Preocupación por la falta de inversiones para reducir los tiempos del tren Rosario-Retiro
El servicio ferroviario entre Buenos Aires y Rosario continúa con demoras superiores a las seis horas, y el Gobierno nacional confirmó que no realizará las obras necesarias para optimizar el corredor, cuyos tramos estratégicos siguen sin mejoras.
- Info general
- Jun 9, 2025
La posibilidad de que el tren Rosario-Retiro recupere tiempos de viaje competitivos continúa postergada. Actualmente, el trayecto demora 6 horas y 34 minutos, y según confirmó el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en su último informe ante la Cámara de Diputados, el Gobierno nacional no prevé realizar las inversiones necesarias para modernizar el corredor. “Han quedado relegados los trabajos de envergadura que se precisan en el corredor a los efectos de dotarlo nuevamente de velocidades comerciales significativas”, afirmó, generando preocupación en sectores que impulsan una mayor integración ferroviaria entre ambas ciudades.
El servicio de la Línea Mitre que parte de Retiro tiene paradas en Campana, Zárate, Lima, Baradero, San Pedro, Gobernador Castro, Ramallo y San Nicolás en la provincia de Buenos Aires. En la provincia de Santa Fe, para además en Empalme Villa Constitución, Arroyo Seco y Rosario Sur, con Rosario Norte como estación terminal. El tren a Córdoba también registra paradas en Campana, Zárate, Baradero, San Pedro, Ramallo y San Nicolás, en tanto que el servicio a Tucumán para en Campana, Zárate, Baradero, San Pedro y San Nicolás.
La falta de obras en sectores puntuales complica la posibilidad de que el corredor ferroviario sea plenamente aprovechado. Actualmente, el servicio Buenos Aires-Rosario demora 6 horas y 34 minutos en unir ambas ciudades. Según el mismo documento, las únicas obras contempladas por el Gobierno son “intervenciones en la superestructura de los viaductos Río Tala, Río Areco y en los puentes metálicos sobre los ríos Arrecifes y Espinillo”. Una contratación similar había sido lanzada en 2023, pero luego fue dada de baja.
La combinación de factores repercutió negativamente en la cantidad de pasajeros transportados por el corredor, mientras que en el primer trimestre de 2024 el servicio fue utilizado por 83.841 personas, en el mismo período de 2025 lo utilizaron solo 57.416.
La delicada situación de los puentes quedó expuesta a raíz del reciente temporal que azotó el norte de la provincia de Buenos Aires, las vías quedaron anegadas entre Gobernador Castro y Campana y el tráfico de trenes debió interrumpirse. Y si bien fue reanudado a los pocos días, las formaciones continúan circulando a velocidad de precaución.
Otras inversiones de impacto sobre los tiempos de viaje, como la instalación de 35 barreras automáticas en las localidades de Zárate, Alsina, Baradero, San Pedro, Gobernador Castro, El Paraíso, Villa Ramallo, Villa General Savio, San Nicolás, Theobald, Fighiera y Villa Gobernador Gálvez, fueron dadas de baja el año pasado, sin que fueran incluidas en la emergencia ferroviaria.
La calidad del servicio ferroviario entre Retiro y Rosario viene deteriorándose desde comienzos del año pasado. Al ajuste presupuestario que afectó a todos los corredores de larga distancia, se sumó la paralización de las obras en curso en la estación Rosario Sur. La regularidad del servicio también se vio afectada por la crisis tractiva que atraviesa la línea Mitre, las locomotoras se descomponen con frecuencia, lo que provoca demoras y cancelaciones de forma alarmantemente recurrente.
Si bien la declaración de emergencia ferroviaria permitió atenuar parcialmente el impacto del ajuste en el sistema, los proyectos priorizados muestran un marcado sesgo hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los corredores regionales y de larga distancia quedaron marginados, y los pocos proyectos destinados a estos segmentos fueron relegados o enfrentaron importantes contratiempos.

