El Gobierno otorgó un bono de $40 mil a las fuerzas federales en la antesala de una protesta salarial
La medida oficializada por decreto, alcanza a efectivos de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal, y se da en un contexto de inflación sostenida y reclamos por mejoras salariales.
- Info general
- Abr 1, 2026
A un día de una protesta salarial, el Gobierno nacional dispuso el pago de un bono extraordinario de 40 mil pesos, por única vez, destinado al personal en actividad de las fuerzas federales. La decisión se formalizó este miércoles mediante el Decreto 216/2026, publicado en el Boletín Oficial, en medio de un escenario marcado por la persistente suba de la inflación.
En este sentido, la administración encabezada por Javier Milei avanzó con el otorgamiento de una suma fija de carácter no remunerativo y no bonificable, destinada a aliviar, al menos parcialmente, el impacto del incremento sostenido de precios sobre los ingresos del personal de seguridad.
Asimismo, el beneficio alcanzará a los efectivos en actividad de la Gendarmería Nacional Argentina, la Prefectura Naval Argentina y la Policía Federal Argentina, entre otras fuerzas que dependen del Ministerio de Seguridad. De este modo, el Ejecutivo busca dar una respuesta en un contexto de creciente malestar salarial dentro del sector.
Por otra parte, la medida se conoce al mismo tiempo que a las proyecciones inflacionarias que anticipan un nuevo aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a marzo, lo que marcaría el décimo mes consecutivo de subas. En consecuencia, la presión sobre los salarios continúa siendo uno de los principales focos de conflicto.
En tanto, el decreto que oficializó el bono lleva las firmas del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete Manuel Adorni, y de los ministros Alejandra Monteoliva (Seguridad), Luis Caputo (Economía) y Federico Adolfo Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado).
Si bien, el bono representa un ingreso adicional inmediato, su carácter excepcional y no incorporable al salario deja abierto el debate sobre la necesidad de una recomposición estructural de los haberes en las fuerzas federales.

