaria.
Los Kearney fueron responsables de algunos de los primeros negocios de la localidad, como un almacén, una panadería y una carnicería, que fueron los primeros establecimientos comerciales en la zona. Pero, más allá de lo económico, la influencia irlandesa también se reflejó en la vida religiosa de la comunidad. Los irlandeses, junto con sus descendientes, comenzaron las gestiones para la construcción de una iglesia en honor a San Patricio, el santo patrono de Irlanda.
Finalmente, el 26 de agosto de 1926, se bendijo e inauguró un templo de gran majestuosidad, que se convirtió en uno de los pocos ejemplos de arquitectura religiosa de estilo irlandés en la región. La iglesia, aún vigente, es uno de los principales atractivos de la localidad, y la fiesta patronal en honor a San Patricio, celebrada el 17 de marzo, sigue siendo una de las festividades más importantes de Mariano H. Alfonzo.
Otro aspecto que ha marcado la historia de Mariano H. Alfonzo es su vínculo con la ganadería. Con la llegada del ferrocarril y el auge del sector, la localidad se convirtió en un punto clave para el embarque de ganado con destino a los frigoríficos y mataderos de las grandes ciudades. Es en este contexto que surgieron los bretes, construidos a fines del siglo XIX, que fueron utilizados para el embarque de la hacienda.
Los bretes, similares a los corrales, permitían que el ganado fuera subido a los vagones ganaderos, que contaban con barandas y puertas corredizas de quebracho, como los camiones actuales. Estos bretes se convirtieron en un símbolo del desarrollo de la actividad pecuaria en la región, y hoy son un legado arquitectónico y cultural de la localidad.
En reconocimiento a su importancia histórica y cultural, los bretes, junto con el edificio de la estación y los espacios aledaños, fueron declarados de valor arquitectónico, cultural e histórico por la ordenanza nº6127 del año 2005.
Hoy, la Estación Mariano Hermenegildo Alfonzo sigue siendo un testimonio del pasado de la localidad, con su rica tradición irlandesa, su vinculación con la ganadería y la influencia de sus primeros pobladores. Aunque la estación ya no cumple con su función original, sigue siendo un emblema de la historia local, y el legado de Alfonzo, los Kearney y los primeros pobladores irlandeses sigue vivo en el corazón de la comunidad.

